El gobernador de la Reserva Federal (Fed), Christopher Waller, ha señalado que, si el mercado laboral de Estados Unidos continúa mostrando debilidad y la tensión en los precios de la energía se modera, volverá a situarse a favor de un recorte de los tipos de interés. Este giro se produciría después de que en la reunión del banco central de este miércoles modificara su posición y respaldara dejar sin cambios la tasa de referencia, tras haber defendido rebajas del precio del dinero en citas anteriores.
“No significa que vaya a mantener mi postura el resto del año. Simplemente quiero esperar y ver cómo evoluciona la situación. Si las cosas van razonablemente bien y el mercado laboral sigue débil, volvería a abogar por una bajada de tipos”, ha sostenido el gobernador de la Fed en un entrevista concedida a la cadena CNBC.
El responsable de política monetaria ha vinculado este cambio de criterio a la fuerte volatilidad del crudo y del resto de materias primas energéticas, desencadenada por el conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha incrementado la incertidumbre sobre cuánto puede prolongarse la guerra y su impacto en los precios.
“Todo apunta a que el conflicto se prolongará mucho más y los precios del petróleo se mantendrán altos durante más tiempo. Eso me hizo pensar que la inflación era una preocupación mayor de la que yo creía”, ha aseverado.
Ante este escenario, Waller ha optado en esta ocasión por dar prioridad al control de la inflación frente al objetivo de máximo empleo, los dos pilares del mandato dual de la Fed. Aun así, ha admitido que le inquieta la destrucción de 92.000 puestos de trabajo registrada en febrero, que llevó la tasa de paro hasta el 4,4%.
Según los últimos cálculos internos del banco central, la previsión es que la creación de empleo en la economía estadounidense se sitúe alrededor de cero y “entonces no se necesita ningún aumento, cero es el punto de equilibrio para la creación neta de empleos”, ha añadido.
Waller ha remarcado que su posición no es inamovible y que seguirá muy pendiente de la evolución de la crisis energética para decidir si mantiene su enfoque actual o retoma su defensa de una bajada del precio del dinero, una línea coincidente con las peticiones del inquilino de la Casa Blanca, aunque por el momento considera que “quizás la cautela está justificada”.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos decidió este miércoles mantener los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%, niveles mínimos no vistos desde finales de 2022, en la que se ha convertido en su primera resolución desde el estallido del conflicto en Irán y en un contexto de elevada incertidumbre por las oscilaciones de los precios energéticos.
En la votación, el único miembro que se desmarcó de este consenso fue Stephen Miran, designado por Donald Trump para encabezar la Reserva Federal, que quedó como única voz discrepante tras el cambio de postura de Waller.