El pleno del Ayuntamiento de Bilbao ha dado luz verde este jueves a una ayuda de 75.600 euros para poner en marcha un proyecto piloto por el que familias marroquíes residentes y con trabajo en la Villa ofrecerán alojamiento en sus hogares a jóvenes compatriotas en proceso de formación que carecen de vivienda. La experiencia arrancará con cinco jóvenes, todos ellos mayores de 16 años, con la previsión de alcanzar los 15 participantes.
La subvención se concede a la asociación sociocultural para la integración del colectivo marroquí Atansiquia, entidad encargada de diseñar y gestionar este programa de acogida familiar.
Durante el debate, la portavoz del PP, Esther Martínez, ha reclamado más detalles sobre la iniciativa, ya que, según ha señalado, lo único que conocen es que “se van a entregar 75.600 euros para un proyecto piloto a una asociación llamada Atansiquia para integración social de jóvenes migrantes recién llegados, mediante un módulo de acompañamiento comunitario en el que familias voluntarias pertenecientes a la propia comunidad de origen de los jóvenes, es decir, marroquíes, ofrezcan un entorno residencial estable y un acompañamiento cotidiano”.
Martínez ha cuestionado “a quién se va a pagar con esta subvención de 75.600 euros, si a la integradora o a las familias marroquíes que, al parecer”. También ha solicitado saber “a cuántos jóvenes recién llegados van a atender” y ha recordado que “si son menores no acompañados hay un programa que depende de la Diputación Foral de Bizkaia con el correspondiente presupuesto” y si “se va a atender a los que sean regulares o también a irregulares”. A su juicio, “la mejor manera de integrarse cuando uno llega a cualquier país es venir conforme establece la ley y con un contrato de trabajo”.
El concejal de Acción Social, Juan Ibarretxe, ha replicado que se trata de un proyecto “experimental e innovador, que tiene un encaje en el plan de personas sin hogar”. Ha explicado que están identificando jóvenes que “están en proceso de activación, es decir, que están en formación, pero no se quedan a dormir en el centro de formación y tenemos que buscarles un alojamiento”.
Según ha detallado, la fórmula consiste en “acoger en familias a personas jóvenes que están en proceso de activación para que tengan un alojamiento”. Ha recordado que “históricamente había mucha gente que, para venir a estudiar, necesitaba ser acogida en familias porque no tenían recursos, y eso es lo que estamos probando”, planteando este modelo como alternativa ante las dificultades para habilitar recursos residenciales colectivos, de forma similar a los programas que permiten a jóvenes emanciparse conviviendo con personas mayores.
Ibarretxe ha señalado que ya se han llevado a cabo tres experiencias previas que serán evaluadas, y que ahora se centra en la comunidad marroquí porque consideran que “la comunidad magrebí también puede ser responsable a la hora de acoger a personas que emigran y ser referentes válidos para el futuro de estos jóvenes”.
El edil ha precisado que, con esta subvención, lo que se financia es “soportar una integradora, hacer un proceso hasta dos años e intentar que en ese proceso generen los recursos económicos propios”, de modo que la aportación municipal se vaya reduciendo “con el objetivo de que ellos se autosoporten y que, de alguna forma, en dos años tengan una salida y encuentren una habitación, una vivienda o un espacio compartido”. Ha insistido en que “son procesos de integración sencillos y novedosos, en los cuales hay que intentar apoyar para que la gente pueda salir adelante y conseguir además, sacar de la red de acogida a esas personas que hoy son acogidas y que, posiblemente, sean personas que en el futuro vayan a acoger”.
Ibarretxe ha concretado que se trata de jóvenes mayores de 16 años que están en itinerarios de cualificación y formación. Algunos de ellos, ha indicado, “no encuentran alojamiento y están viviendo en la calle” y la cuantía económica prevista por cada persona y familia integrada asciende a 750 euros mensuales. El programa arranca con cinco acogimientos y se ampliará hasta 15.
Origen de las personas y críticas políticas
La portavoz de EH Bildu, María del Río, ha asegurado que tiene claro que si el PP pone en duda este proyecto es “por el origen de las personas a atender” y ha censurado que los populares cuestionen “que se pueda atender a personas que no tienen contrato de trabajo o que se encuentren en una situación irregular”. Ha admitido que este discurso le inquieta porque, a su juicio, se busca “levantar suspicacias frente a un colectivo social vulnerable concreto”.
El concejal de Elkarrekin Bilbao, Xabier Jiménez, ha valorado que puede tratarse de un proyecto piloto “interesante” porque “es importante, en el caso de las personas jóvenes, que esa acogida y ese primer contacto sea también con personas compatriotas”.
Además, el pleno ha dado su visto bueno a otra subvención, también para la asociación sociocultural para la integración del colectivo marroquí Atansiquia, por un importe de 9.500 euros destinada a sufragar el programa de convivencia en la diversidad religiosa.