Ampliación | La oposición de Getxo saca adelante una moción que exige la dimisión de la alcaldesa por el caso del palacete Irurak Bat

La oposición de Getxo aprueba una moción testimonial que exige la dimisión de Amaia Agirre por la gestión del derribo del palacete protegido Irurak Bat.

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Ampliación | La oposición de Getxo saca adelante una moción que exige la dimisión de la alcaldesa por el caso del palacete Irurak Bat

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El pleno del Ayuntamiento de Getxo ha dado luz verde, gracias al respaldo de los tres grupos de la oposición (PP, EH Bildu y Elkarrekin), a una moción impulsada por Elkarrekin en la que se reclama la dimisión de la alcaldesa, Amaia Agirre, por su actuación en el expediente del derribo del palacete protegido 'Irurak Bat'. En la misma sesión se han rechazado otra propuesta del PP que también pedía la salida de la regidora, así como una iniciativa de EH Bildu que planteaba la creación de una gestora municipal con representación de todas las formaciones.

Al cerrar el debate de la primera de las mociones, Amaia Agirre dejó claro que no piensa renunciar a su cargo "porque lo pida la oposición", a la que ha reprochado ser "quienes hacen del ruido su único proyecto". "Voy a seguir trabajando con la misma firmeza y la misma ética y determinación de siempre, sin entrar en provocaciones, sin perder un minuto en debates estériles y sin ceder a quienes confunden la oposición con la destrucción", ha remarcado.

Los tres grupos opositores llevaron este jueves al pleno distintas iniciativas sobre la gestión del derribo del palacete 'Irurak Bat', demolido para levantar viviendas, una causa en la que figuran como investigados, entre otros, tres concejales del PNV en el momento de los hechos, que presentaron su dimisión el pasado martes.

En la sesión plenaria se ha informado oficialmente de estas renuncias, que dejan al Gobierno municipal en minoría hasta la próxima toma de posesión de tres nuevos ediles jeltzales.

La primera moción en someterse a votación ha sido la del PP, que exigía la dimisión de Agirre. La propuesta ha sido tumbada con el voto en contra de los dos partidos que integran el Gobierno local, PNV y PSE-EE, y de EH Bildu, y solo ha sumado el apoyo de los populares y de Elkarrekin.

También ha sido rechazada la moción de EH Bildu que pedía garantizar la presencia de todos los grupos de la oposición en la Junta de Gobierno local ante la situación "grave" que, a su juicio, atraviesa el Consistorio. En este caso solo han votado a favor los ediles de la coalición soberanista, mientras que PNV, PSE-EE y PP se han posicionado en contra y Elkarrekin se ha abstenido.

La única iniciativa que ha prosperado ha sido la de Elkarrekin Podemos, que reclamaba la dimisión de la alcaldesa y ha salido adelante con los votos de este grupo y de EH Bildu y PP, frente al rechazo de PNV y PSE-EE. Según ha aclarado posteriormente el Ayuntamiento vizcaíno, la moción se ha aprobado "con carácter testimonial, no ejecutivo".

Durante la discusión de las tres mociones, la oposición ha cargado contra la gestión del Ejecutivo municipal y, en particular, contra Amaia Agirre por el derribo del inmueble de la calle San Nicolás 11. Con sus propuestas, han señalado, buscan depurar "responsabilidades políticas" en un asunto en el que la investigación judicial continúa abierta.

En el texto de la moción aprobada, Elkarrekin sostiene que la actuación del equipo de Gobierno "no ha sido en ningún momento ni transparente ni honesta, todo lo contrario", y denuncia intentos de "bloquear el control" de la oposición y de "tapar o minimizar" el caso, lo que, a su entender, ha "empeorado la situación".

Elkarrekin advierte además de que, "en paralelo", la gestión municipal "se encuentra en la UVI", con "retrasado proyectos importantes" y "ni siquiera se ha presentado" un borrador de presupuestos para el ejercicio en curso. Por ello, se insta a la alcaldesa a presentar su renuncia "como responsable última de la gestión municipal". "Hace falta un nuevo liderazgo", ha defendido en el pleno el edil de Elkarrekin Xabier Benito.

