La Comisión Europea ha dado un nuevo ultimátum a Meta este lunes al comunicarle formalmente que podría estar incumpliendo las normas antimonopolio europeas. Detrás de este nuevo episodio regulatorio se encuentra, según Bruselas, una política empresarial que impediría a los usuarios de WhatsApp acceder a asistentes de inteligencia artificial de terceros.
“Esta conducta corre el riesgo de bloquear a los competidores para que no puedan entrar o expandirse en el mercado”, afirma la Comisión en un comunicado oficial difundido desde la capital comunitaria.
La advertencia supone un paso más en el creciente escrutinio europeo sobre las grandes plataformas digitales, especialmente en un contexto en el que el mercado de la inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales campos de batalla tecnológicos y regulatorios.
Medidas provisionales en el horizonte
El Ejecutivo comunitario está dispuesto a jugar todas sus cartas. Según confirma el comunicado, la Comisión tiene la intención de imponer medidas provisionales para evitar que este cambio de política empresarial cause un daño irreparable en el mercado.
Estas medidas, que se aplican en casos excepcionales, estarían sujetas a la respuesta de la compañía y al respeto de sus derechos de defensa. No obstante, el mensaje político es claro: Bruselas no quiere que la posición de Meta dentro del ecosistema digital europeo se traduzca en un control abusivo sobre el acceso a nuevos servicios emergentes.
La voz Teresa Ribera
Desde el departamento de la comisaria de Competencia, Teresa Ribera, defienden que se debe proteger una “competencia efectiva” en el campo dinámico de la inteligencia artificial.
Explican que no permitirán “que las grandes empresas tecnológicas dominantes aprovechen ilegalmente su posición para obtener una ventaja injusta”. En otras palabras, la Comisión teme que Meta esté utilizando WhatsApp —una plataforma con miles de millones de usuarios— como palanca para imponer su propio asistente y expulsar alternativas.
“Los mercados de IA se desarrollan a un ritmo rápido, por lo que también debemos actuar con rapidez”, ha afirmado Ribera tras conocerse la noticia.
Por este motivo, confirma que se está considerando “imponer pronto medidas provisionales a Meta” con el objetivo de preservar el acceso de los competidores a WhatsApp mientras la investigación continúa su cauce.
El origen del conflicto: la actualización de octubre
Esta decisión responde al anuncio realizado por la compañía el pasado mes de octubre, cuando Meta introdujo una actualización en los términos de su solución empresarial de WhatsApp.
En aquella ocasión, se prohibió de facto el uso de asistentes de inteligencia artificial de terceros dentro de la aplicación. Desde entonces, y especialmente a partir del mes de enero, el único asistente de IA disponible en WhatsApp es la propia herramienta de Meta, mientras que los competidores han quedado excluidos.
Bruselas interpreta este movimiento como un posible caso de autopreferencia: una estrategia mediante la cual una plataforma dominante favorece sus propios servicios frente a los de otras empresas.
Abuso de posición dominante
El informe revelado por la Comisión sostiene que la compañía está abusando “probablemente” de una posición dominante al negar el acceso a la aplicación a otras empresas que desarrollan asistentes de IA.
En esta fase preliminar, la Comisión considera que WhatsApp constituye un punto de entrada fundamental para que estos asistentes puedan llegar a los consumidores europeos. Limitar ese acceso, argumentan, podría alterar de manera irreversible el equilibrio competitivo en un mercado todavía en desarrollo.
Según Bruselas, la conducta de Meta podría llevar a aumentar las barreras de entrada y expansión, a la vez que se margina de forma irreversible a los competidores más pequeños en el mercado de asistentes de inteligencia artificial de uso general.
Riesgo de daños graves e irreparables
El gabinete de Ribera habría detectado una “necesidad urgente de medidas de protección” debido al riesgo de daños “graves e irreparables” a la competencia.En el ámbito antimonopolio europeo, este tipo de lenguaje no es casual: se trata de uno de los requisitos jurídicos esenciales para que la Comisión pueda aplicar medidas provisionales antes de concluir una investigación completa.
El temor principal es que, si Meta consolida rápidamente su asistente como la única opción integrada en WhatsApp, los rivales pierdan la oportunidad de competir en igualdad de condiciones. Una vez que el mercado se cierre, revertirlo sería extremadamente difícil.
Un procedimiento que no anticipa el resultado final
Este aviso no compromete todavía el resultado final de la investigación, que sigue en curso. La compañía tiene ahora el balón sobre su tejado y puede responder a las preocupaciones planteadas por la Comisión.
Además, el pliego de cargos cubre todo el Espacio Económico Europeo con la excepción de Italia. En el país gobernado por Giorgia Meloni, la autoridad nacional de competencia ya impuso medidas provisionales a Meta hace dos meses, lo que refuerza la presión sobre la empresa desde distintos frentes regulatorios.
El marco legal europeo
En el marco de esta investigación, Bruselas abrió en diciembre un nuevo procedimiento formal. Los servicios jurídicos comunitarios recuerdan que los tratados de funcionamiento de la Unión prohíben explícitamente el abuso de una posición dominante que pueda afectar al comercio y restringir la competencia dentro del mercado único.
A raíz de la legislación vigente, la Comisión tiene la potestad de imponer medidas provisionales si, a primera vista, existe una infracción de las normas de competencia, así como una necesidad urgente de protección debido al riesgo de un daño grave e irreparable.
Este mecanismo está diseñado para evitar que, durante el tiempo que dure una investigación, se consoliden prácticas empresariales que puedan alterar estructuralmente el mercado.
El procedimiento y los derechos de defensa
En la práctica, el pliego conocido este lunes es un paso formal dentro de las investigaciones de la Comisión sobre la necesidad de imponer medidas provisionales.
Con este procedimiento, el Ejecutivo informa por escrito a las partes afectadas de las primeras conclusiones del proceso. En esta fase, Meta puede:
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Examinar los documentos del expediente
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Responder por escrito a las acusaciones preliminares
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Solicitar una audiencia oral
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Presentar sus argumentos ante representantes de la Comisión y de las autoridades nacionales de competencia
Una vez completado este proceso, si la Comisión concluye —después de que las partes hayan ejercido plenamente sus derechos de defensa— que se cumplen las condiciones para actuar, podrá adoptar una decisión imponiendo dichas medidas.
Un caso clave para el futuro de la IA en Europa
El caso refleja una tensión creciente entre los reguladores europeos y las grandes tecnológicas estadounidenses en torno al control de infraestructuras digitales críticas.
En un momento en el que la inteligencia artificial se perfila como uno de los sectores más estratégicos de la próxima década, Bruselas busca evitar que unas pocas empresas consoliden posiciones dominantes antes incluso de que el mercado madure.
La investigación contra Meta podría convertirse en un precedente importante sobre cómo se regulará el acceso a asistentes de IA dentro de plataformas de mensajería masiva, y sobre hasta qué punto la Comisión está dispuesta a intervenir con rapidez para garantizar un ecosistema competitivo.