Irán acelera la concentración de poder de Von der Leyen con Kallas relegada

Mientras la presidenta de la Comisión toma la iniciativa en la respuesta de la UE ante los ataques de Irán y moviliza contactos directos con líderes internacionales, la Alta Representante ve relegado su papel institucional, evidenciando una tensión creciente en la distribución de competencias en materia de política exterior

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Ilustración Demócrata

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“El Alto Representante estará al frente de la política exterior y de seguridad común de la Unión y la ejecutará como mandatario del Consejo”, establecen los tratados de funcionamiento de la Unión Europea. Un principio rector que, desde que comenzó la crisis en Oriente Medio, a causa del ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, ha parecido diluirse en pro de la presidenta de la Comisión Europea. Ursula von der Leyen trata de capitalizar en las últimas horas la respuesta política europea, despertando las principales alertas en la capital comunitaria.

Las normas del juego europeo

¿Está capacitada la líder del Ejecutivo para tomar las riendas de la acción exterior del continente? La respuesta es sencilla y está en las normas del juego europeo: no. El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, representa a la Unión en el exterior “en los asuntos de política exterior y de seguridad común, sin perjuicio de las competencias del alto representante”. De esta forma, junto con el portugués, es Kaja Kallas quien está legitimada para ejercer como la voz europea en los asuntos internacionales.

Nacho Sánchez Amor (PSOE): 

“Se está produciendo una mutación de los tratados sin debate ni evaluación”

Sin embargo, Von der Leyen parece estar dispuesta a capitalizar la tensión sobre Teherán, como antes hizo en la guerra de Gaza o tras la invasión de Ucrania. A lo largo de las dos jornadas posteriores al inicio de los ataques de Washington y Tel Aviv, la alemana conversó hasta con once jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el líder de Turquía, Tayyip Erdogan; el príncipe de Arabia Saudí, Mohammed Bin Salman; o el líder de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed Bin Zayed.

Por su parte, la ex primera ministra de Estonia aseguró que se mantenía en contacto con sus socios, “incluidos aquellos en la región que sufren el peso de las acciones militares de Irán”, tras la muerte del líder supremo, Ali Jamenei.

 

Más que una ronda de contactos

El asunto no se limita a una ronda de llamadas diplomáticas. La presidenta ha llamado a defender “una transición creíble para Irán” que incluya el cese de los programas nuclear y balístico, así como el fin de las acciones desestabilizadoras en la región.

Además, ante la prensa este lunes declaró que observaba “una renovada esperanza para el pueblo oprimido de Irán, y apoyamos firmemente su derecho a determinar su propio futuro”. Un posicionamiento político que, por el momento, no comparten varios líderes europeos, que mantienen mayor prudencia ante el desarrollo de los acontecimientos.

Así y todo, el malestar del cuerpo diplomático comunitario llegó el mismo sábado, cuando decidió convocar al “Colegio de Seguridad” antes incluso de que la Alta Representante llamase a una reunión a los ministros de Asuntos Exteriores de los Veintisiete. Este organismo, que en la práctica viene a ser una reunión del colegio de comisarios centrada en un único punto, lo inventó Von der Leyen en marzo de 2025 para estar al tanto de “posibles amenazas” y recibir actualizaciones periódicas “sobre la situación de seguridad de la Unión Europea”.

Energía, economía y márgenes competenciales

Finalmente, los comisarios terminaron por reunirse este lunes, centrándose en las derivadas energéticas y económicas, que es donde el Ejecutivo tiene más maniobra de acción. “La Comisión sigue de cerca la evolución de los precios y la oferta”, confirma el comunicado distribuido tras el encuentro. Así, se convocará a las capitales a un Grupo de Trabajo sobre Energía, en colaboración con la Agencia Internacional de la Energía, esta misma semana.

Kaja KALLAS (Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad) -

Antes, los titulares de Exteriores europeos apelaron a “la máxima moderación” en el Consejo de Urgencia del domingo. “Oriente Medio corre un grave riesgo de perderse en una guerra prolongada. Los ataques iraníes y la violación de la soberanía de varios países en la región son inexcusables”, sentenció la propia Kallas.

Condenas asimétricas

Ahora bien, ni atisbo de condena a la intervención militar de la Administración estadounidense a lo largo de la batería de comunicados emitidos por las instituciones comunitarias. En cambio, sí que la propia presidenta de la Comisión ha llegado a afirmar que “Europa condena enérgicamente” los ataques llevados a cabo por el régimen iraní. “Los ataques constituyen una flagrante violación de la soberanía. No es la primera vez que los Emiratos Árabes Unidos se enfrentan a este tipo de ataques”, expresaba a través de redes sociales Von der Leyen.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue un paso más allá al sancionar “todos los ataques”, desde los perpetrados contra los países del Consejo de Cooperación del Golfo —“atribuidos a Irán”— hasta “el lanzamiento de misiles de Hezbolá y el ataque de Israel al Líbano”. En Moncloa piden detener la espiral y han vetado, a través de un artículo del convenio bilateral de defensa con Washington, el uso de las bases militares de Rota y Morón en la escalada bélica en Irán.

Críticas desde el Parlamento Europeo

Desde el Parlamento Europeo también se cuestiona la estrategia seguida desde los despachos de la Comisión. El portavoz de los socialistas europeos en asuntos de seguridad y política exterior, el eurodiputado español Nacho Sánchez Amor, llega a apuntar que “la falta de reacción de los legítimos titulares constitucionales de las competencias de seguridad y defensa de la UE resulta bastante extraña”. “Se está produciendo una mutación de los tratados sin debate ni evaluación”, sentencia.

La situación en Teherán ha puesto de manifiesto las costuras entre los aliados europeos cuando se habla de política exterior. Tras un espejismo de unidad durante las semanas de tensión a causa de la soberanía de Groenlandia, los europeos vuelven a fracasar en sus intentos de actuar en conjunto. Una situación criticada por líderes como el primer ministro croata, Andrej Plenkovic, que en una entrevista en medios internacionales ha pedido una postura “muy clara y unificada”.

El eje París-Berlín-Londres

En París, el presidente Emmanuel Macron anunció su voluntad de incrementar el arsenal de cabezas nucleares del país, así como su predisposición a actuar decididamente en caso de que los intereses vitales de Francia se vean amenazados. “Nunca dudaré en tomar las decisiones que sean esenciales para proteger nuestros intereses vitales. Si tuviéramos que utilizar nuestro arsenal, ningún Estado podría evitarlo”, amenazó.

Emmanuel MACRON (Presidente de Francia, Francia) -

Francia, junto con Alemania y Reino Unido, firmaron un comunicado en el que aseguraban estar dispuestos a llevar a cabo acciones defensivas en el caso de que consideraran necesario salvaguardar sus intereses en la región. “Los ataques temerarios de Irán han apuntado a nuestros aliados cercanos y están amenazando a nuestro personal de servicio y a nuestros civiles en la región”, decía el comunicado firmado por el E3.

Así las cosas, España lidera el bloque de los países más críticos no solo con la respuesta militar de Irán, sino también con los bombardeos perpetrados por parte de Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sostiene que la acción de los republicanos carece de respaldo en el derecho internacional.

Fuentes gubernamentales esperan a que más socios europeos se acaben sumando a esta postura, como ocurrió con otras situaciones, por ejemplo Gaza, en la que Madrid optó desde el principio por un cuestionamiento mayor al seguidismo americano.