La Comisión de Comercio del Parlamento Europeo ha vuelto a atascar la tramitación de la ratificación del acuerdo arancelario entre la Unión Europea y Estados Unidos. Una decisión, la de congelar su tramitación, que llega después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos indicase en una sentencia la extralimitación de competencias de Donald Trump a la hora de aplicar aranceles a terceros países sin contar con el aval del poder legislativo.
Los eurodiputados competentes han mantenido una reunión de urgencia este mismo lunes para analizar el impacto del fallo del alto tribunal en las relaciones comerciales entre ambas potencias, en la que han decidido suspender su aprobación. “Puro caos arancelario por parte de la administración estadounidense. Ya nadie lo entiende”, afirmó Bernd Lange, presidente del Comité de Comercio, tras conocerse la sentencia. La sensación compartida en la sala era de incertidumbre y desconcierto ante un escenario jurídico que cambia las reglas del juego.
Dudas en Estrasburgo
A lo largo de los pasillos de la capital belga reinan las dudas sobre el futuro de la relación comercial después de que Trump anunciase un arancel general del 15 % a todos los países como respuesta a la Corte Suprema. En palabras del ministro de Agricultura español, Luis Planas, se desconoce si la aplicación de este nuevo arancel, “más la aplicación del tratamiento de nación más favorecida, pudiera dar lugar a aranceles superiores al 15 % como un riesgo”.
Sostienen en Estrasburgo la necesidad de más claridad, estabilidad y seguridad jurídica “antes de adoptar más medidas”. Ha sido el propio Lange quien ha pedido en la reunión suspender el trabajo legislativo “hasta que se tenga una evaluación jurídica adecuada y compromisos claros por parte de Estados Unidos”. La prioridad, insisten fuentes parlamentarias, es evitar decisiones precipitadas que puedan agravar la tensión comercial. Por su parte Trump ha amenazado con una rección más fuerte a aquellos países que "jueguen con la sentencia".
Now official: EP work on EU-US deal is on hold until further notice!
— Bernd Lange (@berndlange) February 23, 2026
Our negotiating team just decided to put on hold @ep_trade legal implementation of Turnberry deal&postone vote foreseen for tomorrow.
Clarity&legal certainty are needed before any further steps can be taken
El socialista ha expresado que uno de los instrumentos clave que se utilizaba en la parte estadounidense para negociar e implementar el acuerdo de Escocia ya no “está disponible”. “En las circunstancias actuales, el trabajo sobre los dos expedientes de Turnberry debe suspenderse hasta que se restablezca la calidad, la estabilidad y la seguridad jurídica de las relaciones comerciales entre la UE y los Estados Unidos”, explica un comunicado difundido por el Parlamento. En cualquier caso, los eurodiputados se volverán a reunir la próxima semana para analizar los avances y evaluar el escenario jurídico resultante.
Con todo, el responsable del comercio comunitario, Maroš Šefčovič, que ha estado presente en la sesión del Comité de la Eurocámara, se ha reunido con sus homólogos del GT sobre las reformas de las relaciones comerciales. Tras la cita, ha expresado que la estavilidad y la previsibilidad son clave para las compañías del continente. Además, habría reiterado que "el pleno respeto del acuerdo entre Estados Unidos y Europea es primorddial" en la busqueda de nuevas garantías.

El acuerdo de Turnberry en el aire
La clave sería que las bases legales sobre las que se firmó el acuerdo de Turnberry entre ambas partes “han cambiado”. El aplazamiento de su ratificación, que prácticamente han solicitado todos los grupos de la Eurocámara, carece de efectos jurídicos, como reconocen fuentes parlamentarias. Sin embargo, existía el temor entre los parlamentarios de que un retraso prolongado propiciase una represalia comercial de Estados Unidos.
We take note of the ruling by the U.S. Supreme Court and are analysing it carefully.
— Olof Gill (@olofgill) February 20, 2026
We remain in close contact with the U.S. Administration as we seek clarity on the steps they intend to take in response to this ruling.
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El contexto es distinto y en el Parlamento reconocen que, tal y como están las cosas, “ni siquiera” se tiene garantizado el cumplimiento por parte de Estados Unidos de lo pactado en Escocia. De hecho, fuentes populares que durante la crisis en Groenlandia se mostraban favorables a acelerar el proceso para esquivar más demoras ahora confiesan que tiene sentido aplazarlo hasta tener certidumbre política y jurídica.
La reacción socialista
Desde el grupo socialista han aprovechado la ocasión para reincidir en la idea de que los aranceles impuestos por Trump “son ilegales”, según la legislación estadounidense y las normas de la Organización Mundial del Comercio. De hecho, la familia socialista europea celebró la decisión de la Corte Suprema y advierte que es el momento de “evaluar qué significa esto para las empresas y los trabajadores europeos”, que, según la formación, merecen seguridad jurídica, protección efectiva y previsibilidad.
