Los próximos días 16 y 17 de febrero, el Parlamento Europeo desembarcará en la central nuclear de Almaraz para conocer de primera mano cuál es la vida útil de esta central extremeña y cuáles pueden ser los efectos socioeconómicos sobre la comarca Arañuelo, una de las zonas de España como mayores tasas de despoblación.
El Gobierno de Pedro Sánchez acordó con las empresas energéticas en el año 2019 un calendario de cierre; y uno de los dos reactores con los que cuenta esta central está programado para el año 2027, y el siguiente reactor, para 2028.
La visita de este grupo de europarlamentarios, a través de una Comisión de peticiones, responde al llamamiento que el pasado 23 de junio hizo la plataforma ciudadana Sí a Almaraz, sí al futuro, cuando desde la cámara de las instituciones europeas, el presidente de la plataforma y alcalde a su vez de Belvís de Monroy, Fernando Sánchez Castilla, defendió la continuidad de la central que da trabajo a más de 4.000 personas de forma directa, y de 8.000 con los servicios de pymes alrededor.
Visita de la Eurocámara a la central de Almaraz los días 16 y 17 de febrero
Como consecuencia de la intervención de esta plataforma ciudadana, Bruselas entendió que había razones suficientes para trasladarse a España, con la disposición, además, de desplegar instrumentos de seguimiento institucional, así como informes, contactos con la Comisión Europea y el traslado a otras comisiones o iniciativas parlamentarias, según explican fuentes de la plataforma a Demócrata.
Fuentes consultadas por el periódico confirman que para esta misión se desplazará un grupo de eurodiputados de distintas nacionalidades, incluyendo eurodiputados españoles de diferentes fuerzas políticas representadas en la Eurocámara, entre los que se encuentran Juan Carlos Girauta (Vox), Elena Nevado del Campo (Partido Popular) e Ignacio Sánchez Amor (PSOE).
La misión despliega una agenda que arranca el día 16 de febrero en Navalmoral de la Mata, lugar en el que se celebrarán encuentros y reuniones con el comité de empresas de la central de Almaraz, instituciones, representantes sociales y alcaldes de la zona afectada.
Un día más tarde, los eurodiputados visitaran la central, recorrerán sus instalaciones, tendrán ocasión de conversar con los trabajadores y, está previsto que, una vez finalizado el recorrido, mantengan una rueda de prensa con los medios de comunicación, aunque se prevé que el informe con las conclusiones finales de su misión, se dará a conocer días más tarde, y ya desde Bruselas.
Fernando Sánchez Castilla“
La decisión del cierre se produjo en un contexto muy distinto al actual y, con una previsión de capacidades de almacenamiento de las renovables, que hoy sabemos que no se alcanza y, eso no garantiza la estabilidad del suministro
”
España no alcanza los niveles de almacenamiento de las renovables
El pasado 29 de enero, la plataforma Sí a Almaraz, sí al futuro, se desplazó a Madrid para reunirse con empresarios madrileños, con el apoyo también de la patronal CEIM, cuyo presidente es Miguel Garrido.
Desde esa tribuna, y rodeado también de economistas y expertos como Javier Santacruz, Diego Rodríguez, Marisa González (vicepresidenta de Sociedad Nuclear Española) y, el empresario y CEO de Merlin Properties, Ismael Clemente, Fernando Sánchez defendió de nuevo la continuidad de Almaraz, con una clave centrada en la recuperación del reto demográfico, subrayando que el cierre de esta central sería un duro varapalo para una zona que ha convertido a la conocida central, la principal industria de Extremadura, difícil de restituir a esos niveles de riqueza y calidad en el empleo.
Sin respuesta de ninguna de las ministras que han ocupado la cartera de Transición Ecológica (Teresa Ribera –hoy vicepresidenta de la Comisión y comisaria de Competencia y Transición verde-, y Sara Aagesen Muñoz), Fernando Sánchez afirmó que, la decisión que tomó el Gobierno de Sánchez allá por 2019 se produjo "en un contexto muy distinto al actual –no había tenido lugar la invasión de Rusia a Ucrania, y la falta de autonomía energética no se había hecho tan evidente- y, con una previsión de capacidades de almacenamiento de las renovables, que hoy sabemos que no se alcanza y, eso no garantiza la estabilidad ni la seguridad".
Las consecuencias de la desconexión de la planta
"Frente a esta tesitura, Sánchez Castilla también afirmó que ahora se trata de "no cometer un error estratégico, que tendría repercusiones en toda la economía y en la calidad de las personas, y además vulneraría la normativa europea en materia de transición energética de suministro y cohesión territorial, teniendo en cuenta, que la desconexión de esta planta extremeña, hoy representa el 7% de la electricidad nacional, el 15% de la electricidad de Madrid y, la mitad de la extremeña.
Finalmente, también subrayó que, "este cierre condenará a España a depender más del gas importado para compensar la intermitencia de las renovables, como se pudo ver en el apagón, con el consiguiente efecto sobre la soberanía energética, el aumento de emisiones de CO2 y, de la factura energética.
Greenpeace:“La prórroga de la central nuclear de Almaraz durante solo 3 años costaría 3.800 millones de euros a la ciudadanía”
Francia frente a la postura de cierre de España
En la actualidad, hay una coalición de 12 países de la Unión Europea, liderada por Francia (56 reactores), que apuesta por la energía nuclear como solución competitiva y descarbonizada, donde están Bulgaria, Bélgica, Croacia, Finlandia, Hungría, Países Bajos, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia, República Checa y Suecia, partidarios todos del uso de reactores a gran escala y, de pequeños reactores modulares (SMR) para alcanzar la soberanía energética.
Alemania, reacia a este tipo de energía, que abandonó definitivamente en 2023, está trabajando en un proyecto de fusión nuclear como fuente de energía. Recientemente, su canciller, el demócrata cristiano, Friedrich Merz, calificó de "grave error el apagón nuclear de Alemania", afirmando que, lo hecho hasta ahora, "supondrá la transición energética más cara del mundo".
España por su parte, continúa con su apuesta por las energías renovables y el cierre programado de las nucleares, apagando uno a uno los siete reactores que tenemos repartidos por todo el país, garantizando un reemplazo energético suficiente.
Una postura con la que, oficialmente, ya no está tan alineada la exministra española Teresa Ribera, quien en su campaña en las elecciones europeas, ya se mostró de acuerdo con el mix energético, flexibilizando su postura antinuclear, y garantizando ahora que no va a poner trabas al despliegue de energía nuclear, contribuyendo así a la estabilidad del suministro.
Este martes, Alianza Verde ha denunciado la trampa de las eléctricas en la prórroga del cierre nuclear de Almaraz, al tiempo que, Greenpeace mantiene que, la prórroga de la central nuclear de Almaraz durante solo 3 años costaría 3.800 millones de euros a la ciudadanía. Un diagnóstico que discrepa de lo que este fin de semana la vicepresidenta de la Sociedad Nuclear Española, Marisa González, quien cuantificaba pérdidas para la economía de 80.000 millones de euros, como consecuencia del cierre de los siete reactores que tiene España.