La Comisión Europea ha dado un nuevo paso adelante en su política migratoria, justo la misma semana en la que el Gobierno español inició los trámites para la regularización de cerca de medio millón de ciudadanos extranjeros. Bruselas busca, a través de su nueva estrategia, establecer una línea “firme, justa y adaptada” a los valores comunitarios.
Defienden en la capital comunitaria que lo que se está trazando es un “nuevo camino a seguir” mediante una estrategia equilibrada. La vicepresidenta de la Comisión, Henna Virkkunen, ha confirmado que seguirán cumpliendo con lo previsto en materia de migración irregular. “Esto también implica más devoluciones. La forma en que gestionemos esto determinará la confianza pública”, ha sentenciado.
El plan diseñado, que se articula en cinco ejes, pretende llevar a cabo una profunda transformación tecnológica y financiera para reforzar los controles en las fronteras exteriores. Europa mantiene el argumento de la necesidad de hacer frente a la migración irregular mediante la lucha contra el tráfico de personas, así como proteger los pasos de entrada con proyectos avanzados, como el uso de Inteligencia Artificial para el reconocimiento de identidad.
Por su parte, el comisario de Interior, Magnus Brunner, ha celebrado que Europa haya cumplido lo que dijo que haría. “Estamos poniendo orden en nuestra casa europea, con fronteras exteriores fuertes y seguras”, ha expresado durante la presentación de la iniciativa.
La Comisión reivindica que con esta medida se establece un nuevo rumbo sobre “quién puede venir, quién puede quedarse y quién debe abandonar la Unión”, una defensa que supone la primera estrategia integral con la reducción de la migración irregular en el centro.
Diplomacia migratoria y cooperación exterior
Eso sí, reafirman en Bruselas la propuesta de ofrecer protección internacional a quienes huyen de conflictos, al tiempo que se atrae talento extranjero como forma de potenciar la competitividad económica. Así, el eje central de la estrategia es la diplomacia migratoria, que vertebra la cooperación con terceros países al cumplimiento de acuerdos de retorno y readmisión de sus ciudadanos.
La estrategia comunitaria se aleja de una visión puramente interna para perseguir un enfoque denominado de “ruta completa”. Está previsto que se profundicen los acuerdos con países como Egipto, Mauritania y Túnez, además del llamado Pacto por el Mediterráneo. Bruselas plantea hacer uso de la Política de Visados y del Comercio, mediante el sistema generalizado de preferencias, como incentivo para que terceros países acepten la readmisión de sus nacionales.
Además, se reforzará la Alianza Global contra el Tráfico de Migrantes y se combatirá el denominado “tráfico digital”, en el que las redes criminales utilizan redes sociales y criptoactivos para captar y mover migrantes.
Control de fronteras
En este contexto, la integridad del espacio Schengen depende de “un control férreo de las fronteras externas” a través de la Gestión Integrada de las Fronteras Europeas. Por este motivo, se continuará con el despliegue del sistema de Entradas y Salidas, activado hace un año, seguido de Eurodac y ETIAS durante el próximo curso, con el objetivo de lograr la plena interoperabilidad de los sistemas de seguridad.
A partir de mediados de este año, todos los recién llegados de forma irregular pasarán controles obligatorios de identidad, seguridad, salud y vulnerabilidad. Se implementarán herramientas de Inteligencia Artificial para el análisis de riesgos, vigilancia con drones y reconocimiento biométrico para prevenir el robo de identidad.
La Comisión quiere que la implementación del Pacto sobre Migración y Asilo sirva como pilar operativo para los próximos cinco años. Europa establecerá una “reserva de solidaridad”, que se revisará anualmente para apoyar a los Estados miembros bajo mayor presión migratoria. Estas medidas irán acompañadas de normas más estrictas contra la fuga de migrantes y de la limitación de las condiciones de acogida para quienes se desplacen irregularmente entre Estados miembros.
De igual modo, se ha propuesto la creación de sistemas integrados de gestión de casos. Se estima que solo uno de cada cuatro ciudadanos con orden de salida abandona realmente el continente. Por ello, la Comisión persigue establecer un marco legal que permita el reconocimiento mutuo de las decisiones de retorno, evitando que un migrante pueda eludir la expulsión trasladándose a otro Estado miembro.
Estrategia de retorno
En línea con lo aprobado por el Consejo Europeo en diciembre sobre el reglamento de retorno, el Ejecutivo comunitario estudia la creación de centros de retorno fuera del territorio europeo para procesar a quienes deben abandonar la Unión. Se espera que esta medida se concrete este mismo año con el objetivo de automatizar procesos y reducir la carga administrativa mediante la digitalización.
Talento, presupuesto y fronteras
Bruselas también ha propuesto una plataforma para conectar a empleadores de toda la UE con candidatos de terceros países, que podría estar operativa en 2027. Desde la Comisión subrayan la necesidad de combatir la escasez de mano de obra en sectores estratégicos, bajo la premisa de convertir a Europa en un “imán global de talento”.
Este año podría presentarse un paquete de medidas vinculadas a esta reserva de talento. Entre ellas, el desarrollo de una oficina de puerta de enlace legal en India para el sector tecnológico y una iniciativa para que el reconocimiento de cualificaciones extranjeras sea más rápido y menos burocrático.
En el plano financiero, Bruselas ha propuesto un presupuesto de al menos 81.000 millones de euros para políticas de interior en el próximo Marco Financiero Plurianual. Además, se revisará el mandato de Frontex para ampliar su cuerpo permanente y se pondrá a disposición un fondo de 200.000 millones de euros para acción exterior, que se utilizará de forma estratégica para incentivar la cooperación migratoria con socios internacionales.
La estrategia española
El Partido Popular ha querido aprovechar el anuncio para trasladar el debate migratorio español al ámbito europeo y mantener su crítica a la regularización impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez. En concreto, Génova remitió una pregunta escrita a la Comisión para que determinase si la medida contraviene la política migratoria común.
Desde el entorno de Alberto Núñez Feijóo defendían que la regularización extraordinaria prevista para este año tendría un “amplio alcance” y un “número elevado de beneficiarios”, con posibles efectos directos sobre el conjunto del espacio Schengen.
Esta tesis ha sido descartada con rapidez por el Ejecutivo comunitario, que se ha desligado de cualquier valoración. “Las decisiones sobre la regularización del estatus de nacionales de terceros países residentes de forma irregular son competencia de los Estados miembros”, ha recordado Brunner en rueda de prensa en Bruselas.
Con todo, el líder del PP tiene previsto mantener su oposición a la medida durante la cumbre de su familia política europea este fin de semana en Zagreb (Croacia). Los populares consideran clave que en el ámbito europeo se conozca el alcance de la regularización —que el PP cifra en 500.000 personas— y advierten de que la política migratoria del Gobierno de España va en contra de las recomendaciones de la Unión Europea.