Una delegación de Foment del Treball, encabezada por su presidente Josep Sánchez Llibre, ha trasladado este martes a las instituciones europeas en Bruselas la necesidad de revisar el ritmo y la ejecución de la transición energética para garantizar el equilibrio entre sostenibilidad, seguridad de suministro y competitividad económica.
La patronal catalana considera que la descarbonización solo será viable si se mantiene una energía estable, asequible y previsible para la industria, y ha reclamado expresamente la continuidad de la energía nuclear como pieza clave del sistema eléctrico.
Evitar el cierre de las centrales nucleares
Durante esa cita en Bruselas, la organización empresarial ha defendido la necesidad de evitar el cierre y desmantelamiento de las centrales nucleares españolas, entre ellas Almaraz, Trillo, Cofrentes, Vandellós y Ascó.
Según Foment, estas instalaciones siguen siendo fundamentales para garantizar la estabilidad energética en un momento marcado por la "tensión geopolítica y la volatilidad de los mercados". Así, la patronal sostiene que extender la vida útil de estas plantas permitiría reforzar el sistema energético sin comprometer los objetivos climáticos europeos.
Impacto económico
Asimismo, Foment argumenta que mantener la generación nuclear tendría un "impacto positivo claro" sobre la economía española.
Entre los principales beneficios señalados destacan un ahorro cercano a los 8.000 millones de euros anuales para los consumidores, evitar un aumento del 23% en la factura eléctrica de hogares y pymes, frenar un incremento de hasta el 35% en los costes energéticos industriales, reducir la dependencia del gas y preservar empleo cualificado y actividad económica
Además, la patronal calcula que la continuidad nuclear evitaría la emisión de 21 millones de toneladas de CO₂ al año y más de 1.300 millones de euros en costes asociados a emisiones adicionales.
“Descarbonizar sí, desindustrializar no”
El presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, ha defendido que la transición ecológica debe avanzar sin comprometer la actividad productiva. “Queremos descarbonizar la industria, no desindustrializar el país”, ha afirmado, insistiendo en que la energía nuclear sigue siendo una herramienta necesaria para asegurar la neutralidad climática sin perder competitividad.
Desde la patronal advierten de que una transición acelerada sin respaldo suficiente puede afectar negativamente a la inversión industrial y dificultar la reindustrialización.
Por ello, Foment ha pedido a las instituciones europeas una mayor coordinación energética entre Estados miembros y un marco regulatorio que aporte mayor estabilidad. Entre las medidas reclamadas destacan contratos energéticos a largo plazo, menor volatilidad de precios, más incentivos para inversiones industriales, refuerzo de las infraestructuras eléctricas y el desarrollo de gases renovables y cogeneración.
La organización también insta tanto al Gobierno central como a la Generalitat a adoptar decisiones que garanticen seguridad jurídica y energética.
Cataluña, especialmente dependiente de la energía nuclear
Foment subraya que Cataluña presenta una situación especialmente sensible, ya que las tres centrales nucleares operativas en el territorio generan aproximadamente el 60% de la electricidad consumida en la comunidad, el 20% de la media en España.
La patronal considera que el despliegue de energías renovables aún es insuficiente para cubrir la demanda futura y advierte de que prescindir prematuramente de la energía nuclear podría comprometer el suministro.
Según la organización empresarial, sin esta fuente energética será muy difícil alcanzar los objetivos de neutralidad climática.