El portavoz del PNV en el Parlamento Vasco, Joseba Díez Antxustegi, ha señalado que, pese a que su formación y el PSE-EE, socios en las principales instituciones de Euskadi, mantienen “diferencias” en determinados ámbitos, ambas trabajan para superarlas con el objetivo de garantizar la “estabilidad” y el desarrollo del programa de gobierno en la comunidad autónoma.
A su llegada a la Cámara vasca, en declaraciones a los medios, Díez Antxustegi ha defendido la apuesta del PNV por una política útil y alejada “del ruido y el barro”.
En esta línea, ha remarcado que este jueves se validará en el Congreso de los Diputados, “por impulso del PNV”, una ley dirigida a combatir la multirreincidencia. “Frente a quienes quieren más ruido, frente a quienes quieren más barro, más bronca, el PNV siempre va a estar bajando el tono. En cuanto más suban el tono otros, más lo vamos a bajar nosotros”, ha indicado.
El representante jeltzale ha insistido en que su partido actúa siempre “desde la tranquilidad”, con la meta de “avanzar en el cumplimiento del programa de gobierno” y aportar “estabilidad”. No obstante, ha advertido de que “la tranquilidad y el tono bajo” con el que se expresan no les impedirá ser “exigente” con el Ejecutivo central.
Díez Antxustegi ha precisado que mantendrán esa actitud ante el Gobierno español “para que reconozca el papel del Estado” en la matanza del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz, para que “facilite la continuidad de Tubos Reunidos a través de la Sepi, para que renuncie” al proyecto de un centro para personas refugiadas en la capital alavesa, y para que respete los acuerdos alcanzados para el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika.
“FUERA DE LA BRONCA”
“Desde buen tono, desde la tranquilidad, fuera de la bronca y lejos del ruido, pero exigentes con el Gobierno español en defensa de los derechos de Euskadi”, ha subrayado.
En relación con las “diferencias” que mantienen en diversas materias el PNV y el PSE-EE, ha explicado que parte de esas discrepancias tienen que ver con asuntos “relativos al papel del Gobierno de España”.
Ha recordado, además, que PNV y PSE-EE son “partidos diferentes” que “solventan” los desacuerdos que puedan surgir para preservar la “estabilidad” institucional y el cumplimiento del programa de gobierno en Euskadi. “Es cierto que el PNV no va a renunciar a ser exigente con el Gobierno español para que asuma sus compromisos, pero desde luego en Euskadi tenemos estabilidad, en Euskadi avanzamos, aprobamos presupuestos, aprobamos leyes”, ha subrayado.