El Parlamento Vasco ha dado luz verde a una enmienda presentada por PNV y PSE-EE que reclama al Departamento de Salud que acuerde con la Asociación Nacional de Amputados (ANDADE) los plazos para poner en marcha el nuevo servicio mediante el cual Osakidetza asumirá la gestión y el pago de la incineración de restos procedentes de intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos.
La Comisión de Salud de la Cámara autonómica ha sido la encargada de aprobar esta enmienda, en una sesión celebrada este lunes en la que se ha abordado la cuestión a iniciativa de EH Bildu. La proposición no de ley original registrada por la coalición soberanista ha sido finalmente rechazada, al cosechar solo los cinco votos favorables de EH Bildu, frente a los ocho votos en contra de PNV y PSE-EE y la abstención del PP.
El pasado día 13, Osakidetza ya informó de que había validado una nueva instrucción que fija el procedimiento para la gestión de restos humanos "de entidad suficiente", entre ellos los generados en intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos.
Mediante esta instrucción, el Servicio Público Vasco de Salud asume, desde ahora, la tramitación y el coste de las obligaciones derivadas de la normativa mortuoria para la incineración de dichos restos, siempre que exista autorización expresa de la persona paciente o de sus familiares.
Debate sobre la forma jurídica y el papel del paciente
EH Bildu ha insistido en que esta modificación se articule mediante un decreto, al considerar que ello aportaría una "mayor seguridad", dado que una instrucción interna puede modificarse con mayor facilidad.
Por este motivo, la proposición no de ley de la coalición instaba al Departamento de Salud a revisar y modificar el decreto del Reglamento de sanidad mortuoria, con el objetivo de que "tenga en cuenta la autonomía y capacidad de decisión de la persona paciente".
En su planteamiento, EH Bildu defendía que el paciente pueda intervenir en las decisiones sobre el tratamiento de los restos derivados de intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos, "dando la opción de que sea Osakidetza quien asuma su transporte e incineración, incluyendo el coste".
Finalmente, la enmienda transaccional de PNV y PSE-EE ha salido adelante con nueve votos a favor —los de los grupos proponentes y el PP— y las cinco abstenciones de EH Bildu.
El texto aprobado emplaza al Departamento de Salud y a Osakidetza a revisar la normativa vigente y elaborar una alternativa que permita que el Servicio Público de Salud-Osakidetza "pueda asumir tanto la gestión como el coste del servicio funerario de los restos humanos de entidad suficiente procedentes de intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos".
Asimismo, el Parlamento Vasco pide a Osakidetza que, una vez que se concrete la nueva regulación, "trabaje en colaboración con la asociación de pacientes ANDADE los plazos para la entrada en vigor de este servicio".