Abascal ha defendido que la exigencia de una vicepresidencia no responde a una cuestión de cargos, sino a la necesidad de asegurar cambios reales en materias como reindustrialización, política fiscal, oposición al Pacto Verde europeo, inmigración y reducción del gasto político, siguiendo el modelo de acuerdos alcanzados previamente en otras comunidades como la Valenciana.
“Imprescindible” estar dentro del Gobierno
En el caso extremeño, ha explicado, Vox considera imprescindible estar dentro del Gobierno para supervisar directamente el cumplimiento de esos compromisos tras una campaña marcada por la desconfianza hacia el Partido Popular y por el aumento del respaldo electoral a su formación.
El presidente de Vox ha rechazado que esta posición suponga un giro estratégico y ha recordado que su salida de anteriores gobiernos autonómicos se debió, según sostiene, a incumplimientos del PP. En la entrevista, Abascal también ha restado importancia a los ataques personales recibidos durante la campaña por parte de la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, y ha insistido en que las negociaciones que se abren ahora estarán centradas exclusivamente en políticas concretas y capacidad real de decisión, no en nombres propios.
No quiere ser vicepresidente de Feijóo
Abascal también ha querido despejar cualquier interpretación sobre su papel en un hipotético Gobierno nacional. Aunque ha reconocido que el Partido Popular sigue por delante de Vox en las encuestas, ha subrayado que no contempla ocupar una vicepresidencia bajo Alberto Núñez Feijóo.
“Mi objetivo no es ser vicepresidente de nadie”, ha afirmado, insistiendo en que su aspiración es liderar el Gobierno de España y encabezar un proyecto propio.
El líder de Vox ha enmarcado esa ambición en un programa de cambio que, según ha explicado, pasa por recuperar la soberanía nacional, reforzar la seguridad, mejorar la prosperidad económica, racionalizar el gasto público y ofrecer a los jóvenes condiciones reales para formar una familia. Abascal ha concluido que será finalmente el electorado quien decida ese rumbo y que, tras ese veredicto, se abrirá el escenario político que corresponda.