Jorge Martín Frías (Vox): "Compartimos diagnóstico con Trump sobre la realidad y las amenazas"

El presidente de la Fundación Disenso, defiende en Demócrata la coincidencia de su partido con la agenda de la Casa Blanca frente a lo que considera una Unión Europea cada vez más distante, criticando la Comisión Europea, según su criterio, por decisiones alejadas de los intereses nacionales y la influencia de ONG financiadas por Rusia en políticas climáticas

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María Checa

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Se cumple un mes del inicio de los ataques por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán, con la posterior escalada de tensión en Oriente Medio, que ha obligado a Europa a reaccionar para minimizar el impacto en sus sistemas y economías. Este escenario ha intensificado la preocupación en las instituciones comunitarias y en los gobiernos nacionales, ante las posibles consecuencias energéticas, comerciales y geopolíticas de un conflicto prolongado.

Durante este tiempo, el Gobierno de España ha elevado las críticas a la Administración norteamericana, dirigida por el republicano Donald Trump, enarbolando el lema de “No a la guerra”. Una postura que ha ido sumando apoyos y ha acabado convenciendo a parte de los Veintisiete, que en la última cumbre del Consejo Europeo apostaron por la vía diplomática como solución al conflicto, insistiendo en la necesidad de frenar la escalada.

En este contexto, los partidos patriotas europeos miran a Estados Unidos como referencia a la hora de diseñar sus políticas y programas ideológicos. Jorge Martín Frías (1980), eurodiputado de Vox y presidente de la Fundación Disenso, dirige desde 2020 el centro de pensamiento del partido de Santiago Abascal, cuya misión es generar ideas, estudios y propuestas sobre política, sociedad y economía, además de tejer redes con organizaciones afines en otros países.

Parte de esa labor se desarrolla en el entorno de la Plaza Luxmeburgo, enclave del Parlamento Europeo en Bruselas. Desde allí, Frías reconoce, en conversación con Demócrata, una similitud entre las prioridades de Trump y las de su formación: “Coincidimos en cuestiones como la inmigración masiva, la regulación asfixiante y la falta de democracia en la Comisión Europea, que lleva a decisiones ajenas a los intereses nacionales y de los europeos”.

Pregunta: ¿Es Estados Unidos un socio fiable para la Unión Europea?

Respuesta: Sí, claro, sin lugar a dudas. La cuestión es si la Unión Europea es un socio fiable para Estados Unidos. Con el tiempo ha habido un distanciamiento, sobre todo por las políticas que ha ido desarrollando la Comisión Europea, que no es la Unión Europea, sino el órgano político que establece la dirección. Estas políticas se han desplazado de lo que nos unía con Estados Unidos.
Eso es lo que estamos viendo ahora. La Unión Europea tiene sentido dentro del vínculo atlántico; de hecho, es posterior a otros organismos como la OTAN.

P: Sin embargo, Estados Unidos no cuenta con Europa para, por ejemplo, el ataque a Irán.

Respuesta: Europa ha perdido relevancia en el mapa internacional. Lo hemos visto con Irán y con otros temas. Tiene su razón de ser: cuando la Unión Europea no se ha mostrado como un socio fiable, es lógico que Estados Unidos no comparta información con quien debería ser su principal socio, aunque su deseo es mantener relaciones fuertes.

Esto se ha visto en los discursos de Múnich, tanto el de J. D. Vance como el de Marco Rubio. La administración Trump busca una alianza basada en valores compartidos con la Unión Europea, pero la Comisión Europea se ha alejado de esos valores.

Jorge Martín Frías: 

“Cuando la Unión Europea no se ha mostrado como un socio fiable, es lógico que Estados Unidos no comparta información con quien debería ser su principal socio”

P: ¿Dónde traza la línea entre cooperación y subordinación de Europa a Estados Unidos?

R: En la defensa de los intereses nacionales, es decir, de los Estados miembros. El problema es que la actual Comisión Europea ha olvidado que la Unión Europea son sus Estados miembros.

P: Usted forma parte del grupo de los Patriotas en el Parlamento Europeo. ¿Qué relación buscan con la actual administración estadounidense?

