Wyndham Hotels & Resorts calcula que sus ingresos por habitación disponible (RevPAR) en América Latina y el Caribe aumentarán entre un 3 y un 4% al cierre de 2026, consolidando así su expansión en la región.
En declaraciones a Europa Press, el presidente para Latinoamérica y el Caribe de Wyndham Hotels & Resorts, Gustavo Viescas, explicó que actualmente manejan un 'pipeline' de 180 hoteles, repartidos en diversas etapas de desarrollo y con inauguraciones previstas entre 2026 y 2028.
Dentro de este plan, el directivo destacó especialmente la llegada de la marca Registry Collection a la provincia argentina de Mendoza, la incorporación de la enseña Esplendor en San Miguel de Allende (México) y las próximas aperturas en la zona de Los Cabos.
“Nuestro crecimiento en la región para los próximos años”, avanzó Viescas sobre los hoteles en construcción, “se va a incrementar mínimo un 50%”.
Entre las iniciativas estratégicas, uno de los focos principales es su primer hotel de la marca Tryp en Punta Cana, levantado con acero verde. Será el primero de este tipo a nivel mundial y su apertura está prevista para 2028: “La hotelería está muy enfocada en la sostenibilidad por el lado de lo que es la operación hotelera, pero en este caso, el hotel, desde su concepción, está siendo un hotel sostenible”, desarrolla Viescas.
La compañía ha optado por aguardar a que este proyecto avance “un poco más” y se consolide como referencia antes de comenzar a impulsar “activamente” este modelo constructivo.
MARCAS Y TENDENCIAS
En cuanto al comportamiento de su portafolio, de las 25 marcas que integran el grupo, Viescas apunta que Wyndham, Wyndham Garden, Ramada y Tryp son las enseñas con mayor dinamismo en Latinoamérica.
Más allá de las estancias tradicionales, Wyndham está reforzando su presencia en el segmento de largas estancias a través de algunas marcas, como Ramada, con un enfoque similar al de los alquileres turísticos, pero bajo el paraguas regulatorio y los estándares de una cadena hotelera. “Son marcas que las estamos posicionando para ese mercado donde el viajero busca otro tipo de confort, una unidad más amplia, más equipada y no tanto una unidad hotelera”, asegura.
El grupo también observa una transformación en los hábitos de consumo de sus huéspedes: “Las nuevas generaciones principalmente prefieren invertir su dinero en experiencias y ya no tanto en bienes durables”, afirma Viescas.