El diputado de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, ha planteado la necesidad de otorgar “carácter estructural o permanente” al llamado escudo social, ante la existencia de decenas de miles de familias “en situación de vulnerabilidad”, entre ellas 60.000 que “pueden ir a la calle por no pagar el alquiler”. Asimismo, ha apuntado que un escenario en el que EH Bildu lograra una posición “más preminente” que el PNV en las urnas podría llevar al PSE-EE a replantearse su política de pactos.
En una entrevista en la cadena SER, Matute ha explicado que, en relación con el escudo social, “junto con el precio de la vivienda y otras cuestiones, cada vez haya más gente que vive en el alambre”, recordando que 60.000 familias “se pueden ir a la calle porque no pueden pagar el alquiler”, pero “no porque no deseen hacerlo, sino porque no pueden pagar el alquiler”.
“Yo creo que es un drama social de envergadura, y al que sinceramente creo que cualquier fuerza política, sea del arco ideológico que sea, le debe prestar atención. Una vez que no te sustraes a esa realidad con un mínimo de o un ápice de humanidad, tienes que pensar que tu estancia en política tiene que servir para solucionar problemas de gente que tienen menos recursos y menos posibilidades y capacidades para hacer frente a una realidad tan dura”, ha señalado.
Ha recordado que el decreto sometido a votación la pasada semana, que decayó al no lograr mayoría suficiente, “era exactamente el mismo” que el año anterior recibió el apoyo del PNV y de Junts, fruto de la negociación que EH Bildu llevó a cabo en diciembre con el Gobierno central.
“Nosotros estamos en política para intentar dignificar la vida de la gente, para no dejar a nadie atrás, para que la gente vulnerable encuentre protección y cobijo con las mismas garantías que la encuentra cualquiera que tiene más recursos”, ha afirmado.
En su opinión, la política posible con la correlación de fuerzas actual en el Congreso “no es ni de lejos la política en términos de ambición la política que le gustaría hacer de EH Bildu, porque considera que “hay que ir muchísimo más allá”. A su entender, el problema de la vivienda exige “muchísimas medidas en muchos frentes”, que no son excluyentes entre sí y que deben acelerarse.
Matute ha precisado que “no se trata de que la persona que alquila un piso tenga que soportar el gasto de tener a gente en ese piso sin que le paguen”, ya que para ello “está ese fondo de compensación y eso es lo que hay que hacer, que sea efectivo”.
En relación con la reunión prevista este martes entre el coordinador general de Podemos Euskadi y el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, ha apuntado que “choca o contrasta un poco con esa ‘radicalidad verbal’ que ha podido mostrar Ione Belarra”, quien días atrás calificó el acuerdo entre los jeltzales y el Gobierno de “criminal” y expresó su “asco absoluto” por excluir a los propietarios de una vivienda de la prohibición de desahucios a familias vulnerables para sacar adelante la convalidación del escudo social en el Congreso.
“Año tras año, constatamos que hay decenas de miles de familias en situación de vulnerabilidad. Igual tendríamos que plantearnos el carácter permanente o estructural de esta medida hasta que no seamos capaces de resolver esta situación que al final es uno de los termómetros más fieles para determinar el grado de igualdad en una sociedad o el grado de justicia social en una sociedad”, ha añadido.
Política de alianzas y relación con el PNV y el PSE-EE
Oskar Matute ha remarcado que EH Bildu no mantiene “una relación tampoco de antagonismo total y absoluto” con el PNV. Ha destacado que la coalición abertzale es la principal fuerza de la oposición en la Comunidad Autónoma Vasca y que en las últimas elecciones “casi prácticamente quedamos a la par, o quedamos a la par y ellos ganaron en votos”.
El parlamentario ha apuntado que esta pugna “genera roces”, dado que el PNV gobierna y EH Bildu ejerce la oposición, también en instituciones donde ganó la coalición soberanista y, sin embargo, se conformaron ejecutivos de PNV y PSE-EE, como en la Diputación de Gipuzkoa o en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
“Es verdad que el PNV y el PSE lo pactan casi todo y gobiernan juntos allí donde se necesitas, empezando por el Gobierno Vasco, siguiendo por diputaciones y llegando a ayuntamientos muy importantes”, ha recalcado.
Matute considera que “los incentivos” del PSE-EE para llegar a acuerdos con EH Bildu, “o la calidad o la cantidad del incentivo, lo van a determinar las urnas”. En este contexto, ha apuntado que, “evidentemente, si EH Bildu sigue acumulando fuerza como viene haciendo elección tras elección y sigue creciendo, como viene haciendo elección tras elección, me imagino que entonces la posición de EH Bildu será una posición más preminente que que la del PNV. Y eso, seguramente, también puede obligar al Partido Socialista una reflexión que, en todo caso, tienen que hacer ellos y que yo, desde el respeto más absoluto, no pretendo ni dirigir, ni convenir ni colegir a nadie lo que tienen que hacer.”