Respuesta: Nosotros siempre hemos trabajado una relación con la administración Trump, especialmente desde Vox, porque compartimos un diagnóstico sobre la realidad y las amenazas. Otra cosa es que no haya una alianza programática.

Queremos Estados soberanos y fuertes que defiendan sus intereses nacionales. Coincidimos en cuestiones como la inmigración masiva, la regulación asfixiante y la falta de democracia en la Comisión Europea, que lleva a decisiones ajenas a los intereses nacionales y de los europeos.

Pregunta: Desde el entorno de Trump se ha criticado la legislación digital europea por considerarla censura. ¿Comparten ese diagnóstico?

Respuesta: Sí, lo compartimos. Es un diagnóstico fundamentado. Existe un informe del comité de justicia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, de más de 130 páginas, donde se expone cómo, a través de la Digital Services Act y otras medidas, ha habido injerencias de la Comisión Europea incluso en procesos electorales.

Por ejemplo, mediante presión a plataformas digitales o etiquetando como desinformación discursos legítimos, especialmente en temas como la inmigración. Esto está corroborado en ese informe.

P: Sin embargo, Vox no se opuso a la votación de esa ley en junio de 2022.

R: Hay que diferenciar entre la norma y su aplicación. La Digital Services Act está bien planteada en su forma; el problema es cómo se utiliza.

Pregunta: Entonces, ¿hay una competencia de modelos o un choque de valores?

Respuesta: Probablemente ambas cosas, pero sobre todo un choque de valores. En Estados Unidos se pone el foco en la libertad de expresión, que se está viendo amenazada en la Unión Europea.

También está el debate sobre cómo garantizar esa libertad sin que se utilice contra los intereses nacionales.

Jorge Martín Frías:  

“La Digital Services Act está bien planteada en su forma; el problema es cómo se utiliza”

Pregunta: ¿Qué evolución observan en la posición de otros partidos conservadores europeos, en particular en España?

Respuesta: La valoración es que nos están dando la razón. En España, el Partido Popular inicialmente equiparó a Trump con Sánchez o Maduro, e incluso se le llamó “ogro naranja”.

Sin embargo, ahora vemos un giro que acogemos con satisfacción, aunque no sabemos si es táctico o una lectura del cambio global. En cualquier caso, están empezando a apoyar la agenda de la administración Trump, por ejemplo en Irán o Venezuela.

P: ¿Existe un espacio geopolítico común entre formaciones conservadoras?

R: Sí. Lo hemos visto en votaciones como la denominada “mayoría Venezuela”, impulsada por Vox y el grupo de Patriotas, a la que se sumaron populares y otros grupos.

Esto demuestra que hay mayorías para cambiar el rumbo de la Comisión Europea hacia políticas como reducir la presión fiscal o revisar el pacto verde. El problema es que no siempre hay voluntad, especialmente por parte del Partido Popular Europeo, que mantiene su pacto con socialistas, verdes y liberales, junto con el cordón sanitario a las fuerzas patriotas.

Pregunta: ¿Qué futuro le augura a esa cooperación?
Respuesta: Por nuestra parte, la mano siempre ha estado tendida. Queremos un cambio real y aprovechar una oportunidad histórica para reformar la Unión Europea.
El problema es que el Partido Popular Europeo, y en concreto el español, funciona como una confederación de partidos autonómicos, sin un interlocutor claro. Aun así, nuestra voluntad de entendimiento se mantiene.

Jorge Martín Frías: 

“La administración Trump busca una alianza basada en valores compartidos con la Unión Europea, pero la Comisión Europea se ha alejado de esos valores”

P: ¿Cómo es la cooperación diaria entre el PP y Vox en el Parlamento Europeo?
R: No soy el jefe de delegación, eso correspondería a Jorge Buxadé. La relación varía: hay miembros con los que es más fácil llegar a acuerdos y otros con los que no.

Se ve en las votaciones. Por nuestra parte, seguimos buscando entendimientos, pero es complicado.

P: ¿Qué valoración hacen del reciente desencuentro entre La Casa Blanca y La Moncloa a raíz de la negativa del Gobierno a autorizar el uso de las bases de Rota en el contexto del conflicto en Oriente Medio?
 

R: Como una irresponsabilidad de un presidente acorralado judicialmente que condiciona los intereses nacionales de acuerdo con su situación personal y la de su partido.
 
