Bruselas no ha tardado en reaccionar ante los bombardeos sobre Irán y la espiral de represalias que sacude Oriente Medio desde el sábado. La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores ha publicado en nombre de los Veintisiete una declaración formal en la que el bloque comunitario toma posición con tres mensajes claros: contención máxima, protección de civiles y compromiso con la vía diplomática para evitar que Irán alcance la bomba nuclear.
El comunicado llega pocas horas después de que la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, calificara la muerte del ayatolá Alí Jamenei de "momento definitorio en la historia de Irán" y apuntara que, con el líder supremo fuera de escena, "existe ahora un camino abierto hacia un Irán diferente, que su pueblo puede tener mayor libertad para moldear".
Europa entre el rechazo a los ataques iraníes y la distancia respecto a Washington
La posición de la UE refleja una tensión difícil de resolver. Por un lado, el texto condena explícitamente los ataques iraníes contra la soberanía de varios países de la región y los califica de "inexcusables". Por otro, evita respaldar abiertamente la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel, y se alinea con la llamada al diálogo y al respeto del derecho internacional.
Esta distancia respecto a Washington no es nueva. El presidente francés Emmanuel Macron fue el primero en calificar los bombardeos del sábado de "estallido de guerra" con "graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales", y anunció la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, también alertó contra una "espiral de escalada que podría amenazar Oriente Medio, Europa y más allá". Ursula von der Leyen, por su parte, convocó para este lunes 2 de marzo una reunión extraordinaria del Colegio de Seguridad de la Comisión Europea.
El estrecho de Ormuz, la línea roja económica
Uno de los puntos más llamativos de la declaración europea es la mención explícita al estrecho de Ormuz. La UE pide que se preserve la seguridad marítima y la libertad de navegación, y advierte de que cualquier interrupción en ese corredor estratégico tendría consecuencias económicas impredecibles a escala global.
Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20% del petróleo que se comercia en el mundo. Un cierre, incluso temporal, dispararía los precios de la energía en Europa en un momento en que el continente ya acumula tensiones en sus cadenas de suministro.
La naviera Maersk ya ha suspendido sus operaciones en la zona y el precio del crudo acumula una subida del 10% desde el inicio de los bombardeos del sábado.
Las sanciones previas y la nueva amenaza de más medidas
La declaración recuerda que la UE lleva años aplicando sanciones a Irán por tres motivos distintos: la represión interna contra su propio pueblo, el apoyo a grupos armados en la región y el programa nuclear y de misiles balísticos.
En enero de 2026, el bloque impuso nuevas medidas restrictivas tras la brutal represión de las manifestaciones de los días 8 y 9 de ese mes, que se saldó con decenas de miles de muertos y más de 300.000 heridos según las fuentes documentadas. En esa misma ronda de sanciones, la Guardia Revolucionaria Islámica fue incluida en la lista de organizaciones terroristas de la UE.
La declaración avisa de que el bloque está dispuesto a adoptar sanciones adicionales si la situación lo requiere, aunque no detalla en qué dirección apuntarían esas nuevas medidas.
La seguridad de los ciudadanos europeos en la región
En el plano consular, la UE confirma que está adoptando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos atrapados en la región y contempla la activación del Mecanismo de Protección Civil de la UE si la situación lo exige.
Miles de turistas y residentes europeos han quedado varados en los aeropuertos del Golfo tras el cierre del espacio aéreo de varios países, y numerosas aerolíneas del continente han cancelado sus operaciones hacia la zona hasta nuevo avis