El tablero sobre la mesa. Tantos jugadores como grupos parlamentarios. Los hay capaces de leer varias jugadas por delante, mientras otros asumen que tendrán que sacrificar alguna pieza y otros luchan por no quedarse sin rey. De fondo, el árbitro que espera que el tablero se incline hacia su posición. Así, la reunión del Comité de Presupuestos de la eurocámara acogerá este miércoles su “game of the century” particular, en una partida más cercana a Garry Kasparov que a un simple trámite técnico.
Es quizás la madre de todos los expedientes legislativos. Más de mil enmiendas presentadas por parte de los grupos parlamentarios y un presupuesto de dos billones de euros para los próximos siete años es lo que está sobre el tablero de juego. Los eurodiputados esperan aprobar el informe preliminar esta misma semana para su votación durante el pleno de la última semana de abril de cara a abrir las negociaciones con los Estados miembros.
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La casilla de salida
La propuesta de informe presentada por los ponentes parte de una premisa clara: establecer un mandato de negociación amplio que ayude a los legisladores a encauzar las conversaciones de tal modo que el texto final permita también responder a los desafíos geopolíticos y económicos actuales. Así, se ha propuesto que el próximo Marco Financiero Anual se fije en el 1,27% de la Renta Nacional Bruta de la Unión Europea, excluyendo de este cálculo los reembolsos de los fondos NextGeneration (NGEU). Este sería el nivel “mínimo absoluto” calculado para abordar crisis como la guerra en Ucrania, la brecha de competitividad o la emergencia climática.
El Parlamento quiere reducir de forma drástica la complejidad del presupuesto y pasar de las siete rúbricas actuales a cuatro principales, reduciendo también de 60 a 19 los programas. Estas rúbricas son cada una de las categorías que agrupan los diferentes programas de la Unión.
En datos
Los nuevos capítulos
La propuesta actual para el MFP 2028-2034 plantea una reestructuración drástica, pasando de las siete rúbricas actuales a cuatro grandes rúbricas principales:
- Rúbrica 1: Modelo Social Europeo y Calidad de Vida. Esta categoría agruparía fondos para la cohesión económica, social y territorial, así como la Política Agrícola Común (PAC), el desarrollo rural, la pesca, los asuntos marítimos y la seguridad interna.
- Rúbrica 2: Competitividad, Prosperidad y Seguridad. Se centra en áreas estratégicas como el liderazgo digital, la industria de la defensa, el espacio, la bioeconomía y el nuevo Fondo de Competitividad.
- Rúbrica 3: Europa Global. Cubre toda la acción exterior de la Unión, incluyendo la ayuda humanitaria y el apoyo a países terceros (como Ucrania), estructurándose en pilares geográficos (África, Oriente Medio, Asia, etc.).
- Rúbrica 4: Administración. Dedicada exclusivamente a los gastos de funcionamiento de las instituciones de la Unión Europea.
Así, se pretende revisar este presupuesto para julio de 2031 como muy tarde. Los eurodiputados coinciden, además, en rechazar la fusión de políticas en un solo plan por Estado miembro. De hecho, insisten en la advertencia de que este modelo, tal y como propone el Ejecutivo comunitario, generaría incertidumbre para los beneficiarios finales y pondría en riesgo pilares como la cohesión territorial y los derechos sociales.
De esta forma, el texto que puede acabar saliendo del Parlamento apoyaría una “cesta” de nuevos recursos propios que genere al menos sesenta mil millones de euros anuales para pagar la deuda de los fondos Next Generation sin recortar programas históricos.
Partido Popular: Más poder para las regiones
En la jugada de este miércoles, el Partido Popular Europeo prevé centrar su estrategia en un enfoque protagonizado por la gestión compartida y la protección de sectores productivos. Defienden en la familia política de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que la distribución de fondos no debe depender solo de los Estados miembros, sino basarse en un sistema compartido donde las regiones tengan responsabilidad en la programación y ejecución.
Además, quieren “blindar” el gasto en defensa y reforzar mecanismos como el conocido como “Conectar Europa” para la movilidad militar con el objetivo de redoblar los esfuerzos en la seguridad comunitaria a la vista de las amenazas en el flanco oriental de la Unión Europea.
Los populares exigen mantener el papel esencial de las regiones en la Política Agrícola Común y critican duramente la reducción de fondos en el capítulo dedicado a este ámbito. Las enmiendas presentadas por los eurodiputados Karlo Ressler e Isabel Benjumea advierten que esto puede llegar a socavar la seguridad alimentaria y el nivel de vida de agricultores y pescadores.
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También piden una financiación específica protegida para las regiones ultraperiféricas para que programas como el POSEI sigan siendo instrumentos independientes con presupuestos incrementados.
Grupo Socialista: Poder compartido
Las enmiendas presentadas por el S&D ponen el foco en el modelo social europeo y la gobernanza multinivel. Una de sus prioridades en la votación de este miércoles es que se mantenga el pilar social como objetivo central de la acción europea, más allá de una función subsidiaria del crecimiento económico, manteniendo el Fondo Social Europeo como un instrumento distinto.
