En una declaración con motivo del 81 aniversario de la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, que se conmemora este martes 27 de enero, la jefa del Ejecutivo comunitario ha defendido la necesidad de preservar la memoria histórica como una obligación moral para Europa.
“Tres generaciones después de la Shoah, la memoria del Holocausto es más importante que nunca”, ha señalado von der Leyen, alertando de que su manipulación “se está utilizando para dividirnos, relativizar el crimen y alimentar el antisemitismo”. En su opinión, nada puede justificar ni minimizar “uno de los capítulos más oscuros de la historia europea”.
Homenaje a los judíos asesinados en el Holocausto
La presidenta de la Comisión Europea ha rendido homenaje a los seis millones de judíos asesinados durante el Holocausto, así como al conjunto de víctimas inocentes del régimen nazi, cuyas vidas -ha recordado- fueron “brutalmente truncadas por una ideología de odio”.
Von der Leyen ha advertido además de que el repunte del antisemitismo en Europa está teniendo consecuencias directas en la vida cotidiana de las comunidades judías, obligando a muchas personas a ocultar su identidad y a vivir con miedo. “Esto es inaceptable. No hay lugar ni justificación para el antisemitismo”, ha afirmado.
Estrategia contra el odio
En este contexto, ha reafirmado el compromiso de la Unión Europea con la lucha contra el odio antisemita y la protección de la vida judía en Europa, destacando la aplicación de la estrategia comunitaria contra el antisemitismo, que incluye medidas de seguridad para proteger espacios públicos y lugares de culto, así como acciones específicas para combatir la radicalización y el odio en Internet.
La presidenta de la Comisión ha alertado también de que cada vez quedan menos supervivientes del Holocausto, lo que obliga a las instituciones europeas a encontrar “nuevas formas de recordar las atrocidades, contar la verdad y aprender del pasado”. “Nuestra responsabilidad aumenta”, ha concluido, apelando a construir una Europa libre de antisemitismo y de todas las formas de odio, con una memoria histórica “precisa, relevante y significativa”.