El eurodiputado Luis “Alvise” Pérez, que encabeza la formación Se Acabó La Fiesta (SALF), ha anunciado que su partido no concurrirá a las próximas elecciones autonómicas de Andalucía, previstas para junio, si Vox y el Partido Popular firman antes del viernes un acuerdo de cinco medidas que su formación considera “de sentido común” para alcanzar pactos de gobierno en esta comunidad.
La propuesta llega tras los resultados electorales en Castilla y León, donde la irrupción de SALF ha afectado al reparto del voto dentro del espacio político de la derecha. Aunque la formación de Alvise no logró representación en el parlamento autonómico, obtuvo 15.933 votos en los comicios celebrados este domingo. Ese resultado ha tenido un impacto indirecto sobre Vox, que se quedó a escasos centenares de sufragios de obtener escaño en varias provincias.
En Valladolid, por ejemplo, la candidatura de Santiago Abascal se quedó a 1.676 votos de conseguir el último procurador en disputa, mientras que la lista de SALF obtuvo 4.379 apoyos. Una situación similar se produjo en Zamora, donde Vox no alcanzó el escaño final por 363 votos, mientras que la formación de Alvise recibió 890 papeletas. En conjunto, el 1,4% del voto autonómico obtenido por SALF habría permitido a Vox superar el umbral del 20% de apoyo en la comunidad.
Cinco medidas de "sentido común"
Tras estos resultados, Alvise ha planteado una propuesta política dirigida a Vox y al Partido Popular, según él, pretende evitar una división del voto en futuros procesos electorales. El dirigente ha señalado que su partido no presentará candidatura en Andalucía si Vox o el presidente andaluz Juanma Moreno se compromete a aplicar cinco medidas concretas.
Son: una reforma del sistema electoral para que "el voto de un español en Andalucía valga lo mismo que uno en Cataluña", el cierre de organismos públicos que considera innecesarios, la eliminación de "sobresueldos" a diputados, la adopción de medidas para facilitar el acceso a la vivienda y el fin de lo que denomina “guerras que paga el currante”.
En sus declaraciones, el eurodiputado también ha criticado el funcionamiento del sistema político español y ha señalado que el país está “secuestrado por Bildu y por prófugos como Puigdemont”. Asimismo, ha denunciado el estado de los servicios públicos, afirmando que “la sanidad se cae a pedazos” mientras se destinan recursos a medios públicos como RTVE o Canal Sur.
Dentro de sus propuestas en materia de vivienda, SALF plantea la introducción del “silencio administrativo positivo”, un mecanismo por el cual una solicitud se consideraría aprobada si la Administración no responde dentro del plazo legal. Además, el partido propone eliminar impuestos para la construcción de nuevas viviendas, con el objetivo de aumentar la oferta.
Alvise ha advertido que, si Vox no acepta estas condiciones antes del próximo viernes 20 de marzo, su formación seguirá adelante con sus planes electorales. “Si no firma, que los españoles saquen sus propias conclusiones sobre quién antepone España y quién antepone el sillón que le da de comer”, concluyó el dirigente.