P: En relación con la postura de los países europeos, que por el momento han descartado apoyar una misión destinada a desbloquear el estrecho de Ormuz, ¿qué valoración hacen de esta decisión?
 

R: No hay datos suficientes como para realizar una valoración. La posición puede cambiar en una dirección u otra en cuestión de minutos. Hay declaraciones iniciales que se han ido matizando.

Jorge Martín Frías: 

“La Rusia de Putin financiaba a muchas ONG que tenían por objeto promover el fanatismo climático que impulsaba la propia Comisión”

P: El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha adoptado recientemente el lema “No a la guerra”, aunque acompañado de críticas al presidente Sánchez. ¿Comparten ustedes esta posición contraria a la participación en el conflicto?
 
En ningún momento ha estado sobre la mesa la participación de España en el conflicto como tal. Eso es una engañifa del gobierno que el PP y su presidente han caído movidos por el miedo que les caracteriza. Es absurdo. Tanto como la bandera discursiva de los socialistas y Pedro Sánchez sobre su respeto al derecho internacional y los derechos humanos.

Si no respetan la ley en España y tienen como socios de gobiernos a Bildu, cuya portavoz en el Congreso era la editorialista de ETA y cuyos integrantes brindaban con el asesinato de cada español. Si les importaran los derechos humanos y el derecho internacional hace años que habrían dejado de colaborar con el régimen venezolano, con la tiranía cubana o no habrían venido bombas al régimen de los ayatolas.  


 
 P:  A raíz de las consecuencias de la guerra, la presidenta de la Comisión Europea ha defendido un giro hacia la energía nuclear, pese a no tratarse de una competencia directa de su institución. En su opinión, ¿cuál debería ser la estrategia energética adecuada para Europa?
 

R: Rectificación total de las negligentes políticas desarrolladas hasta la fecha que han empobrecido a los europeos y debilitado nuestra seguridad y libertad de cada Estado-nación para explorar sus recursos y garantizar la soberanía energética.

Jorge Martín Frías: 

“Queremos Estados soberanos y fuertes que defiendan sus intereses nacionales, y coincidimos en cuestiones como la inmigración masiva o la regulación asfixiante”

P: Tras el último Consejo Europeo, el líder polaco Donald Tusk acusó a Hungría de filtrar información confidencial al Kremlin. En este contexto, ¿consideran que Viktor Orbán sigue siendo uno de sus principales aliados dentro del ámbito europeo?
 

R: Sin lugar a duda es uno de los principales aliados de los europeos para que Europa siga siendo Europa junto con Giorgia Meloni y el primer ministro checo Andrje Babis. Donald Tusk debería dejar de tratar de interferir en las elecciones húngaras y explicar por qué una de las primeras medidas de su gobierno consistió en cerrar la comisión que investigaba las relaciones de su anterior gobierno con Putin.

También debería aclarar por qué no hizo nada por esclarecer la muerte del ex presidente Lech Kaczyński y los más de 90 polacos que murieron en el “accidente” aéreo en las cercanías de la base militar de Smolensk (Rusia). Y lo de Tusk es aplicable a muchos líderes que hoy pretenden silenciar debates con el recurso de Putin como espantajo, cuando muchos de ellos, desde alemanes socialistas a la CDU e incluso españoles han hecho negocios y debilitado la soberanía energética de Europa.

Es más, la Rusia de Putin financiaba a muchas ONG´s que tenían por objeto promover el fanatismo climático que impulsaba la propia Comisión.

Al terminar la conversación, Frías sigue dándole vueltas a la dicotomía entre una competencia de modelos o un choque de valores entre europeos y estadounidenses. “Te compartiré el informe de la Cámara de Representantes”, dice al despedirse en los pasillos de la Eurocámara, donde los parlamentarios aprietan sus agendas en un constante equilibrio entre periodistas, sociedad civil y su propia actividad legislativa.

Debido a la rápida evolución del panorama internacional, el contacto se mantiene hasta el momento de la publicación de la entrevista, con las consiguientes ampliaciones de la conversación. El contexto cambia a tal velocidad que el análisis podría actualizarse casi a diario, a medida que el presidente norteamericano introduce nuevos giros en sus decisiones sobre Irán.