Terremoto en ‘Cádiz Herzegovina’: la dirección del PSOE de Andalucía impone a López Gil como cabeza de lista y relega a Cornejo, número dos provincial

La dirección de María Jesús Montero se impone al aparato provincial, reordena la lista de Cádiz y evidencia la fractura interna tras el rechazo de Juan Cornejo

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El parlamentario Fernando López Gil | Europa Press

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La guerra interna en el PSOE andaluz por las listas del 17M ha estallado en Cádiz. Lo que hasta hace unas horas era una candidatura pendiente de ajustes se ha convertido en un pulso directo entre la dirección regional y el aparato provincial, saldado con un movimiento de alto voltaje: el Comité de Listas ha alterado el orden propuesto y ha colocado a Fernando López Gil como número uno, desplazando a Juan Cornejo al tercer puesto.

El propio Cornejo, secretario de Organización provincial -es decir el segundo cargo en importancia del apetito en la provincia tras el secretario general de Cádiz, Ruiz Boix- es, además, miembro del órgano y ha votado en contra de la modificación, evidenciando la fractura en el seno del socialismo gaditano. Asinismo, según medios locales, Cornejo ha comunicado su renuncia a ir en la lista "por coherencia y por dignidad".

'Susanistas' a la gresca 

La pugna de López Gil y Cornejo no es inusual en un partido tan complejo y de 'familias' diversas como es el PSOE de la provincia de Cádiz -al que los socialistas se refieren irónicamente como 'Cádiz Herzegovina': de hecho, López Gil es parte de la 'oposición' al actual secretario general de los socialistas gaditanos, Juan Carlos Ruiz Boix y, a la vez, hombre de confianza de la actual secretaria general andaluza, María Jesús Montero. 

Lo que sí añade un punto extra de curiosidad es la pertenencia de ambos perfiles a la familia política de la anterior mujer que fuera secreraria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, presidenta de la Junta y cuya carrera se vio truncada tras disputarle el liderazgo nacional del partido a Pedro Sánchez y, luego, perder el gobierno en Andalucía tras las elecciones de 2018.

Así, Cornejo es hijo del que fuerza secretario de organización de Díaz y López Gil fue una de las personas de máxima confianza y cercanas a la expresidenta de la Junta de Andalucía, que, además, llegó a levantar una gran polémica en 2016 tras un post -que luego borró- en redes sociales en el que celebraba la salida de Pedro Sánchez de la secretaría general del PSOE. En concreto, publicó "lo lamento pero has sido muy mal secretario general y candidato. Gracias por tu renuncia!".

Montero ha defendido en diversas ocasiones una apuesta por 'integrar' a las diversas 'familias' políticas del PSOE andaluz, incluida la corriente que apoya a la ex presidenta de la Junta. 

De la “normalidad” al choque abierto

La decisión llega apenas horas después de que la dirección que encabeza la candidata socialista a la Junta, María Jesús Montero, abriera la puerta a “ligeras modificaciones” en las listas. Cádiz era el principal foco de tensión, con discrepancias claras sobre el liderazgo de la candidatura.

La propuesta inicial, impulsada por el secretario provincial Juan Carlos Ruiz Boix, situaba a Juan Cornejo como cabeza de lista. Sin embargo, la dirección regional ha optado por mover el orden, primando así a Fernando López Gil, una de las manos derechas de Montero.

Un relevo con lectura política

El ascenso de López Gil no es menor, supone un giro en el equilibrio interno del PSOE gaditano y una señal clara de control por parte de la dirección andaluza en un territorio históricamente complejo para el partido.

Además, la caída de Cornejo al tercer puesto debilita al aparato provincial en plena precampaña y deja tocado al equipo que había diseñado la lista original, liderado por el secretario general de los socialistas gaditanos, Juan Carlos Ruiz Boix.

El movimiento se produce en la antesala del Comité Director que el PSOE-A, además, celebra precisamente en Cádiz esta tarde para validar las candidaturas. Lejos de la “normalidad democrática” que celebraba esta semana María Jsús Montero, la federación llega a la cita con un conflicto abierto y con una de sus provincias más importantes en plena ebullición interna.

La incógnita ahora está en si la tensión desescalará o irá a más, a pocas semanas de las elecciones en Andalucía. Lo que ya es evidente es que la batalla por las listas ha dejado de ser un trámite para convertirse en el primer gran pulso político del socialismo andaluz de cara al 17M.