Una amplia coalición de editoriales, empresas tecnológicas y startups europeas ha enviado una carta conjunta a los líderes de la Comisión Europea instándoles a acelerar una investigación antimonopolio de casi dos años contra Google y aplicar una multa disuasoria al gigante tecnológico por supuestamente favorecer sus propios servicios en los resultados de búsqueda online.
En la misiva, remitida al presidente de la Comisión, Ursula von der Leyen, a la responsable de competencia, Teresa Ribera, y a la responsable de políticas tecnológicas Henna Virkkunen, representantes de grupos como el European Publishers Council (incluyendo a Axel Springer, News Corp y Conde Nast), la European Magazine Media Association, la European Tech Alliance y EU Travel Tech han urgido a la UE a cerrar la investigación bajo el Reglamento de Mercados Digitales (DMA) que está en marcha desde marzo de 2024 y que, según ellos, debería concluir “la próxima semana”.
Credibilidad de la UE en juego
Los firmantes advierten de que la credibilidad del proyecto europeo ante las grandes tecnológicas está en juego si el caso no se resuelve con una decisión firme y sancionadora. Según la carta, el prolongado retraso perjudica a las empresas europeas cuyos ingresos, capacidad de inversión y crecimiento se ven erosionados día tras día por las prácticas de Google, que, además, estarían dificultando que rivales más pequeños compitan en igualdad de condiciones.
La investigación se inició el 25 de marzo de 2024 bajo la DMA, una ley pionera diseñada para frenar el dominio de las grandes plataformas digitales. Aunque las normas prevén que casos de este tipo se resuelvan en torno a 12 meses, el expediente contra Google se acerca ya a los dos años sin conclusión definitiva, motivo por el cual las empresas firmantes reclaman un golpe de autoridad de los reguladores comunitarios.
La Comisión Europea ha confirmado que ha recibido la carta y que su objetivo es concluir “lo antes posible” la compleja investigación, si bien no ha fijado una fecha concreta para ello. Los tiempos de resolución y el contenido final de las medidas siguen siendo objeto de negociación interna entre los equipos de competencia y de mercados digitales.