EH Bildu reprocha al Gobierno vasco tener la casa sin barrer en política industrial y defiende sin miedo su modelo económico

Pello Otxandiano acusa al Gobierno vasco de tener la casa sin barrer en industria, energía, migración y vivienda y defiende el modelo económico de EH Bildu.

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El portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Pello Otxandiano, ha reprochado al Gobierno vasco que tenga “la casa sin barrer” en ámbitos como la política industrial, la transición energética, la migración o la vivienda y ha subrayado que nadie debería “asustarse” ante el modelo económico e industrial que plantea su formación. Tras insistir en que su propuesta “se ajusta al momento”, ha reivindicado un esquema de fuerte intervención del sector público, tomando como referencia el desarrollado por China.

Durante su intervención en el encuentro Nueva Economía Fórum, Otxandiano ha explicado que el ecuador de la legislatura vasca llega en un contexto marcado por la guerra y sus efectos socioeconómicos y, en este escenario, considera imprescindible adoptar medidas que protejan a la industria vasca de los “estragos de la guerra”. A su entender, más allá de las actuaciones de urgencia, es necesario “interpretar el nuevo mundo y repensar la política industrial”.

En su análisis, la política industrial, la transición energética, la gestión de la migración y la política de vivienda “son procesos vitales desde el punto de vista económico”. “Y, ciertamente, es difícil no reconocer que tenemos la casa sin barrer”, ha insistido.

En esta línea, ha censurado que el Plan industrial del Gobierno vasco sea “un documento pobre y falto de definición en muchos aspectos fundamentales” y ha opinado que la reflexión en torno a la política industrial está aún “bastante verde”.

Según Otxandiano, existe un problema de enfoque porque “se sigue sin reconocer el rol tractor que debe ejercer el sector público en su desarrollo”.

“Mientras el mundo se divide entre electroestados y petroestados, y la autonomía estratégica exige una apuesta decidida por una transición rápida a una matriz energética renovable, aquí se aboga efusivamente por la neutralidad tecnológica. Autonomía estratégica y neutralidad tecnológica son conceptos excluyentes”, ha enfatizado.

En su opinión, falta “rumbo y estrategia” porque el Plan “no va mucho más allá de identificar algunos proyectos extratégicos”, entre los que “no hay conexión ni responden a objetivos claros” y termina siendo un “cajón de sastre”.

Asimismo, considera que no está “nada claro” qué modelo de colaboración público-privada se quiere impulsar y ha planteado dudas sobre en qué empresas va a participar el Gobierno vasco, con qué alcance y bajo qué condiciones. A su juicio, es imprescindible concretar el interés social o público de cada proyecto empresarial y, a partir de ahí, determinar el grado de implicación del sector público.

También ha señalado que falta definir y coordinar los instrumentos de intervención, entre ellos la Alianza Financiera Vasca. Del mismo modo, no aprecia “respuestas” sobre qué infraestructuras deben considerarse estratégicas y cuáles merecen inversión prioritaria. En este punto, ha mencionado las “discusiones públicas” entre instituciones dirigidas por el PNV en torno a la conexión entre la Y vasca y Navarra, así como los desencuentros entre socios de gobierno respecto al puerto de Pasaia.

Transición energética y planificación territorial

En cuanto a la descarbonización de la economía, ha denunciado que Euskadi llegue a 2026 sin un Plan Territorial Sectorial de energías renovables operativo, un documento que, según ha dicho, “llega muy tarde” y constituye un “auténtico despropósito”.

A su entender, la gestión actual está generando “una situación caótica entorpeciendo cualquier despliegue ordenado de las energías renovables, proceso ya de por sí suficientemente complejo de gestionar socialmente”.

Respecto al rechazo social que suscitan determinados proyectos renovables en algunos territorios, Otxandiano ha asegurado que la oposición a estas instalaciones es “muy transversal” y “responde a unas lógicas contemporáneas”. “Nadie debería frivolizar con esto porque nos jugamos mucho”.

“Hay que apostar decididamente por la transición energética, necesitamos ordenación del territorio y planificar la red eléctrica, que es otra de las planificaciones que llega muy tarde”, ha recalcado.

El portavoz soberanista, que ha tildado de “despropósito” el proyecto de Solaria, que precisa de una línea de evacuación que atraviesa el territorio, ha defendido que la transición debe hacerse, pero “bien”, porque está “en juego la cohesión social”.

En su opinión, es posible llevarla a cabo “bien” mediante “ordenación del territorio, planificación de la red eléctrica y haciendo que las instalaciones de renovables tengan una repercusión positiva en las comunidades locales”.

Además, ha advertido de que la transición debe acometerse “a tiempo” y ha considerado “más que evidente” que se llega “con los deberes sin hacer”, lo que acarrea consecuencias que “ahora son difíciles de gestionar”.

“Pero nuestra apuesta por la transición a las energías renovables, tanto desde el punto de vista ecologista como de la autonomía estratégica y soberanía que necesita este país para garantizar su futuro en términos industriales, es absoluta”, ha subrayado.

Modelo económico de EH Bildu y papel del sector público

Interrogado por el modelo económico de EH Bildu y por la posibilidad de que provoque fuga de empresas o de talento, Otxandiano ha explicado que su propuesta pasa por una política industrial con “empuje direccional”, en un contexto en el que, tras la etapa neoliberal, se generaliza la idea de que es necesaria una intervención decidida del Estado y del sector público, tal y como, a su juicio, recoge el informe Draghi.

También ha aludido a China y ha señalado que, al margen de cualquier valoración sobre su sistema político, se trata de un Estado con capacidad para planificar a medio y largo plazo y para someter “el ánimo de lucro al interés público”.

Esa política industrial con orientación clara se concreta, según ha dicho, en un sector público emprendedor, capaz de marcar la dirección de la transformación económica y tecnológica y de cooperar con el sector privado. Ha precisado que son defensores de la colaboración público-privada, pero con “reglas transparentes para todos”.

El dirigente de EH Bildu ha sostenido que su planteamiento sobre política industrial “se acerca muy mucho a lo que muchos sectores políticos, -lejos incluso de la izquierda tradicional o, por lo menos no partiendo de una reflexión ideológica-, están planteando como solución al fracaso del neoliberalismo”.

“Por lo tanto, que nadie se asuste con EH Bildu cuando EH Bildu habla de política industrial porque tenemos un planteamiento que se ajusta al momento y está muy alineado con los sectores económicos, académicos y progresistas que plantean que una política industrial competitiva en este mundo necesita del concurso y protagonismo del sector público”, ha añadido.

En materia fiscal, ha defendido la necesidad de concretar qué Impuesto de Sociedades se requiere y cómo debe evaluarse la aportación real de las empresas a la sociedad.

Migración, vivienda y discrepancias en el Gobierno vasco

Junto a sus críticas a la política industrial del Ejecutivo autonómico, Otxandiano ha cuestionado la gestión de la migración, al considerar que el PNV ha optado por “salirse unilateralmente de un espacio de consenso que este gobierno recibió en herencia como fue el Pacto Social Vasco para la Migración”. Además, cree que el partido jeltzale es incapaz de mantener una posición coherente en las distintas instituciones que dirige, generando “una situación francamente desconcertante”.

“Se observa la pretensión política de sacar rédito electoral de un tema sensible y estratégico en términos de país que genera profundas desavenencias entre los socios, así como la oposición de responsables institucionales importantes del propio partido”. También ha criticado la gestión de la crisis de la vivienda, una materia en la que, según ha indicado, se agravan las discrepancias entre los socios de gobierno, “llegándose a rozar la obscenidad”.