El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha remitido una carta al presidente del Consejo Europeo, António Costa, en la que defiende una agenda de competitividad europea “estratégica y equilibrada”, acompañada de un decálogo de propuestas orientadas a potenciar la economía comunitaria de forma sostenible y socialmente inclusiva.
En la misiva, a la que ha tenido acceso Demócrata, Sánchez sostiene que los desafíos actuales exigen superar "visiones reduccionistas" de la competitividad que dejen de lado su dimensión social. A su juicio, una estrategia eficaz no puede limitarse a la simplificación normativa ni desvincularse de los compromisos medioambientales y sociales de la Unión.
Las diez claves de la propuesta de Sánchez
El non-paper remitido por el Gobierno español recoge un decálogo de medidas estratégicas orientadas a fortalecer la competitividad de la Unión Europea desde una perspectiva sostenible, social y tecnológica.
Las propuestas buscan combinar crecimiento económico, cohesión social, transición ecológica y autonomía estratégica:
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Simplificación mediante integración y armonización
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La descarbonización como motor de competitividad
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El capital humano como impulsor de la competitividad
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Un marco de competitividad con base social
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Inversión pública en bienes públicos europeos
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Movilizar inversión a gran escala
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Reforzar la soberanía financiera
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Una economía abierta para el comercio del siglo XXI
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Una política industrial europea inteligente
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Impulso a la tecnología digital y la innovación
Competitividad con transición verde
El jefe del Ejecutivo subraya que una agenda acertada no puede dar la espalda a los ciudadanos ni orillar el Pacto Verde Europeo, y debe integrar crecimiento económico, cohesión social y sostenibilidad ambiental.
Según expone en la carta, para mejorar la vida de la ciudadanía de manera duradera es imprescindible seguir luchando contra el cambio climático, elevar la productividad, desbloquear el potencial del mercado interior, avanzar en la autonomía digital y tecnológica y movilizar los recursos necesarios para alcanzar estos objetivos.
El documento adjunto recoge un conjunto de medidas destinadas a reforzar la base industrial y tecnológica europea, fortalecer la resiliencia económica y garantizar que la transición ecológica y digital se realice “sin dejar a nadie atrás”.
Defensa del equilibrio institucional
Sánchez también advierte de que la urgencia de estas transformaciones no debe erosionar el equilibrio institucional. En este sentido, recalca que todas las instituciones comunitarias deben “remar en la misma dirección” para afrontar los retos actuales.
España, según traslada el presidente en su carta, no apoya limitar las atribuciones de los colegisladores ni la capacidad normativa de la Comisión Europea, al considerar que el equilibrio entre instituciones es clave para la legitimidad democrática y la eficacia del proyecto europeo.
Con esta iniciativa, el Gobierno busca influir en el debate sobre el futuro económico de la Unión, defendiendo una competitividad que combine crecimiento, transición ecológica y cohesión social como pilares inseparables del modelo europeo.