Pese a apoyar la postura adoptada por la Comisión Europea, los diplomáticos europeos advierten de que para que los acuerdos se cumplan primero hay que ratificarlos. En esta ofensiva, el Ejecutivo europeo utiliza el lema “un acuerdo es un acuerdo” como escudo político. Bruselas pide que los productos europeos se sigan beneficiando del trato más competitivo, sin aumentos de aranceles más allá del límite claro e inclusivo acordado previamente. Fuentes parlamentarias recuerdan que se está ante una “congelación técnica”, lejos de una ruptura definitiva, y subrayan que el diálogo transatlántico continúa abierto.
La respuesta de Bruselas y Madrid
Bruselas está estudiando cómo responder al órdago norteamericano. En ese sentido, la reunión de urgencia de los embajadores en la tarde del lunes podría haber servido como un intercambio entre los colegisladores sobre los próximos pasos que dar en este proceso. Cabe recordar que las competencias comerciales siguen siendo completamente del Ejecutivo comunitario, lo que refuerza el papel central de la Comisión en esta crisis.
Fuentes de la presidencia chirpiota del Consejo explican que los embajadores mantuvieron un debate "para hacer balance de los acontecimientos", abordando los posibles impactos, así como la decisión del Parlamento Europeo. Šefčovič informó a los embajadores sobre sus contactos con la parte estadounidense, así como sobre los resultados de la reunión con los ministros de comercio del G7. Chipre, que actualmente ocupa la presidencia rotatoria, asegura que serguirá "muy de cerca".
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En La Moncloa repiten que los aranceles no son un buen instrumento de política comercial. “Lo que hacen es provocar disrupción, en lugar de provocar lo que las empresas, exportadores e importadores quieren, como el Gobierno de España, que es estabilidad y predictibilidad”, ha afirmado Planas a su llegada al Consejo Agrifish en Bruselas. El Ejecutivo español insiste en la necesidad de rebajar la tensión y preservar los flujos comerciales.
Un proceso marcado por la inestabilidad
Lo cierto es que el camino que está siguiendo para su ratificación en el Parlamento Europeo refleja la propia inestabilidad estructural de la relación comercial. Ya en enero los eurodiputados frenaron el proceso después de que La Casa Blanca deslizase la idea de aplicar aranceles a aquellos países que brindaron apoyo militar a Groenlandia en plena escalada declarativa. Aquella advertencia ya encendió las alarmas en Estrasburgo.
Fue en el mes de julio cuando la jefa del Ejecutivo comunitario viajó hasta Escocia para sellar un acuerdo con Estados Unidos que estipulaba una reducción significativa de las barreras arancelarias que habían sido impuestas en un primer momento. La Comisión accedió a la aplicación de “aranceles cero” a un abanico de productos industriales y agrícolas a cambio de una rebaja de las barreras a las exportaciones europeas, en un intento de reconducir la relación.

Un pacto que fue duramente criticado de derecha a izquierda por verse como una “sumisión” europea ante los intereses americanos. Esta posición se fue rebajando en Estrasburgo en pro de una cordialidad diplomática entre ambas partes, aceptándolo como el “mal menor” ante el riesgo de una escalada mayor y de una guerra comercial abierta.
Además, en el texto se incluyen compras de energía por valor de 750.000 millones de dólares, así como un compromiso de inversiones de 600.000 millones de dólares en lo que resta de mandato del presidente estadounidense, cifras que evidencian la dimensión estratégica del acuerdo.
Las propuestas legislativas pendientes
Como respuesta a este pacto alcanzado, la Comisión presentó dos propuestas para allanar su implementación. Por un lado, una primera ley que hacía referencia a la eliminación de los aranceles sobre los productos industriales estadounidenses y a otorgar acceso preferencial al mercado para una gama de productos del mar y productos agrícolas no sensibles de Estados Unidos. La segunda proponía prolongar la exención arancelaria de la langosta, que ahora incluye la langosta procesada, ampliando así el alcance del acuerdo inicial.
Debía ser el Parlamento quien aprobase ambas propuestas para que pudieran entrar en vigor. Tal y como se acordó, una vez empezasen a funcionar dichas reducciones arancelarias, Estados Unidos rebajará del 27,5 % al 15 % los aranceles impuestos a los 27. “Nos interesa mutuamente que ambas partes cumplan sus compromisos y garanticen la plena aplicación del acuerdo”, declaró el comisario de Comercio, Maroš Šefčovič.
El desenlace, por ahora, queda pendiente de una clarificación jurídica en Washington que permita reactivar una ratificación que, a día de hoy, permanece en punto muerto y bajo la sombra de una creciente tensión transatlántica.