El portavoz del PP, Eduardo Andrade, ha opinado que Agirre debe dejar el cargo "por el bien del pueblo" y le ha pedido que no "prolongar su agonía" porque, ha subrayado, "no la quiere su partido y la sociedad tampoco". A su juicio, el caso del palacete es "la gota que colma el vaso" de un "descontrol general" en el Gobierno local. "No podemos esperar otro año y medio a un cambio de timonel", ha añadido.

Desde EH Bildu, su concejal Mikel Bildosola ha manifestado que Getxo "no puede seguir con esta alcaldesa al frente". Considera que la situación del Ayuntamiento es "crítica" y "preocupante" y que es "consecuencia directa" del modelo de gestión del PNV, que "ha vuelto a fallar". "El problema no es el nombre de una sola persona. El problema es el modelo de gobernanza del PNV", ha remarcado.

Entre los partidos del Gobierno local, la edil del PNV Janire Ocio ha denunciado "la estrategia de desgaste político" que, en su opinión, impulsan los grupos opositores, a los que ha reprochado que no plantean "alternativas" ni aportan "soluciones", sino que actúan bajo "el mismo patrón" de convertir "la sospecha en argumento político".

La concejal del PSE-EE Carmen Díaz ha expresado el rechazo de su grupo a que el pleno se convierta en "un mecanismo de destitución política basada en filtraciones, en sospechas, en juicios paralelos". A su entender, una renuncia en este contexto "aportaría parálisis, vacío institucional, justo cuando más rigor hace falta".

La alcaldesa reafirma que no dimitirá

En el transcurso del debate, la alcaldesa ha intervenido en dos ocasiones. En la primera, ha criticado lo que califica como "una escenificación bien calculada" contra el PNV y contra su persona "sin condena, sin juicio y sin hechos probados".

"Mientras algunos se dedican a inflar escándalos y a convertir cualquier titular en un arma política, este equipo del Gobierno ha estado trabajando, y los resultados están ahí", ha defendido Agirre, que ha insistido en que su obligación no es "alimentar el ruido ni entrar en descalificaciones", sino "garantizar la estabilidad institucional y seguir gobernando Getxo". "Su estrategia no es la mejora del municipio, su estrategia es el desgaste, su objetivo es frenar una acción de gobierno que sigue avanzando a pesar de todo", ha señalado.

En esta línea, ha reiterado que va a "seguir trabajando con la misma firmeza y la misma ética y determinación de siempre, sin entrar en provocaciones, sin perder un minuto en debates estériles y sin ceder a quienes confunden la oposición con la destrucción".

"Lo digo sin rodeos, no voy a dimitir porque lo pida la oposición, no voy a abandonar por exigencia de quien ha hecho del ruido su único proyecto", ha insistido, dejando claro que su propósito es continuar "al frente de esta institución mientras tenga legitimidad para hacerlo, con responsabilidad, con firmeza y con el mismo compromiso que tengo desde el primer día".

Al finalizar el debate de la moción aprobada, Agirre ha vuelto a tomar la palabra para reprochar a la oposición que haya dejado de lado el "rigor" que, a su juicio, debería guiar su labor, y ha reivindicado su "comportamiento ético al frente del Ayuntamiento".

Ha asegurado que, en este caso y en el conjunto de su mandato, "todas y cada una de las decisiones que ha adoptado han sido con los informes técnicos preceptivos". En relación con el palacete, ha subrayado que, cuando se produjo "una irregularidad por parte de la empresa, como ha sido el derribo de un edificio sin licencia, se ha actuado con rapidez, con rigor y en defensa de los intereses de Getxo".

"Y si alguien quiere un cambio de gobierno, el camino es claro y democrático: una alternativa, una mayoría suficiente y un proyecto mejor. Todo lo demás debilita a la institución", ha sostenido.

La regidora ha concluido recalcando que el municipio "necesita tranquilidad, confianza y un Ayuntamiento que solvente los problemas, no uno que los alimente" y ha ofrecido su mano "a todos los partidos que quieran colaborar".