El continente europeo muestra sus cartas ante las continuas amenazas de la administración norteamericana sobre el territorio autónomo de Groenlandia. Los países del bloque diseñan ya las estrategias para pasar a la ofensiva en caso de que la soberanía de la isla danesa se vea cuestionada. “Es importante que los groenlandeses sepan y lo sepan por los hechos, no solo por las palabras, que respetemos los deseos de los groenlandeses y sus intereses y que puedan contar con nosotros”, ha expresado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, esta misma mañana.
La tensión escala antes de la reunión en la Casa Blanca
La escalada del tono de las acciones llega antes de que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, acogieran en la Casa Blanca la primera reunión con sus homólogos daneses y groenlandeses, a petición de estos últimos. “Nuestra razón para buscar la reunión que ahora nos han dado fue trasladar toda esta discusión... a una sala de reuniones donde podamos mirarnos a los ojos y hablar de estas cosas”, sentenció el ministro de Exteriores de Dinamarca.
En la cita, según apuntan medios norteamericanos, la Administración Trump habría planteado la compra de Groenlandia por 700.000 mil millones de dólares. El PIB danés actualmente está estimado en 425 mil millones.
Los aliados pasan a la ofensiva
Así, las capitales pasan directamente a la ofensiva buscando disuadir a las delegaciones estadounidenses, el mismo día que Dinamarca acude a la Casa Blanca a negociar con el presidente Donald Trump. Suecia ha sido uno de los primeros Estados en confirmar el envío de oficiales de las Fuerzas Armadas suecas a la isla, después de que su socio danés se lo pidiera, según ha informado el primer ministro sueco, Ulf Kristersson. El objetivo, en un principio, sería preparar el despliegue aliado en el marco del ejercicio militar de Dinamarca “Arctic Endurance”, que se centra sobre todo en la seguridad del Ártico.
Refuerzo militar y coordinación internacional
Si bien es verdad, Estocolmo no ha precisado el número de efectivos que ha trasladado a la región, pero insiste en que los militares del país forman parte de un contingente de varios países aliados que estarían coordinando los próximos pasos de la acción. Por su parte, el viceprimer ministro responsable de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, ha confirmado que su país está trabajando para fortalecer su presencia militar en el territorio groenlandés después de que Washington cuestionase la inversión defensiva de la isla.
El Gobierno de Dinamarca explica que este refuerzo incluirá más ejercicios militares, mayor presencia aliada y una implicación creciente de la OTAN en el Ártico durante el próximo año. Los ejercicios se centrarán en la protección de las infraestructuras que se consideran críticas, junto con el apoyo a las autoridades locales, la recepción de tropas aliadas, el despliegue de cazas y operaciones navales.
La vía diplomática europea
Paralelamente a este rearme en la isla del Ártico, los Veintisiete despliegan su acción diplomática como gesto de respaldo a la isla. El Elíseo pretende reforzar su acción diplomática a través de la apertura de un consulado, según ha anunciado el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot. Defienden la decisión como una “señal política” que refleja la voluntad francesa de aumentar su presencia en la isla, también en el ámbito científico. El titular de Exteriores ha aclarado que la medida se decidió el pasado verano, tras la visita del presidente Emmanuel Macron a Groenlandia, en respuesta a las primeras declaraciones de Trump sobre el territorio.
Trump endurece el discurso
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Las conversaciones se han tensionado después de que Trump, a través de un mensaje en su propia red social, exigiera que la Alianza Atlántica liderara el camino para que su país se hiciera con el control completo de la isla. El dirigente ha vuelto a reiterar, antes de que se produjera una reunión clave en la Casa Blanca, que el territorio es “clave para la seguridad nacional” de su país y ha calificado de “inaceptable” cualquier escenario en el que Washington no tenga el control.
Las afirmaciones del estadounidense han levantado inquietud en las filas europeas. Por su parte, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha advertido de que un movimiento de este tipo sería “sin precedentes” dentro de la OTAN.

Bruselas cierra filas con Groenlandia
Von der Leyen ha sido clara esta misma mañana al reafirmar su compromiso y respaldo al pueblo de Groenlandia. Bruselas quiere lanzar un mensaje de respeto que recuerde a su aliado americano que existe una relación sólida entre el continente y la isla. La presidenta ha repetido que el territorio que América busca anexionarse “pertenece a su gente”.
Las declaraciones comunitarias que se están sucediendo van en la línea trazada por la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, que afirmó que su país caminaba hacia un momento decisivo, sin olvidar “que lo peor podía estar por llegar”.
Ayer mismo, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, trató de lanzar un mensaje contundente en defensa de Groenlandia, Dinamarca y el orden internacional basado en reglas, tras las declaraciones y gestos de la Administración Trump que han vuelto a situar a la isla ártica en el centro de la tensión geopolítica. En declaraciones a la prensa, advirtió de que “no es aceptable llegar con amenazas o este tipo de mensajes” e intentó apelar a la solidaridad europea y al respeto del derecho internacional como pilares irrenunciables.
“Puedo subrayar la solidaridad y la importancia de volver a ser europeos, de apoyar y respaldar al primer ministro de Dinamarca y, por supuesto, a los groenlandeses”, afirmó la vicepresidenta, recordando que cualquier discusión territorial debe regirse por los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en particular la integridad territorial de los Estados, y “muy especialmente de los Estados europeos”.