Vox ha presentado en el Congreso una proposición no de ley para poner en marcha un plan nacional de turismo ligado a la pesca recreativa, con el objetivo de reducir la carga burocrática, armonizar normativas y licencias, controlar de forma equilibrada las especies depredadoras, impulsar competiciones y potenciar el turismo rural en las zonas de interior.
En el texto, registrado para su tramitación en la Comisión de Agricultura, Vox subraya que la pesca recreativa continental es una actividad “profundamente enraizada en la cultura” y que, históricamente, ha actuado como elemento clave en la cohesión social y económica de numerosos territorios del interior del país, además de contar con un notable potencial para seguir contribuyendo a su desarrollo.
Sin embargo, el grupo parlamentario advierte de que esta práctica se ve lastrada por distintos obstáculos derivados de la ausencia de una regulación homogénea en todo el territorio. Según recoge la iniciativa, “la legislación sobre pesca recreativa en España presenta una notable disparidad, resultado de la coexistencia de diecisiete regulaciones regionales diferentes”, tal y como figura en la propuesta registrada por Vox y recogida por Europa Press.
El partido señala que la actividad ha quedado sometida a diecisiete marcos legales distintos, cada uno con su propio sistema de licencias en función de dónde se ubiquen ríos, lagos o embalses en los que se practique la pesca recreativa.
Ante esta situación, Vox defiende que el sector se vería reforzado si existiera una planificación de ámbito estatal que ampliase la validez de las licencias, agilizase los trámites y eliminase trabas que considera innecesarias, como las restricciones horarias o la diversidad de criterios sobre los materiales autorizados.
Ofensiva de Vox en defensa del sector pesquero
Junto a esta iniciativa, la formación ha registrado otras dos proposiciones en las que, por un lado, plantea reconocer la importancia estratégica de la flota palangrera española —una modalidad más selectiva que permite capturar grandes especies como tiburones, atunes y pez espada— y, por otro, reclama medidas para proteger a la flota pesquera española que faena en el Atlántico oriental frente a la competencia desleal de buques asiáticos con bandera de países africanos.
El grupo parlamentario sostiene que el palangre está siendo cuestionado por una supuesta falta de selectividad en sus capturas, una acusación que, a juicio de Vox, carece de respaldo científico sólido y tendría como finalidad mermar la rentabilidad de esta flota, forzando a sus armadores a cesar la actividad o a abandonar el pabellón español, con el consiguiente riesgo de pérdida de un empleo “muy significativo” en comunidades como Galicia.
En esta línea, Vox insta al Gobierno a reforzar el apoyo al sector español de palangre de superficie y a asumir un papel activo en la defensa de sus intereses. Entre las medidas que reclama, figura la necesidad de trabajar para que se prohíba cuanto antes el uso de redes de deriva en los países ribereños del sur del Mediterráneo, especialmente en Marruecos, donde, según denuncia, continúan operando de forma irregular cientos de embarcaciones.
Asimismo, el grupo denuncia que las flotas de China y Corea del Sur han ido desplazando a los barcos españoles de sus caladeros tradicionales en la fachada occidental africana y exige al Ejecutivo que defienda “con firmeza” los intereses de los atuneros españoles, promoviendo todas las iniciativas necesarias para frenar el progresivo abandono de sus zonas de pesca históricas en el Atlántico oriental.