La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, ha confirmado que acudirá al pleno de investidura en la Asamblea como candidata para revalidar su cargo al frente del Ejecutivo autonómico, pese a que por ahora no dispone de los apoyos necesarios para ser elegida.
Aun así, la dirigente del PP ha expresado su confianza en que para cuando se convoque la sesión de investidura pueda haberse alcanzado un entendimiento con Vox, cuyo debate deberá celebrarse, como muy tarde, el 3 de marzo, antes de las elecciones en Castilla y León.
“Yo voy a trabajar para que sea factible (un acuerdo con Vox) y para que el día de la sesión de investidura podamos iniciar el camino para tener un gobierno fuerte, estable y que ofrezca resultados y mejore la vida de la gente, que es para lo que estamos aquí”, ha reconocido.
Guardiola ha realizado estas declaraciones ante los medios después de participar este martes en la ronda de consultas impulsada por el presidente de la Asamblea, Manuel Naharro, con los distintos grupos parlamentarios para proponer un candidato a la Presidencia de la Junta.
Pendiente de Vox
En relación a Vox, ha remarcado que su objetivo es alcanzar un entendimiento, pero ha advertido de que dicho pacto “tiene que ser un acuerdo proporcional”. “Quiero llegar a un acuerdo, tiene que ser un acuerdo proporcional y en eso estamos dispuestos a trabajar hasta el último minuto para que sea bueno para todos”, ha reseñado.
La líder del PP extremeño ha avanzado que afrontará el debate de investidura “con mucha ilusión, con muchas ganas, con sentido de la responsabilidad, con la mano tendida, por supuesto, a la oposición y ofreciendo diálogo a toda la sociedad civil”.
“Extremadura y los extremeños merecen tener un gobierno y yo estoy preparada para ofrecérselo”, ha aseverado, insistiendo en que su propósito es “acabar con el bloqueo político e institucional en el que está asumida la región, porque Extremadura no puede esperar”.
Mayoría del PP y fin del bloqueo
Guardiola ha recordado que en las elecciones del 21 de diciembre los extremeños “hablaron alto, hablaron muy claro”, otorgando un 43,2 por ciento de “confianza” al PP, lo que permitió a su formación sumar “más que toda la izquierda junta” y conseguir “más votos” que la segunda y la tercera fuerza juntas. A su juicio, ese resultado implica que le “corresponde formar gobierno”. “Ese es mi deber y eso es lo que dijeron los extremeños”, ha apuntado.
Ha enmarcado este argumento en su voluntad “en todo momento” de “acabar con el bloqueo político e institucional en el que está asumida la región, porque Extremadura no puede esperar”, algo que, según ha dicho, se constata “sólo” con “salir a la calle y preguntar a la gente”, que “lo único que quiere es estabilidad, normalidad y que la política funcione”.
“Y por eso voy a presentar mi programa de gobierno, lo voy a someter a debate en esta Cámara porque quiero que los extremeños sepan que su confianza y sus necesidades desde luego no están aparcadas y ni muchísimo menos están por mi parte”, ha incidido.
En esta línea, ha reiterado que “todos” los grupos de la Asamblea tienen “una alta responsabilidad” para “dejar a un lado la crispación, la polarización y las palabras huesas y centrarse en lo verdaderamente importante que es el interés de Extremadura y de los extremeños”.
Ha situado este llamamiento en el contexto de una Extremadura en la que, según ha defendido, con su gabinete se están “sentando las bases de un cambio que es real, de un cambio que se nota, que la gente lo nota”, hasta el punto de que la comunidad “ya no es una región que está a la cola de todos los ránking, ya no es una región que se resigna que la miren con condescendencia”.
“Yo creo que esas políticas que están siendo referentes para muchas comunidades autónomas tenemos que seguir impulsándolas para que Extremadura no pare de crecer”, ha esgrimido la dirigente del PP, que se ha mostrado convencida de que puede ofrecer “el mejor gobierno posible, un gobierno alejado de fracturas y de intereses partidistas”.
Relación y negociación con Vox
Preguntada por el estado de las conversaciones con Vox, Guardiola ha explicado que está “trabajando” en esa vía. Ha recordado que el pasado miércoles por la noche remitió un correo electrónico a la formación de Santiago Abascal con documentación y una propuesta de fechas para reunirse, pero “aún no” ha recibido contestación.
En cualquier caso, ha reiterado que su deseo es sentarse “cuanto antes” con Vox para “debatir” y “poder cerrar un acuerdo”, porque “es lo que necesita Extremadura”, y ha evitado desvelar el contenido concreto de las conversaciones. “Ahora mismo la negociación la queremos llevar con la máxima discreción”, ha expresado.
Ha admitido, no obstante, que Vox plantea “el cumplimiento de la totalidad de su programa político, más puestos en el Ejecutivo, en el Legislativo y una serie de cargos” que, a su entender, “no reflejan la proporcionalidad que se dijo en las urnas”. Pese a estas diferencias, ha reiterado que su intención es “llegar a un acuerdo” con la formación, pero insistiendo en que “tiene que ser un acuerdo proporcional”. “Y en eso estamos dispuestos a trabajar hasta el último minuto para que sea bueno para todos”, ha ahondado.
Presupuestos y estabilidad para la legislatura
En relación con el futuro presupuesto autonómico, Guardiola ha remarcado que su prioridad es “acabar con el bloqueo político e institucional” que, a su juicio, padece Extremadura, lo que pasa por disponer de unas cuentas que permitan “impulsar las políticas que están transformando la región”. “Por tanto, no tendría sentido un acuerdo de investidura si no hay un acuerdo presupuestario”, ha señalado, subrayando que su objetivo es garantizar “estabilidad” a la comunidad.
Cuestionada sobre la posibilidad de llegar al pleno de investidura sin un pacto previo con Vox, con el riesgo de que su candidatura sea rechazada, la líder del PP ha afirmado que lo que desea es que se pueda empezar “a trabajar de una vez por todas” pensando “en esta región y no en los intereses nacionales que tengan los partidos”.
Ha reiterado que su mano “está tendida, no ha dejado de estarla” y que permanece “a la espera de que Vox conteste”.
Sobre la opción de pedir al PSOE que facilite su investidura si no prospera el entendimiento con Vox, ha recordado que ya llamó “a otra puerta” (en referencia a los socialistas), pero ha apuntado que en la actualidad “hay muchos PSOE” en Extremadura.
“Yo si el PSOE de Extremadura son muchos PSOE y están divididos y entienden que no han sido llamados, no es mi culpa ni mi responsabilidad. Yo he hecho las llamadas a las personas que las tenía que hacer y he pedido la responsabilidad que creo que tienen que tener y la altura política en un momento como éste, donde la región necesita que todos rememos a favor”, ha añadido.
Exigencias de Vox y calendario de la investidura
En cuanto a las palabras del líder de Vox, Santiago Abascal, reclamando que cualquier acuerdo en Extremadura con el PP garantice cambios reales en las políticas, Guardiola ha señalado que en la oferta remitida por su partido a dicha formación se incluyen medidas que “por supuesto” está dispuesta a “cumplir acompañadas del presupuesto correspondiente para poder llevar a efecto esas medidas”.
Sobre la fecha concreta del pleno de investidura, ha explicado que, dado que todavía “no” existe un “acuerdo” con Vox que asegure su elección, tratarán de “agotar los plazos para poder tener margen y llegar a esa sesión, si puede ser, con un acuerdo firmado”, fijando el 3 de marzo como fecha “límite”. No ha descartado, sin embargo, que el debate pueda celebrarse antes si se alcanza un “acuerdo previo” con la formación de Abascal.