La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido que, con el pacto alcanzado entre su Ministerio y los sindicatos CCOO y UGT —sin la participación de CEOE y Cepyme— para incrementar el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1% en 2026, hasta los 1.221 euros al mes en catorce pagas, el SMI “ya no es un salario de subsistencia”.
En una entrevista en “La2Cat” y Ràdio 4 recogida por Europa Press, ha subrayado: “Hemos sacado a mucha gente trabajadora de la pobreza laboral, pero es que lo que hemos acordado además es algo fundamental, que es regular la compensación y la absorción de los complementos”.
Ha detallado que la nueva regulación de los complementos salariales pone fin a “una trampa que hacen algunos empresarios” que, según ha denunciado, utilizan estos pluses para neutralizar en la práctica las subidas del SMI.
Díaz ha mostrado su decepción porque las patronales CEOE y Cepyme hayan decidido no sumarse al pacto alcanzado: “La patronal española no quiere acordar nada con el Gobierno de España”.
Asimismo, ha insistido en que el salario mínimo debe ser homogéneo en todo el territorio nacional y no variar por comunidades autónomas, al considerar que se trata de “una herramienta de mínimo por abajo, justamente de garantía de igualación social” en el conjunto del país.
Regularización de personas migrantes
En otro momento de la entrevista, la vicepresidenta segunda ha defendido la regularización de migrantes como “una de las mejores medidas” tanto para proteger los derechos humanos como para combatir la explotación laboral en España.
Cuestionada sobre si en Sumar incomoda que el impulso a la regularización se haya concretado tras un acuerdo entre el PSOE y Podemos, lo ha rechazado de plano: “Si le saco rentabilidad electoral o no a lo que hago me da igual, porque me dejo la piel desde que he llegado al Ministerio de Trabajo en el que me encuentro para mejorar la vida de la gente trabajadora”.