No se esperaba ninguna conclusión escrita, tampoco una hoja de ruta definida, mucho menos nuevos paquetes legislativos. Así, los pronósticos sobre el retiro de los líderes del continente europeo, a quince kilómetros de Países Bajos, eran fáciles de cumplir. En realidad, la jornada ha servido sobre todo como antesala política de la cumbre formal del Consejo Europeo prevista para marzo.
En Bruselas existe cierto descontento por el hecho de que las reformas legislativas que la Comisión Europea ha desplegado en lo que va del segundo mandato de Ursula von der Leyen no estén consiguiendo los resultados esperados en la industria comunitaria. La percepción general es que, pese a los anuncios y a la proliferación de iniciativas estratégicas, el tejido productivo europeo sigue perdiendo competitividad frente a Estados Unidos y China.
Con el objetivo de reconducir la situación, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, convocó a los jefes de Gobierno a una especie de “team building” informal en Alde Biesen, lejos de la rigidez institucional de Bruselas. La idea era clara: intercambiar impresiones, reducir tensiones y preparar el terreno para decisiones más ambiciosas en los próximos meses.
¿De qué han hablado los líderes?
Sobre todas las conversaciones en Alde Biesen sobrevolaba un tema central: la idea de “preferencia europea” que ha puesto sobre la mesa Francia. ¿En qué consiste exactamente? El Ejecutivo comunitario trabaja en una iniciativa que priorizaría a compañías del continente en los procesos de licitaciones públicas para determinados sectores considerados estratégicos.
El concepto no es menor: implicaría introducir criterios de fabricación local o de valor añadido europeo en el acceso a contratos financiados con dinero público, en un momento en que la UE busca blindar su autonomía industrial y reducir dependencias externas. De primeras, Berlín era una de las potencias que más reticencencias presentaba.
Fuentes diplomáticas presentes en las conversaciones de este jueves explican que durante los debates Alemania habría mostrado una postura definida como una “apertura examinada”: no un respaldo explícito, pero sí disposición a explorar fórmulas compatibles con las reglas del mercado único y con los compromisos internacionales.
Los servicios jurídicos de la rotonda Schuman estudian ahora de qué manera se podría introducir esta idea en el próximo presupuesto de la Unión a largo plazo. En la futura Ley de Aceleración Industrial, que se prevé aprobar este mismo mes, el Ejecutivo planea introducir criterios vinculados a la fabricación local.
“Sin una política industrial ambiciosa, eficaz y pragmática, la economía europea está condenada a ser un mero patio de recreo para sus competidores”, ha defendido Séjourné, en una declaración que resume el clima de urgencia.
¿Qué ha pasado entre Sánchez y Meloni?
España ha protagonizado, casi sin buscarlo, uno de los choques diplomáticos más relevantes de la jornada. Con la idea de lograr una mayor coordinación de posturas, Alemania, junto con Italia y otros países como Bélgica, había organizado un encuentro previo a primera hora de la mañana. A última hora se había sumado también el presidente francés Emmanuel Macron. En concreto, veinte líderes, sin España, habrían intercambiado su opinión con Von der Leyen para aumentar la presión sobre la Comisión.
Esta reunión no habría sentado bien a La Moncloa. Fuentes del núcleo duro del presidente confirmaban ya a mediodía que habrían trasladado al Gobierno italiano su descontento con la iniciativa de la “pre cumbre”. Así, el cuerpo diplomático de España habría recriminado a Roma que este tipo de iniciativas minan los principios básicos de unidad en el seno de la Unión. Sostienen que, en lugar de buscar soluciones comunes, las alejan.
Sin embargo, fuentes del equipo de la primera ministra italiana Giorgia Meloni desmienten que se haya producido un choque con Sánchez. Si bien confirman que se produjo una conversación bilateral entre ambos líderes, rechazan que el español hubiera afeado la organización del encuentro.
A su llegada al castillo, donde tenía lugar la reunión organizada por Costa, Meloni defendió que ese encuentro previo había servido para cerrar filas entre los países que “están de acuerdo en la urgencia de dar una respuesta” sobre cuál debe ser la receta para reactivar sectores productivos considerados esenciales.
¿Cómo avanzar a diversos ritmos?
Si en algo parecen estar convencidos los Veintisiete es en la posibilidad de trabajar en una Europa a dos velocidades. Esta lógica podría afectar directamente a la agenda de los mercados de capitales en la que trabaja la Unión Europea. En 2023, la Comisión presentó su estrategia de inversión minorista para aumentar la participación de los ahorradores y reforzar la protección al inversor.
