La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han respaldado durante la reunión virtual del G7 de este miércoles la introducción de un tope al precio del petróleo, con el objetivo de contener el encarecimiento del crudo y recortar los ingresos de Rusia, además de insistir en que no se deben suavizar las sanciones contra el Kremlin.
Ambos dirigentes comunitarios han hecho público este posicionamiento en un mensaje conjunto difundido en redes sociales, en el que expresan su agradecimiento al presidente de Francia, Emmanuel Macron, por convocar una llamada con los jefes de Estado y de Gobierno de Canadá, Japón, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido --aunque sin la participación de Estados Unidos-- para analizar la crisis de suministro energético desencadenada por el conflicto en Oriente Próximo.
“António Costa y yo recordamos que la prioridad inmediata es mantener el flujo de energía, especialmente la navegación a través del estrecho de Ormuz, crucial para la economía global. La aplicación del límite al precio del petróleo ayudará a estabilizar los mercados y limitará los ingresos de Rusia. Este no es el momento de relajar las sanciones contra Rusia”, se lee en el tuit de Von der Leyen.
Los responsables de la Comisión y del Consejo han celebrado igualmente la decisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de poner en el mercado 400 millones de barriles de petróleo procedentes de sus reservas estratégicas, con el fin de amortiguar el impacto del conflicto en Oriente Próximo y del cierre del estrecho de Ormuz sobre los mercados energéticos.
En su comunicado, Von der Leyen y Costa han destacado además que la cita telemática del G7 ha concluido con un compromiso de las siete principales economías del mundo por “trabajar estrechamente” con sus socios en la región para evitar “la ampliación del conflicto y restablecer la estabilidad”.