El portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Pello Otxandiano, ha reclamado que, en el actual “contexto convulso” internacional, se “pilote una nueva política industrial” en Euskadi, coincidiendo con la reunión de este miércoles del Grupo para la Defensa Industrial convocado por el Lehendakari, Imanol Pradales. Asimismo, ha reiterado su defensa de “anticiparse” a los escenarios desde “una perspectiva proactiva”, y no meramente “reactiva”.
En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Otxandiano ha expresado “una posición clara, inequívoca en contra de la guerra”, e hizo una llamada a la UE, y en particular a la Comisión Europea, “para que plantee una posición respecto a lo que tiene que ser el futuro de Europa en un contexto geopolítico global en el que parece ser ya definitivamente que no existen reglas de juego”.
También ha reconocido que le han dejado “perplejo” las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuando afirmó que “no debería derramarse ni una lágrima por el régimen iraní”.
Según ha denunciado, estas palabras “denota una Unión Europea que no sabe dónde está, qué es lo que quiere ser en el futuro, y está absolutamente supeditada a los designios de EEUU, que es una fuerza hegemónica decadente que tiene al mando a un presidente, que es un criminal, un fascista y que nos conduce a un escenario de guerra global, donde perdemos todos. Desde luego, las aventuras belicistas de Trump, en este caso en Irán, las vamos a pagar las clases populares”, ha indicado. Tras reclamar a la UE que “asuma un papel autónomo”, ha añadido que ello “exige plantar cara a Estados”.
A su entender, las instituciones vascas “tienen que ser partícipes a la hora de plantear una posición clara respecto a la guerra, respecto a lo que tiene que ser la Unión Europea y su futuro”. “Decir que asistimos con pena a este tipo de declaraciones, me parece que es absolutamente insuficiente. Creo que tiene que haber una interpelación clara. No olvidemos que Ursula von der Leyen es presidenta de la Comisión Europea gracias al apoyo de determinadas fuerzas políticas europeas, en las que están tanto el PNV como el PSOE. Por lo tanto, aquí hay una responsabilidad”, ha señalado.
Otxandiano ha incidido en que el escenario bélico tiene “una repercusión directa en la economía doméstica, en la carestía de la vida, en la seguridad económica y también una repercusión directa en el tejido industrial” de Euskadi, lo que obliga, a su juicio, a proteger la industria vasca y adoptar medidas económicas que “garanticen la seguridad vital en un contexto convulso”.
En esta línea, ha apuntado que “eso es hacer frente a la carestía de la vida, es fortalecer los servicios públicos, es plantearnos de forma muy decidida una política de vivienda que permita acceder a la vivienda como condición material para garantizar seguridad económica a la población”.
Grupo de Defensa Industrial y nuevo modelo productivo
Respecto a la reunión del Grupo de Defensa Industrial, ha recordado que, ya cuando se creó a raíz de los aranceles de Donald Trump, defendió que, más que una respuesta meramente reactiva, era necesaria “una perspectiva proactiva”.
En este sentido, ha considerado que “yo creo que es el momento de convocar el Consejo Industrial Vasco. Más que defender la industria, lo que debería hacer es pilotar una política industrial en un contexto global nuevo, convulso, donde van a suceder cosas que van a impactar en nuestra industria y en nuestro tejido económico”, ha manifestado.
A su juicio, es imprescindible adelantarse a posibles escenarios en los que empresas vascas “pueden tener dificultades”. “Hay sectores industriales que tienen cierta vulnerabilidad ante este contexto global y en la transformación que está experimentando la industria. Por tanto, hay que anticipar escenarios y hay que desarrollar mecanismos para proteger o, en su caso, tomar medidas 'ex ante' ante situaciones o eventualidades que puedan ocurrir en el futuro”, ha indicado.
Además, ha defendido que ese Consejo de Industria “debería pilotar la política industrial que se está dibujando en estos momentos”. “Nosotros hemos manifestado una posición bastante crítica respecto al Plan Industrial del Gobierno vasco en el sentido de que le falta definición”, ha reiterado.
En la misma línea, ha recordado que se ha estado “un año y medio esperando al Plan Industrial”, mientras se suceden debates públicos sobre infraestructuras industriales relevantes como el Puerto de Pasaia o inversiones de gran calado, como “Ayesa”, así como sobre la respuesta ante crisis empresariales como la de “Tubos Reunidos”, “en el que los criterios a adoptar no están muy claros”.
Por ello, ha lamentado que, “después de un año y medio de espera y de 40 años de gestión por parte del PNV y del PSE-EE en política industrial, se esperaba que se llegara a este momento con una mayor definición en política industrial”.
Otxandiano ha insistido en que hace falta una política industrial “muy activa y un Consejo Industrial con la presencia de los actores fundamentales que hacen política industrial para pilotar esa política industrial, y tomar las decisiones estratégicas que hay que tomar”.
Tubos Reunidos y el futuro de Aiaraldea
En relación con “Tubos Reunidos”, ha considerado que el elemento clave para asegurar su continuidad es la renegociación de la deuda, ya que, de lo contrario, “va a ser muy complicado que exista un plan industrial, que haya un capital que pueda participar en un plan industrial de futuro para garantizar el empleo”. “Más allá de eso, nos tiene que servir para extraer enseñanzas. Esto se veía venir, en parte”, ha manifestado.
A su entender, la comarca de “Aiaraldea”, “teniendo como tiene una situación industrial compleja, tiene oportunidades de futuro”. “Por una parte, hay que abordar la situación de Tubos Reunidos y, por otra parte, hay que plantear proyectos industriales alternativos. Hay que explorar todas las posibilidades”, ha aseverado.
Huelga general y salario mínimo propio
También se ha pronunciado sobre la huelga general convocada para el próximo martes por sindicatos como “ELA” y “LAB” para reclamar un SMI propio, y ha avanzado que participará en las movilizaciones. “Es una demanda compartida por una amplia mayoría del Parlamento y a los sindicatos no les queda otra que ir a la huelga porque se encuentran con un veto. Un salario mínimo interprofesional se negocia en el marco de la negociación colectiva y, para eso hace falta dos partes, y una de las partes, que es la patronal, se niega a sentarse en la mesa”, ha subrayado.
Tras recordar que el veto de “Confebask” “se ha producido hasta en tres ocasiones”, ha remarcado que a las centrales sindicales “no les queda otra que ir a la huelga”. A su juicio, los partidos políticos, además, están “para generar las condiciones para que este bloqueo se pueda desbloquear” y se alcance “a tener un SMI acorde a las características socioeconómicas” de Euskadi.
El líder de EH Bildu en la Cámara vasca considera que una huelga general puede influir “en el debate y en la posición de los diferentes agentes económicos, empresariales y políticos”. “La movilización genera condiciones”, ha insistido.