Shein bajo investigación europea por vender muñecas sexuales que imitan a menores

Bruselas ha abierto un expediente contra la plataforma china al considerar que permite la comercialización de productos ilegales y sospecha además que sus sistemas de recomendación podrían suponer un riesgo para la protección de los consumidores

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La Comisión Europea ha decidido abrir una investigación formal contra Shein por, entre otras cuestiones, la venta de productos ilegales como muñecas sexuales con apariencia infantil. Además, en Bruselas han detectado una preocupante falta de transparencia en los sistemas de recomendación que emplea la plataforma, lo que podría suponer un incumplimiento de las obligaciones establecidas en la normativa comunitaria.

La investigación se enmarca dentro de la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), uno de los pilares regulatorios con los que la Unión Europea busca reforzar la protección de los consumidores en el entorno digital y limitar los riesgos asociados a grandes plataformas de comercio electrónico.

Riesgos vinculados al diseño adictivo

Al amparo de esta legislación, el Ejecutivo comunitario considera que existen riesgos para los usuarios derivados del propio diseño de la plataforma, en particular por su posible carácter adictivo. Según la Comisión, Shein estaría haciendo uso de funciones como la concesión de puntos, recompensas u otros incentivos dirigidos a aumentar la interacción de los consumidores con la aplicación.

Desde Bruselas advierten que estas dinámicas podrían afectar al bienestar de los usuarios y vulnerar las normas europeas de protección del consumidor. “Las funciones adictivas podrían tener un impacto negativo en el bienestar de los usuarios y en la protección de los consumidores en línea”, sentencian fuentes comunitarias.

La preocupación no se limita únicamente a la venta de productos ilegales, sino también al modo en que estas plataformas generan patrones de consumo compulsivo mediante estrategias digitales diseñadas para maximizar el tiempo de permanencia y la compra impulsiva.

Productos ilegales en el mercado digital

La vicepresidenta ejecutiva para soberanía tecnológica de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, ha subrayado que la legislación comunitaria es clara en este aspecto. “En la Unión, los productos ilegales están prohibidos, ya sea en una estantería de una tienda o en un mercado en línea”, afirmó durante el anuncio de la apertura del procedimiento.

En su equipo defienden que la normativa europea tiene como objetivo mantener seguros a los compradores, proteger su bienestar y garantizar que los consumidores reciben información suficiente sobre los algoritmos con los que interactúan en su experiencia digital.

De este modo, la Comisión busca dejar claro que el entorno digital no puede convertirse en un espacio de impunidad regulatoria: lo que está prohibido fuera de Internet también debe estarlo dentro.

Opacidad en los sistemas de recomendación

Otro de los ejes principales del expediente abierto se centra en los sistemas de recomendación que utiliza Shein para proponer contenido y productos a sus usuarios. Bruselas sospecha que la compañía podría estar vulnerando la legislación comunitaria por no ofrecer suficiente transparencia sobre los parámetros que determinan qué productos aparecen en la pantalla de cada consumidor.

Con el proceso en marcha, Shein se ve ahora obligada a dar a conocer los criterios empleados en el diseño de estos sistemas algorítmicos. Además, la empresa deberá proporcionar a los usuarios “al menos una opción fácilmente accesible” que no se base en la elaboración de perfiles individuales, tal y como exige la DSA.

Este punto resulta especialmente relevante, ya que la Unión Europea pretende limitar el uso abusivo de perfiles de comportamiento para influir en las decisiones de compra de los consumidores.

Demócrata Bruselas 

La respuesta de Shein

Desde la compañía afirman que se toman "muy en serio" sus obligaciones en el marco de la legislación comunitaria y siempre "han cooperado plenamente con la Comisión".

Sobre la venta de este tipo de muñecas, confirman que "los productos fueron retirados" de la venta "tan pronto como se tuvo conocimiento". "Este tipo de contenido es totalmente inaceptable y va en contra de todo lo que defendemos", dicen. 

Shein -

Recuerdan que en los últimos meses han "realizado inversiones signtificativas para reforzar su cumplimiento". Estas iniciativas pasarían por llevar a cabo evaluaciones exhaustibas de riesgos sistémicos y el desarrollo de marcos de mitigación.

"Compartimos el objetivo de la Comisión de garantizar un entorno en línea seguro y de confianza, y seguiremos colaborando de manera constructiva en el marco de este procedimiento", sentencian fuentes de la empresa. 

 

Investigación prioritaria y supervisión irlandesa

El paso dado este martes supone el inicio de una investigación en profundidad “con carácter prioritario”. Será el coordinador de Servicios Digitales de Irlanda, Comisiún na Mean, quien estará al frente del procedimiento, en su rol de coordinador nacional en el país donde la empresa tiene su establecimiento principal en Europa.

Este mecanismo responde al modelo de supervisión previsto en la legislación comunitaria: aunque la Comisión dirige la investigación, el Estado miembro donde se encuentra la sede europea de la compañía desempeña un papel central en la coordinación.

¿De dónde venimos?

No se trata de un movimiento inesperado en Bruselas. Hace dos años, la Comisión Europea ya había requerido tres solicitudes de información a Shein en relación con el cumplimiento de la Ley de Servicios Digitales.

Concretamente, las consultas se centraban en dos ámbitos: la protección de los consumidores y la transparencia de las prácticas de recomendación. Estos antecedentes muestran que la compañía ya se encontraba bajo el radar comunitario antes de la apertura formal del procedimiento.

¿Ahora qué?

En los próximos meses, el Ejecutivo europeo continuará recopilando pruebas mediante solicitudes adicionales de información, tanto a Shein como a terceros. También podría llevar a cabo entrevistas, inspecciones o acciones de supervisión directa sobre el funcionamiento interno de la plataforma.

Esta decisión era imprescindible para que la Comisión pudiera optar posteriormente por nuevas medidas de ejecución, como la imposición de medidas provisionales o incluso la adopción de una decisión formal de incumplimiento.

En cualquier caso, Bruselas también tendría la posibilidad de aceptar compromisos asumidos por la empresa para paliar los elementos que actualmente se encuentran bajo estudio.

Sin plazo legal cerrado

En la práctica, no existe un plazo legal fijo para que la Comisión concluya esta investigación. La duración dependerá de factores como la complejidad del caso, el grado de cooperación de Shein con Bruselas y el ejercicio de los derechos de defensa por parte de la empresa.

Esto implica que el procedimiento podría extenderse durante meses o incluso más tiempo, en función del volumen de información recopilada y de la respuesta de la plataforma.

Procedimientos paralelos en Europa

La investigación comunitaria es complementaria y no debería afectar a la acción que actualmente está en curso respecto al cumplimiento de Shein de sus obligaciones en materia de derecho al consumidor.

Esa otra actuación fue impulsada por la Red de Cooperación para la Protección del Consumidor, que agrupa a las autoridades nacionales responsables de vigilar el respeto a los derechos de los compradores en el mercado europeo.

El precedente francés

En noviembre del año anterior, la Fiscalía francesa abrió su propia investigación contra la compañía por la misma cuestión: la venta de juguetes sexuales con aspecto infantil. Esto provocó que Shein anunciara la prohibición de estas muñecas hiperrealistas.

El entonces titular de Finanzas francés, Roland Lescure, defendió el procedimiento judicial y advirtió que, si continuaban estas prácticas, solicitaría “que se suspenda el acceso de la plataforma china al mercado francés”.

El caso francés anticipa el endurecimiento de la vigilancia institucional sobre plataformas internacionales que operan dentro del mercado único europeo.