La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha señalado este viernes que las proyecciones que maneja su departamento apuntan a que la cota de 22 millones de personas ocupadas se prolongará a lo largo de todo este año.
Durante su intervención en el European Pulse Forum 2026, organizado por Politico y beBartlet en el CosmoCaixa de Barcelona, ha destacado que los actuales niveles de empleo se registran “de manera real, no desestacionalizada”.
Ha defendido que la coyuntura positiva del mercado laboral se debe, en gran medida, a la última reforma laboral, diseñada para recortar la temporalidad y ofrecer alternativas a los despidos en momentos de crisis.
En este sentido, ha recordado que, antes de la reforma, únicamente el 10% de los contratos eran indefinidos, mientras que ahora superan el 40%, y ha remarcado que, desde la entrada en vigor de dicha normativa, se han generado 2,5 millones de empleos.
Respecto a la contención de los despidos, ha lamentado que en el pasado cualquier crisis se traducía en recortes de plantilla, pero que desde la irrupción del Covid existen “recursos públicos para sostener a empresas y trabajadores”.
Ha añadido que a este cambio se suma la política de incremento salarial, y ha recalcado que estos tres elementos “no se discuten en ningún lugar” y han transformado el funcionamiento del mercado de trabajo en España.
El papel de los fondos en el mercado de la vivienda
Díaz ha cargado contra los fondos de inversión que operan en el ámbito residencial, al considerar que “tienen una lógica de saqueo, son fondos de inversión que no pagan impuestos”.
Ha puesto el foco en las socimis, que disfrutan de un régimen específico en el Impuesto sobre Sociedades con un tipo del 0%, lo que, según ha dicho, las sitúa al margen “del resto de las empresas españolas e internacionales, que pagan impuestos. Ellos no, o lo pagan de manera casi, permítanme, en fin, yo qué sé, sin importancia”.
En su opinión, el Ejecutivo debe intervenir sobre estos fondos presentes en el negocio inmobiliario, ya que favorecen una economía “rentista y que permite que se haga negocio, se especule con un actor fundamental que se llama vivienda”.
La vicepresidenta ha valorado positivamente que la vivienda se haya convertido en un asunto central del debate público, aunque ha lamentado que este debate llega “tarde”, y ha apuntado que el descontento por las dificultades de acceso a la vivienda es uno de los factores que alimentan los populismos en Europa.