Podemos encadena un nuevo revés electoral al quedarse fuera del Parlamento de Aragón tras las autonómicas de este domingo, al perder el único escaño que conservaba en la comunidad. Con este resultado, la formación morada ya no cuenta con representación en nueve cámaras autonómicas.
Con el 98,51% del voto escrutado en el 8F, la Chunta Aragonesista (CHA) logra duplicar sus escaños, al pasar de tres a seis, y se consolida como principal referente de la izquierda alternativa en Aragón. Es, además, la única fuerza que consigue aprovechar parcialmente el hundimiento del PSOE, que cae hasta su suelo histórico con 18 diputados.
Por su parte, IU logra “salvar los muebles” al conservar el escaño obtenido en 2023, aunque la alianza con Sumar no le permite incrementar su presencia institucional, pese a que varias encuestas apuntaban a una mejora en su representación.
El espacio político situado a la izquierda del PSOE mejora de forma ligera su peso global respecto a 2023 gracias al avance de CHA, pero vuelve a verse lastrado por la fragmentación de candidaturas, un rasgo habitual en la política aragonesa. El hemiciclo autonómico queda claramente escorado hacia la derecha, con una mayoría holgada de PP y Vox.
Así, el precedente de Extremadura, donde se articuló una sola lista alternativa al PSOE bajo la marca Unidas por Extremadura, no ha tenido réplica en Aragón. Los intentos de conformar una candidatura conjunta fracasaron y las tensiones estatales entre Podemos, Sumar e IU terminaron imponiéndose en esta segunda cita del ciclo electoral.
Podemos se hunde y pierde peso en la izquierda
En este contexto, la fuerza más castigada es Podemos, que profundiza en el declive electoral iniciado en 2019, con la excepción de Extremadura, y desaparece de otra cámara autonómica.
Los morados pasan a ser fuerza extraparlamentaria en Aragón, Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Castilla-La Mancha, Galicia, Euskadi, Cantabria y Cataluña (donde no se presentó en los últimos comicios). En Asturias mantiene un escaño, aunque los conflictos internos provocaron que su diputada Covadonga Tomé abandonara el partido.
La pérdida de presencia institucional en Aragón resulta especialmente significativa para Podemos, una comunidad donde llegó a sumar 14 escaños en 2015 y a ser tercera fuerza. En 2019 ya retrocedió a cinco diputados, pese a entrar en el Gobierno autonómico, y en 2023 se desplomó hasta un único escaño que ahora desaparece. Además, la formación queda por detrás en votos de “Se Acabó la Fiesta”, el partido impulsado por Alvise Pérez.
Este nuevo tropiezo complica la estrategia de Podemos de intentar recuperar el liderazgo del espacio a la izquierda del PSOE tras la ruptura con Sumar. Desde esa escisión, el partido ha optado por concurrir en solitario junto a sus aliados, pero ha quedado por detrás de las candidaturas vinculadas a Yolanda Díaz en Galicia, País Vasco y en las últimas elecciones europeas, donde aun así logró mantener vivo su proyecto político.
Al mismo tiempo, esta trayectoria ha tensionado las relaciones con IU, con reproches cruzados entre ambas fuerzas. Solo Extremadura se ha salvado por ahora de esa fractura, mientras que la organización que dirige Antonio Maíllo ha sellado acuerdos con Sumar en Castilla y León y Andalucía.
CHA capitaliza su presencia en el Congreso
En paralelo, Chunta Aragonesista confirma su papel como fuerza más votada a la izquierda del PSOE. La formación aragonesista duplica su representación y firma su segundo mejor resultado histórico, impulsada por la candidatura encabezada por el exdiputado en el Congreso Jorge Pueyo.
CHA rentabiliza así el paso de Pueyo por la Cámara Baja, donde combinó el apoyo al Gobierno con posiciones propias y críticas hacia el Ejecutivo, especialmente en materia de transportes y financiación autonómica.
La tradicional pugna electoral entre CHA e IU en Aragón se ha producido esta vez con la particularidad de que ambas comparten grupo parlamentario en el Congreso. Ello ha provocado que varios socios de la confluencia del socio minoritario del Gobierno se hayan dividido a la hora de respaldar las distintas listas.
Así, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y los ministros Pablo Bustinduy y Sira Rego se volcaron con la candidatura de IU-Sumar, mientras que Compromís, Més per Mallorca y Partido Verde (antes Verdes Equo) se alinearon con la Chunta. En el caso de Más Madrid, el apoyo se repartió entre ambas opciones.
El buen resultado de CHA ha sido destacado por la diputada de Compromís, Àgueda Micó, que en “X” trasladó su enhorabuena a Pueyo. A su vez, el secretario de Organización de Más Madrid, Gabriel Ortega, subrayó que el ascenso de la formación aragonesista demuestra que el camino pasa por organizaciones con arraigo territorial, al tiempo que elogió la “resistencia rocosa” de IU.
IU no crece y la izquierda estatal se queda con un solo escaño
IU, integrada en coalición con Sumar, se mantiene como única referencia de la izquierda estatal en Aragón, pero no logra sacar partido de la alianza: no mejora sus resultados ni cumple las expectativas de los sondeos, que le otorgaban al menos un diputado adicional.
La federación liderada por Maíllo conserva presencia parlamentaria, aunque queda muy relegada dentro del bloque progresista frente a la fuerza demostrada por CHA en estas elecciones. Por parte de Sumar, la plataforma impulsada por Yolanda Díaz no contaba con candidatos en puestos de salida, pero consigue que su marca mantenga cierta visibilidad en la comunidad.
Tras conocerse los primeros datos de las encuestas a pie de urna, el diputado de IU en el Congreso Nahuel González afirmó en redes sociales que la suma de las fuerzas a la izquierda del PSOE habría obtenido un “resultado histórico” en Aragón y apeló a la “unidad”.
Los comicios aragoneses refuerzan la tendencia de los últimos años en el espacio a la izquierda del PSOE: las siglas estatales quedan en un segundo plano frente al empuje de las formaciones de ámbito autonómico. Un patrón que ya se había visto con Más Madrid y con Compromís en la Comunidad Valenciana y que ahora se consolida en Aragón con la Chunta.
Una dinámica parecida se observa también en el terreno de los partidos soberanistas, donde BNG, ERC o Bildu se han afianzado como las marcas con mayor respaldo en el ámbito de la izquierda alternativa en sus respectivos territorios.