Tras horas de negociaciones, el Consejo alcanzó un acuerdo con el Parlamento sobre el paquete RIS, centrado en el principio de “value for money”. Esto incluye reglas sobre incentivos, revisión de umbrales de inversor profesional y otros elementos regulatorios.
LAS VOCES DE LA CITA
Ursula von der Leyen: "Una Europa, un mercado"
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está convencida de que el continente es capaz de completar su proceso de simplificación antes del 2027.
En la próxima cumbre del Consejo Europeo de marzo, la Comisión Europea presentará una nueva estrategia para ahondar en el impulso de un mercado único europeo. Además, en marzo se presentará una iniciativa para reformar la formación de precios en el mercado eléctrico.
"La ambición es que este documento sea asumido y acordado no solo por la Comisión, sino también por los dos colegisladores: el Consejo Europeo y el Parlamento", ha dicho la alemana.
Ahora, se está cerrando el trabajo técnico. En las próximas semanas se podría publicar el texto final, con un plazo de transposición de unos dos años. Sin embargo, más allá de estas piezas concretas, el debate sigue centrado en cómo desbloquear de verdad la Unión de los Mercados de Capitales, tras una década de avances parciales. El Ejecutivo está inmerso en el proceso de presentar nuevas propuestas para armonizar aspectos clave como la insolvencia, mejorar la infraestructura de compensación y facilitar el acceso de empresas a financiación de mercado.
¿Se puede reformar el mercado sin unanimidad?
La cuestión ya no es solo crear nuevas normas, sino simplificar las que ya existen para hacer más propicio el crecimiento de mercados de capitales líquidos. Los países que podrían sumarse a esta Europa a dos velocidades podrían ir más lejos en integración de supervisores, infraestructuras y en la creación de verdaderos “productos paneuropeos” para minoristas, mientras la periferia mantiene particularidades nacionales y, por tanto, más fricción regulatoria.
Países como Francia, o incluso España, ven en esta opción la única vía realista para desbloquear decisiones ambiciosas ante la dificultad de lograr unanimidad. Aquí, durante las conversaciones, el ex primer ministro italiano Mario Draghi invitó a los líderes a hacer uso de la cooperación reforzada, como Von der Leyen propuso.
LAS VOCES DE LA CITA
Antonio Costa: "La transición energética sigue siendo la mejor estrategia a largo plazo para que Europa logre autonomía estratégica"
El presidente del Consejo Europeo ha expresado que el continente necesita soluciones pragmáticas centradas en los desafíos específicos de los Estados miembros y de algunos sectores industriales. "Analizaremos medidas concretas en nuestro próximo Consejo Europeo en marzo", ha afirmado.
Además, el portugués ha afirmado que "existe un entendimiento ampliamente compartido sobre la importancia estratégica de que Europa proteja y refuerce ciertos sectores". "He oído mencionar: defensa, espacio, tecnologías limpias, computación cuántica, inteligencia artificial, así como sistemas de pago", ha concluido.
A través de esta cláusula incluida en los tratados, grupos de al menos nueve capitales pueden avanzar en políticas concretas “siempre respetando los derechos de Europa”. Se trata de una herramienta diseñada para evitar bloqueos institucionales. Por su parte, el ex presidente del Consejo de Ministros de Italia, Enrico Letta, defendió que la receta implica integrar la energía, la conectividad y las telecomunicaciones, además de crear una auténtica unión de ahorro e inversión.
“Si no logramos una sólida integración de los mercados financieros, será imposible ser lo suficientemente competitivos”, afirmó a la salida de la reunión. Esto implica avanzar en la unión energética, reforzar la conectividad y las telecomunicaciones y, sobre todo, implementar la unión de ahorro e inversión como pilar estructural del crecimiento europeo.
¿Se pueden esperar propuestas concretas?
El calendario de las futuras reuniones del Colegio de Comisarios da una pista de por dónde pueden ir los tiros en las próximas semanas.
En febrero, está previsto que se dé luz verde a la nueva regulación industrial. En marzo llegará la nueva estrategia energética europea, además del conocido como régimen 28, ideado para armonizar las normas de creación de startups europeas, acompañado del nuevo reglamento de innovación.
Desde el Banco Central Europeo creen que el régimen 28 supondría un “verdadero cambio de juego”. “Al dar a las empresas un acceso sin fisuras a todo el mercado europeo, proporcionaría la escala necesaria para convertir la innovación en crecimiento económico”, afirmó Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE.
El retiro ha sido, en definitiva, la antesala de la cumbre del Consejo Europeo de marzo. Al tratarse entonces de una reunión formal, los líderes sí podrían aprobar conclusiones concretas para reforzar los debates. Von der Leyen ha pedido que de esa cita salga una hoja de ruta concreta hasta el año 2028.