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Proponen que todos los programas de la Unión contribuyan de alguna manera a promover empleos de calidad, así como a la negociación colectiva. Sin duda, uno de los puntos de mayor tensión con la propuesta de la Comisión es el relativo a la gobernanza de los planes nacionales. Los eurodiputados del grupo que preside la española Iratxe García muestran su preocupación por la falta de participación de las autoridades regionales en la gobernanza del capítulo en el que se incluye la PAC, por lo que exigen una cláusula de subsidiariedad vinculante.
Del mismo modo, echan en falta un instrumento independiente para las políticas climáticas, por lo que plantean un Fondo de Transición Justa ampliado con una mayor dotación presupuestaria.
Renew: La carta de los impuestos
El grupo del presidente francés Emmanuel Macron alerta de una falta de eficiencia en el informe presentado porque considera que no es suficiente a la hora de dar respuesta a nuevas prioridades del continente sin aumentar excesivamente la carga fiscal. De hecho, algunos eurodiputados de la familia liberal han propuesto que el presupuesto se mantenga en el 1% de la renta, alegando una necesidad de establecer una nueva disciplina presupuestaria en lugar de aumentos continuos.
Asimismo, subrayan la necesidad de abordar asuntos como el envejecimiento de la población, la caída de la natalidad y la escasez de mano de obra como prioridades del presupuesto. También critican el hecho de que la simplificación de algunos programas pueda acabar debilitando la ambición climática o la capacidad de supervisión del Parlamento sobre el gasto ambiental.
Los Verdes: Nuevos recursos para la economía circular
La cuarta pata que sustenta la conocida como “mayoría Von der Leyen” en el Parlamento Europeo, el grupo de los Verdes, defiende una mayor ambición financiera, así como un reimpulso a la protección ambiental. En este sentido, quieren elevar el presupuesto hasta el 1,39% de la RNB.
En línea con lo alegado por otros grupos parlamentarios, denuncian que es un derecho democrático de la eurocámara asignar los recursos según las prioridades políticas en cada uno de los capítulos previstos.
Como parte de su programa político, quieren que se integren los principios de la economía circular en todos los programas, con financiación adecuada para infraestructuras de reciclaje y reutilización. Eso sí, se oponen frontalmente al uso de préstamos como medio para financiar el gasto de la Unión y exigen responsabilidad fiscal a las instituciones europeas.
Patriots: El rechazo a nuevos aliados
En los discursos de los grupos más conservadores del Parlamento, como Patriots, elementos como la soberanía nacional o la estructura propuesta obtienen un mayor protagonismo. Por ejemplo, los de Santiago Abascal condenan la reducción de programas denunciando que socava el escrutinio democrático. También rechazan el aumento de fondos para política exterior, puesto que consideran ineficaz la ayuda al desarrollo si no se condiciona a la cooperación en migración.
Al igual que otros grupos, se oponen a que la Comisión establezca cofinanciación obligatoria con los Estados miembros en programas sectoriales específicos de agricultura. Además, sostienen que la ampliación de la Unión Europea va en contra de los intereses económicos y sociales de los Veintisiete.
Equipo "Meloni": Hacer cumplir la norma
En los Conservadores y Reformistas Europeos muestran su rechazo al aumento de operaciones de préstamo, así como al endeudamiento dentro de la propuesta para el presupuesto de los próximos siete años. Exigen que se respeten estrictamente los poderes de las autoridades presupuestarias.
¿Dónde se logrará acuerdo?
Más allá de las diferencias en las estrategias de juego de cada equipo, se llegan a apreciar algunos patrones repetidos en las enmiendas registradas. Por un lado, existe cierto consenso entre los legisladores sobre la necesidad de que el nuevo presupuesto incluya una reserva de solidaridad para desastres naturales.
Una mayoría de grupos parlamentarios han expresado su descontento sobre lo que consideran que es una propuesta de centralización excesiva en los Planes Nacionales y Regionales de Asociación. Durante las negociaciones en el Parlamento han insistido en que el principio de asociación debe seguir siendo la base de la política de cohesión y piden a Bruselas que las autoridades locales tengan un papel directo en la ejecución de los fondos.
Existe un último factor a tener en cuenta de cara a las enmiendas que podrían sobrevivir a la votación del miércoles. En cada una de las propuestas se observa un respaldo generalizado al refuerzo del capítulo dedicado a la competitividad para invertir más en investigación y autonomía estratégica.
Con el riesgo a un jaque mate a la propuesta de la Comisión ya lejos del tablero, tras diversas concesiones del Ejecutivo a los Estados, los jugadores buscan el miércoles superar unas tablas para que el gambito final les permita ganar ventaja y elevar el texto con la posición de la eurocámara a la sesión plenaria de abril.