El Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco ha dado por finalizado un ciclo de jornadas de escucha y trabajo con representantes del sector, orientadas a incorporar sus sugerencias al borrador de la futura Ley de Política Agraria y Alimentaria.
Estos encuentros, desarrollados en Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, han servido para trasladar a los distintos agentes las principales líneas del anteproyecto y, al mismo tiempo, recabar ideas y planteamientos que permitan perfeccionar el texto y ajustarlo mejor a las necesidades reales del ámbito agrario y alimentario.
Según ha detallado el Gobierno Vasco en una nota, en las sesiones se han tratado asuntos como el impulso al relevo generacional, el refuerzo de la rentabilidad de las explotaciones, la mejora del equilibrio en la cadena de valor alimentaria, así como el apoyo a la innovación y a la digitalización en el medio rural.
La consejera Amaia Barredo ha remarcado la relevancia de este tipo de procesos abiertos a la participación. “Queremos una ley útil, realista y eficaz, y eso solo se consigue escuchando”, ha señalado, destacando además que el sector agrario y alimentario de Euskadi “tiene mucho que decir y mucho que aportar”.
Barredo ha incidido en que la futura norma aspira a convertirse “en una herramienta estratégica para garantizar el futuro del sector primario y alimentario, reforzar su competitividad y asegurar su papel esencial en el equilibrio territorial, la gestión del paisaje y la soberanía alimentaria”.
En las próximas semanas, el departamento seguirá avanzando en el trabajo técnico del anteproyecto, integrando las contribuciones recibidas y manteniendo el contacto con los agentes implicados, con la meta de culminar una ley que fortalezca el sistema agroalimentario vasco y apoye su sostenibilidad económica, social y ambiental a largo plazo.
Tras la celebración de estas reuniones, esta misma semana se ha dado luz verde a la orden de inicio del procedimiento de elaboración del anteproyecto de ley, con el fin de fijar los principios inspiradores y las bases de actuación que permitan actualizar las respuestas a las necesidades de los sectores agrario y alimentario en sus fases de producción, transformación y comercialización.