Bruselas investiga a Snapchat por permitir el acceso a pederastas y consumo de drogas a menores

La Comisión Europea abre un procedimiento formal al sospechar que la plataforma no protege adecuadamente a los menores frente al grooming, el reclutamiento con fines delictivos y la exposición a contenidos sobre drogas y productos restringidos, en posible incumplimiento de la Ley de Servicios Digitales

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La Comisión Europea continúa desplegando todos los instrumentos previstos en su normativa de servicios digitales, con especial atención a la protección de los menores en el entorno online. En este contexto, este jueves ha anunciado la apertura de una investigación formal contra Snapchat con el objetivo de determinar si, como sospecha, la plataforma está exponiendo a menores al contacto con depredadores sexuales o al reclutamiento con fines delictivos.

Para poder acceder a la plataforma, y de acuerdo con sus propios términos y condiciones, los usuarios deben haber alcanzado una edad mínima de trece años. Sin embargo, Bruselas considera que la autodeclaración como único sistema de verificación abre importantes fisuras de seguridad. Los servicios comunitarios señalan que este método no impide que menores de 13 años accedan al servicio, ni permite evaluar correctamente si los usuarios tienen menos de 17 años, “lo cual es necesario para garantizar una experiencia adecuada a su edad”.

Además, la Comisión apunta a que Snapchat no estaría ofreciendo herramientas eficaces para que los usuarios denuncien la presencia de menores en la plataforma, lo que agrava los riesgos de exposición.

Riesgos de grooming y captación delictiva

“Desde el grooming y la exposición a productos ilegales hasta configuraciones de cuenta que socavan la seguridad de los menores, Snapchat parece haber pasado por alto que la Ley de Servicios Digitales exige altos estándares de seguridad para todos los usuarios”, ha declarado la vicepresidenta de la Comisión encargada de soberanía tecnológica, Henna Virkkunen.

Según las investigaciones preliminares, estas prácticas estarían derivando en una insuficiente protección de los menores frente a usuarios con intenciones perjudiciales, como la explotación sexual o el reclutamiento para actividades criminales.

La Comisión advierte de que la plataforma podría estar permitiendo que adultos se hagan pasar por menores, ya sea ocultando su edad real en el registro o modificándola posteriormente. Esto implicaría la falta de salvaguardas eficaces frente a contactos, contenidos y conductas de riesgo.

Configuraciones por defecto que debilitan la seguridad

Otro de los focos de la investigación se sitúa en las configuraciones predeterminadas de las cuentas, que, según Bruselas, no garantizan un nivel suficiente de privacidad, seguridad y protección.

Entre los problemas detectados destaca que niños y adolescentes son recomendados automáticamente a otros usuarios a través del sistema “Buscar amigos”, así como que las notificaciones push permanecen activadas por defecto.

A ello se suma que, en el momento de crear una cuenta, los usuarios no reciben información clara ni suficiente sobre las opciones de privacidad y seguridad, ni sobre cómo configurar adecuadamente sus perfiles.

Difusión de contenidos sobre productos ilegales

La normativa comunitaria obliga a las plataformas a mitigar los riesgos sistémicos derivados de sus servicios, una obligación que, según la Comisión, Snapchat podría estar incumpliendo.

“Sus herramientas de moderación de contenidos no parecen eficaces para evitar la difusión de información que dirige a los usuarios hacia la compra de productos ilegales, como drogas, o productos restringidos por edad, como vapeadores y alcohol”, señalan fuentes comunitarias para el caso de Snapchat.

Asimismo, Bruselas considera que la plataforma no impide de forma efectiva el acceso de menores a este tipo de contenidos, lo que incrementa los riesgos para este colectivo.

La apertura de este procedimiento formal permite a la Comisión adoptar medidas adicionales, como decisiones de incumplimiento o incluso medidas provisionales. A partir de ahora, el Ejecutivo comunitario llevará a cabo una investigación en profundidad, que incluirá nuevas solicitudes de información, entrevistas e inspecciones.

Además, Bruselas asumirá la investigación iniciada en septiembre de 2025 por la Autoridad de Consumidores y Mercados de los Países Bajos (ACM) sobre la venta de vapeadores a menores en Snapchat, integrándola en este procedimiento.

Un marco regulatorio cada vez más activo

Desde la entrada en vigor de la Ley de Servicios Digitales (DSA), la Comisión ha intensificado su actividad supervisora, acumulando investigaciones contra grandes plataformas como X, Shein o Google.

El objetivo es determinar si estas empresas favorecen el acceso a contenidos ilícitos o perjudiciales para menores, así como evaluar su cumplimiento de las obligaciones en materia de privacidad, seguridad y protección.

Las directrices comunitarias establecen claramente que la autodeclaración no es un método fiable de verificación de edad, que los menores no deben ser fácilmente identificables por adultos, ni recomendados como contactos, y que las configuraciones por defecto deben ofrecer el máximo nivel de protección.

La decisión de la Comisión se basa en el análisis de los informes de evaluación de riesgos de Snapchat correspondientes a 2023, 2024 y 2025, así como en la respuesta de la compañía a una solicitud de información enviada en octubre de 2025.

En dicha solicitud, Bruselas pidió detalles sobre el sistema de verificación de edad y las medidas para impedir el acceso a productos ilegales o restringidos por edad.

Asimismo, se ha tenido en cuenta la información recopilada por la ACM en Países Bajos, junto con datos proporcionados por la Agencia Federal de Redes de Alemania (BNetzA), además de aportaciones de investigadores académicos, organizaciones de la sociedad civil y otras autoridades públicas.