En lo que va de siglo XXI Castilla y León ha ido a las urnas seis veces. Todos los comicios han terminado con un Ejecutivo del PP al frente de la Junta (lleva 39 años gobernando en la Comunidad) y solo en una ocasión, en 2019, el PSOE fue el partido más votado, aunque no alcanzó la Presidencia por el acuerdo para gobernar en coalición entre populares y Ciudadanos. ¿Qué se puede esperar de las Elecciones de Castilla y León en 2026?
Parece seguro que el PP volverá a ser el más votado, pero con el aliento de Vox cada día más cerca. ¿Y el PSOE? ¿Sufrirá un descalabro como en Extremadura y en Aragón o salvará los muebles? Quizá se puedan barruntar las respuestas haciendo un análisis de lo que pasó en anteriores comicios. Demócrata responde algunas preguntas.
¿Cómo han variado los resultados del PP y del PSOE con los nuevos partidos?
2003 - 2011
En las elecciones de 2003, el PP obtuvo 760.510 votos (48 escaños) y el PSOE 576.769 (32 escaños). En 2017, cuatro años después, ambos bajaron en votos, aunque el PP mantuvo sus procuradores y el PSOE subió uno (33). En ambos casos, tres partidos lograron representación: PP, PSOE y Unión del Pueblo Leonés (UPL).
Los resultados de 2011 llaman más la atención. El PP se quedó en 739.502 votos, pero subió en escaños, 53. Mientras que el PSOE cayó a 29, gracias a sus 425.777 votos. Es decir, ambas formaciones perdieron apoyos. La novedad fue la entrada en el hemiciclo de Izquierda Unida (IU) con 69.872 votos y un diputado. Es lógico pensar que parte de la pérdida del PSOE se fue a su izquierda y la del PP (pero, sobre todo lo de UPL, que perdió 14.121 votos respecto a 2007), se marchó en gran medida a un nuevo integrante del tablero: Unión Progreso y Democracia (UPyD), que recibió 47.040 votos.
2015 - 2022
2015 fue el año en el que todo cambió, por la irrupción de Podemos y de Ciudadanos. El PSOE perdió 72.202 votos (se quedó con 25 escaños) e IU cayó en 13.356. Papeletas recogidas por Podemos, que sumó 165.475 (10 procuradores).
Más abrupta fue la caída del PP (que partió de un punto superior): a los populares (todavía con Juan Vicente Herrera al frente) se les fueron 225.201 votos (42 escaños). Ciudadanos recogió gran parte (139.954 y cinco procuradores), otra porción se fue a la abstención (que pasó del 33,8% en 2011 al 36,5% en 2015). Y es probable que algo le ‘cayera’ a Vox, que ya empezaba a asomar, con 9.333 votos.
En 2019, el PP continuó su caída libre: perdió 80.396 votos y 13 escaños. ¿Dónde recabaron? En Ciudadanos (que ganó 65.901) y en Vox (que creció en 66.398). Ambas formaciones también se beneficiaron de la desaparición de UPyD.
Y por el otro lado del tablero, el PSOE incrementó sus apoyos en 126.341. El descalabro fue de Podemos (-96.606) y de IU (-24.936).
El Parlamento quedó así:
- PSOE: 35 procuradores.
- PP: 29.
- Ciudadanos: 12.
- Podemos - EQUO: 2
- Vox: 1 (aunque tuvo más votos que Podemos).
- UPL: 1
- Por Ávila: 1.
En 2022 regresó la normalidad, que, en Castilla y León, es que gane el PP. Los de Alfonso Fernández Mañueco volvieron a perder votos (-51.748), aunque ganaron escaños (31). Ciudadanos sufrió un enorme batacazo (-151.134) y de todo ello se aprovechó Vox (+138.937).
También perdió votantes el PSOE (-114.482). El destino fue Soria ¡YA!, que entró en las Cortes castellanoleonesas con 19.385 votos, Por Ávila (+4.420) y también destaca el rendimiento de UPL, que ganó 24.041 votos y dos asientos, convirtiéndose (aún lo es) en la cuarta fuerza. De igual forma, muchos de los votos socialistas acabaron en la abstención, que fue del 41,9%.
Así se repartieron los procuradores en las elecciones de Castilla y León de 2022:
- PP: 31.
- PSOE: 28.
- Vox: 13.
- UPL: 3.
- Soria ¡YA!: 3
- Unidas Podemos: 1.
- Ciudadanos: 1.
- Por Ávila: 1.
¿Cómo afecta la abstención?
Históricamente se ha dicho eso de que la abstención favorece a la derecha, pero ¿es así? Si el marco ideológico se reduce a PP y PSOE, la creencia es errónea. Los dos comicios con mayor abstención (2015 y 2022) coinciden con los dos peores resultados del PSOE en lo que va de siglo.
Si se amplía la valoración a otras formaciones, se corrobora que el mantra no es correcto. Por ejemplo, en 2015, con un 36,5% de abstención, se produjo la irrupción de Podemos.
Solo hay unos resultados que podrían adaptarse a esa teoría de que cuanta más gente se queda en casa mejores resultados tiene la derecha. Fue en las elecciones de Castilla y León de 2022, entonces, la abstención se elevó al 41,9% y el gran beneficiado fue Vox, que se convirtió en la tercera fuerza del Parlamento castellanoleonés.
¿Y cómo le afectó a la izquierda? El PSOE tuvo sus segundos peores resultados y Unidas Podemos sumó 62.138 votos, lo que supone una caída de 38.311 respecto a los apoyos que recibieron Podemos e IU en 2019.