Von der Leyen activa la aplicación provisional del pacto comercial con Mercosur

Tras el aval de los parlamentos de Argentina y Uruguay, la Comisión Europea tiene competencias para activarlo a pesar de que el TJUE no haya resuelto el recurso de incompatibilidad planteado por la Eurocámara

3 minutos

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Philipp von Ditfurth/dpa

Publicado

Última actualización

3 minutos

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha comunicado este viernes que pone en marcha el procedimiento para la aplicación provisional del acuerdo de libre comercio negociado por Bruselas con los países de Mercosur. 

Estas declaraciones las ha hecho en una breve comparecencia puntual y sin preguntas, un día después de que los parlamentos de Uruguay y Argentina avalaran el Acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Brasil y Paraguay siguen trabajando en su aprobación, en el primero ya pasó por la Cámara de Diputados y está pendiente de ser ratificado por el Senado Federal, y en Paraguay se encuentra en tramitación parlamentaria.

"Son buenas noticias" ha afirmado la presidenta del Ejecutivo comunitario tras recordar que el Consejo Europeo formado por los jefes de gobierno del os 27 le dieron su visto bueno en enero para que la Comisión procediera a la aplicación temporal en cuanto se dieran las condiciones. "Se trata de resiliencia, de crecimiento y de que Europa forje su propio futuro”, ha puntualizado.

Sin embargo, también ha dejado claro que "la "aplicación provisional" es, por naturaleza, provisional. Su nombre lo indica. De conformidad con los Tratados de la UE, el Acuerdo solo podrá concluirse plenamente una vez que el Parlamento Europeo haya dado su aprobación. Por lo tanto, la Comisión seguirá colaborando estrechamente con todas las instituciones de la UE, los Estados miembros y las partes interesadas para garantizar un proceso fluido y transparente".

El Tratado de Mercosur consta de varias partes: el Acuerdo comercial y otras dos más relacionadas con el diálogo político y la cooperación. Al tener la Comisión Europea competencias para hacerlo, la parte comercial se pondrá en marcha de forma provisional, aunque todo el Tratado no se ejecutará hasta que no reciba el visto bueno del Parlamento y la aprobación por parte de los parlamentos de todos los estados miembro.

En lo que respecta a la Eurocámara, ese voto permanece en suspenso hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. TJUE, resuelva el recurso planteado por los eurodiputados sobre la compatibilidad del pacto comercial con el Derecho comunitario, lo que ha dejado en pausa de facto su ratificación definitiva. No obstante, el presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo (perteneciente al Grupo Socialista), Bernd Lange, ha mostrado su acuerdo con Von der Leyen: "Nos encontramos en una situación excepcional: el Parlamento Europeo solo puede votar después del TJUE. Al mismo tiempo, las normas del comercio internacional son constantemente violadas por otros".

Apoyo de España

Tras este anuncio, el Gobierno de España ha mostrado su apoyo a la decisión de la Comisión Europea para aplicar provisionalmente el acuerdo comercial con Mercosur. “En un mundo más incierto, Europa no puede permitirse quedarse atrás. El acuerdo con Mercosur es un gran paso en la hoja de ruta de la UE para ser más autónoma y resiliente,” ha manifestado el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo.

720 millones de consumidores

Esta es la cifra que más se repite cuando desde Europa se nombra Mercosur: que las empresas de los estados miembro accederán a 720 millones de consumidores, frente a los más de 500 de la UE.

Sin embargo, las alianzas que está abriendo la Unión Europea van más allá de los acuerdos comerciales y se imbrican en las relaciones geopolíticas. Así lo ha reflejado Von der Leyen: "el Mercosur es uno de los acuerdos comerciales más trascendentales de la primera mitad de este siglo. Es una plataforma para un profundo compromiso político con socios que ven el mundo como nosotros y que creen en la apertura, la colaboración y la buena fe. Socios que entienden que el comercio abierto y basado en normas genera resultados positivos para todos

De esta manera, la Unión Europea y los estados de Mercosur suscribieron el pasado enero los acuerdos político y de libre comercio con los que ambas regiones pusieron fin a casi 26 años de conversaciones y fijaron un nuevo marco de relaciones, que sigue adelante pese a la oposición del sector agrario europeo y de alrededor de media docena de Estados miembros, entre ellos Francia y Polonia.

Asimismo, la Comisión Europea mantiene su camino aperturista tras otros dos acuerdos más anunciados tras la firma de Mercosur: el tratado con India y con Australia.