Bruselas confirma consultas internas entre sus Estados ante las amenazas de Washington sobre Groenlandia

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, revela que la UE debate si las aspiraciones de EEUU sobre Groenlandia son una amenaza real y cómo responder desde el bloque europeo

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La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, en rueda de prensa desde Bruselas. FRANCOIS LENOIR

La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, en rueda de prensa desde Bruselas. FRANCOIS LENOIR

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La Unión Europea empieza a tomarse muy en serio las amenazas procedentes de Washington sobre Groenlandia. La Alta Representante para Política Exterior y de Seguridad, Kaja Kallas, ha confirmado este jueves que los Veintisiete han debatido internamente si las advertencias de Estados Unidos sobre una posible toma de control de la isla ártica constituyen una amenaza real y, en ese caso, qué tipo de respuesta debería articular el bloque comunitario.

Kallas se ha pronunciado durante una rueda de prensa en El Cairo, tras reunirse con el ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, en un momento de creciente tensión diplomática por las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca y socio estratégico de la UE en el Ártico.

Bruselas mira con preocupación

La jefa de la diplomacia europea ha reconocido que los mensajes que Bruselas recibe de la Administración Trump son “extremadamente preocupantes” y ha confirmado que el asunto ya ha sido objeto de conversaciones entre los Estados miembros, ante el riesgo de que se cuestione el actual equilibrio de seguridad en el norte de Europa.

Por supuesto, los mensajes que recibimos sobre Groenlandia son extremadamente preocupantes. Y también hemos mantenido conversaciones entre los europeos sobre si se trata de una amenaza real y, si lo es, cuál sería nuestra respuesta”, ha señalado Kallas.

La Alta Representante ha subrayado además la paradoja política que encierra esta situación, recordando que Dinamarca ha sido históricamente un aliado leal de Estados Unidos, tanto dentro de la OTAN como en otros ámbitos estratégicos. En ese contexto, ha advertido de que las declaraciones del presidente estadounidense “no contribuyen precisamente a la estabilidad mundial”.

Kallas ha puesto el acento en un punto clave del debate europeo: la defensa del Derecho Internacional como pilar básico de la seguridad global, especialmente para los Estados de menor tamaño. “El Derecho Internacional es muy claro, debe respetarse y es la única cosa que protege a los países pequeños”, ha recalcado.

En ese sentido, ha explicado que este principio no solo es central para la posición de la UE, sino que también ha sido abordado en sus conversaciones con Egipto, en un contexto internacional marcado por guerras abiertas y disputas territoriales. “Está en interés de todos defender el Derecho Internacional en todos los ámbitos”, ha afirmado.

La jefa de la diplomacia europea ha recordado igualmente que el uso legítimo de la fuerza solo está contemplado en dos supuestos: la legítima defensa o una resolución explícita del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. “Cualquiera que utilice la fuerza debe justificarlo”, ha zanjado, reiterando el respaldo firme de la UE a la soberanía y la integridad territorial de los Estados.

Respuesta de las capitales 

Las palabras de Kallas llegan apenas dos días después de que Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca emitieran una declaración conjunta en la que subrayaron que el futuro de Groenlandia solo puede ser decidido por sus propios ciudadanos, rechazando cualquier injerencia externa.

En ese mismo comunicado, los principales aliados europeos insistieron en que la seguridad del Ártico debe abordarse de forma colectiva, en el marco de la OTAN y con la participación de todos los aliados, incluido Estados Unidos, dejando claro que las decisiones unilaterales no tienen cabida en una región cada vez más sensible desde el punto de vista geopolítico.

Los líderes europeos recordaron además que el Ártico es una “prioridad clave” para la Alianza Atlántica y que los países europeos están intensificando su presencia, actividades e inversiones en la zona, con el objetivo de mantener la región segura y disuadir a posibles adversarios en un contexto de creciente competencia estratégica con Rusia y China.

La UE busca así cerrar filas en defensa del orden internacional, en un momento en el que las amenazas territoriales vuelven a formar parte del discurso político de grandes potencias, reabriendo debates que Europa creía superados desde hace décadas.