Bilbao retirará o cambiará bolardos que dificultan el paso a personas con movilidad o visión reducida

Bilbao retirará o sustituirá bolardos en pavimento podotáctil y zonas conflictivas para mejorar la accesibilidad de personas con movilidad y visión reducida.

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El Ayuntamiento de Bilbao ha acordado retirar o reemplazar por modelos más adecuados para las personas con baja visión los bolardos instalados sobre pavimento podotáctil y, en general, todos aquellos que no respeten las distancias mínimas exigidas o se encuentren deteriorados. La decisión ha sido aprobada por unanimidad en el pleno municipal celebrado este jueves.

El consenso se ha alcanzado tras una enmienda transaccional entre EH Bildu y el equipo de gobierno, derivada de una propuesta de la formación soberanista que, en un primer momento, reclamaba la realización de un “mapeo” de los bolardos existentes en la Villa.

El concejal de EH Bildu, Xabier Fernández, ha celebrado el acuerdo, recordando que la iniciativa llegó al pleno después de recibir “numerosas peticiones” de asociaciones de personas con movilidad reducida y de residentes de distintos distritos de la ciudad.

Fernández ha subrayado que la finalidad de estos elementos urbanos es “ofrecer una solución integral para la protección de peatones”. Por ello, ha defendido que “estos tienen que ser aliados de la creación de espacios públicos más seguros y accesibles e incluso a contribuir a la identidad visual de la Villa y no una traba, tal y como sucede en muchos lugares de nuestra ciudad”.

En esa línea, ha recordado que “es recomendable dejar un paso libre de entre 1,20 y 1,50 metros”. “Debemos hacer todo eso compatible con el tránsito de personas, para permitir el acceso de peatones, personas en silla de ruedas o carritos de bebé, pero sobre todo con aquellas que tengan dificultades de visión. Y ello es incompatible con los bolardos ubicados en medio de los pasos de cebra”, ha añadido.

El edil ha mostrado su esperanza en que el pacto permita “la eliminación o sustitución de todos aquellos bolardos que hoy constituyen un obstáculo para la movilidad en Bilbao, especialmente para las personas con baja visión, y garantizar así la accesibilidad de todas las personas”.

Por parte del PP, el concejal Ángel Rodrigo ha manifestado que su grupo apoyará “todo lo que vaya en la dirección de ir solucionando las problemáticas que se derivan” de elementos urbanos como los bolardos. Ha admitido que “poco a poco, aunque no con la agilidad que nos gustaría, se van solucionado las problemáticas” vinculadas a estos elementos a petición de vecinos y colectivos.

En su intervención, ha remarcado que la propuesta aprobada persigue “continuar con esa labor, entiendo que acelerándola, de retirada paulativa de bolardos que pueden generar problemas o falta de accesibilidad a aquellas personas con baja visión, en cuanto a lo que tiene que ver con bolardos que están en pavimento pododáctil y buscando soluciones a todos los problemas que en ese sentido se vayan derivando de estos elementos urbanos que hay que mejorar”.

La portavoz de Elkarrekin Bilbao, Ana Viñals, se ha mostrado también a favor de “mapear todos los bolardos existentes en Bilbao y eliminar aquellos que suponen un obstáculo para la gente, especialmente para las personas con movilidad reducida o con problemas de visión”.

Al mismo tiempo, ha advertido de que el desarrollo urbano “tiene un reto en el sentido de utilizar bolardos para proteger a los peatones de los vehículos y al mismo tiempo, asegurar que estos bolardos no se conviertan en una trampa para una parte de la ciudadanía que tiene problemas de visión”.

En su opinión, Bilbao “no pude permitir que elementos de la vía pública se conviertan en obstáculos que dificulten el desplazamiento seguro, especialmente para quienes tienen alguna limitación en su movilidad”.

Aun así, ha respaldado la enmienda pactada porque, “aunque se renuncia al mapeo de todos los bolardos existentes en Bilbao, por lo menos se comprometen a continuar con la retirada o sustitución paulatina de los mismos, utilizando nuevos modelos mas adecuados a los parámetros de la accesibilidad universal”.

Actuaciones del gobierno municipal y datos de bolardos

Desde el equipo de gobierno, el concejal de Obras Públicas y Servicios, Kepa Odriozola, ha defendido que el Ayuntamiento “ya está dando una respuesta adecuada” a la cuestión planteada sobre los bolardos y que todo lo reclamado “desde hace tiempo” se viene aplicando.

Ha detallado que su departamento cuenta con una información “exhaustiva y actualizada de todo tipo de infraestructuras de la ciudad, todas ellas geolocalizadas a través del sistema GIS”. Actualmente, el inventario municipal recoge un total de 23.125 bolardos en Bilbao.

Por distritos, ha precisado que en el 1 hay 2.260; en el 2, 2.986; en el 3, 2.375; en el 4, 2.898; en el 5, 3.786; en el 6, 2.887; en el 7, 3.449; y en el 8, 2.484.

Tras admitir que “lo ideal sería que no existiera la necesidad de colocar bolardos”, ha recordado que “la realidad es que infinidad de vehículos invaden incívicamente los espacios peatonales para estacionar indebidamente, por lo que la ciudadanía nos reclama este tipo de barreras protectoras”.

En este contexto, ha insistido en que el Consistorio instala bolardos “por petición vecinal y por un criterio de prevención para garantizar su seguridad”.

Del total de 23.125 bolardos, alrededor del 90%, más de 20.000, separan calzadas de zonas peatonales y se sitúan principalmente en los bordes de las aceras. Sobre baldosa podotáctil se han colocado 2.312 unidades, aproximadamente un 10%, ha señalado Odriozola, en referencia a su presencia en los pasos de peatones.

“Teóricamente no se debería haber colocado barreras que dificulten el paso de personas con visión reducida, pero es precisamente en estos espacios, al contar con rebajes para garantizar la accesibilidad universal, donde los infractores aprovechan para entrar con sus vehículos a las zonas peatonales, generando mayor peligro al viandante que la colocación de un bolardo”, ha advertido.

En cualquier caso, ha admitido que son conscientes de que “esta realidad choca con la legalidad vigente” que fija obligaciones generales respecto al mobiliario urbano, como que “los espacios públicos deben de ser accesibles para todas las personas y libres de obstáculos” y que “todo mobiliario urbano debe situarse de forma que no invada itinerarios peatonales accesibles”.

Ha añadido que “debe respetarse un itinerario peatonal accesible, continuo y sin barreras, lo que supondría mantener libres las franjas podotáctiles indicadoras de dirección o alerta”.

Desde la entrada en vigor en 2022 de la Orden del Ministerio de Transporte, de Movilidad y Agenda Urbana que aprueba el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación en los espacios públicos urbanizados, y que fija nuevas especificaciones para los bolardos, con mayor altura y visibilidad, Odriozola ha explicado que el Ayuntamiento de Bilbao está reemplazando los bolardos situados en itinerarios peatonales que no cumplían la normativa, “eliminando en su caso los que pudieran resultar un obstáculo para las personas de visión reducida”.

En junio del pasado año 2025 se han retirado 795 bolardos, 666 a través del Servicio de Mantenimiento y Vialidad y 129 mediante proyectos del Plan Auzokide.

Odriozola ha asegurado que, en relación con los bolardos, el Consistorio vela por “la seguridad de los viandantes” y procura “no perjudicar a las personas con discapacidad visual”, aunque ha reconocido que “a veces no resulta fácil la convivencia de ambos objetivos si hay que remediar comportamientos incívicos”.