Es el mayor trasvase directo del voto socialista hacia el partido de Santiago Abascal desde el inicio de la legislatura.
El dato no solo marca un máximo histórico en la serie, sino que sitúa a Vox como el principal receptor de votos procedentes del PSOE, por delante del PP, Sumar o Podemos.
El mayor trasvase del PSOE hacia Vox desde 2023
El 4,8% de fuga socialista hacia Vox supera a otros movimientos detectados por la encuesta:
• Hacia el PP: 4,1%
• Hacia Sumar: 3,6%
• Hacia Se Acabó la Fiesta: 2,6%
• Hacia Podemos: 1,4%
En términos absolutos, el trasvase al partido de Abascal representa cientos de miles de votos, una magnitud suficiente para alterar el reparto de escaños en varias provincias medianas y grandes.
Una tendencia ascendente y sostenida
La evolución del trasvase confirma que no se trata de un episodio puntual. Según la serie histórica de 40dB, el voto socialista que migra a Vox ha seguido una progresión constante:
• Septiembre de 2023: 0,5%
• Hace un año: 2,5%
• Hace un mes: 4,1%
• Actualidad: 4,8%
El crecimiento del flujo PSOE–Vox es más intenso que el aumento general de la intención de voto de Vox, lo que indica una normalización progresiva del partido en segmentos del electorado tradicionalmente ajenos a la derecha radical.
Menos rechazo, más permeabilidad entre antiguos votantes del PSOE
La encuesta también mide la predisposición psicológica al voto. En una escala donde 0 equivale a “nunca votaría a Vox” y 10 a “siempre lo votaría”, los electores del PSOE de 2023 han pasado de una media de 0,57 al inicio de la legislatura a 1,33 en la actualidad.
El desplazamiento es limitado, pero significativo: votar a Vox deja de ser inconcebible para una parte del electorado socialista, algo que no ocurría hace apenas un año.
Diferencias con el CIS, misma dirección de fondo
El último barómetro del CIS rebaja la magnitud del trasvase, situándolo en torno al 1,6% del voto socialista, lo que supondría más de 125.000 votos. La diferencia con 40dB se explica en parte por la metodología, pero ambas fuentes coinciden en lo esencial: la tendencia es ascendente.
Además, otros sondeos recientes sitúan la fuga del PSOE hacia Vox entre el 2,4% y el 5,1%, lo que refuerza la consistencia del fenómeno.
Un impacto político que va más allá del porcentaje
Aunque el porcentaje pueda parecer reducido, el volumen de votos es relevante. Más de 375.000 apoyos concentrados en determinadas circunscripciones pueden traducirse en escaños decisivos, especialmente en un contexto de fragmentación de la izquierda y de competencia directa entre PSOE y Vox por la segunda posición en varias provincias.
Vox amplía su base más allá de la derecha clásica
El avance entre antiguos votantes socialistas se suma a otros dos factores clave detectados por la encuesta: Vox es el partido que más votantes capta de la abstención y gana terreno entre electores que se sitúan ideológicamente en el centro e incluso en la izquierda moderada.
El resultado es una ampliación de su base electoral que no depende solo del desgaste del PP, sino también de la desafección de sectores populares tradicionalmente vinculados al PSOE.
Una señal de alerta para los socialistas
El dato no implica un vuelco inmediato del electorado de izquierdas, pero sí marca un cambio cualitativo: Vox empieza a ser una opción posible -aunque minoritaria- para antiguos votantes socialistas. En un escenario de alta abstención y desmovilización progresista, ese trasvase puede tener efectos políticos mayores que los que sugiere el porcentaje.