El Parlamento Vasco ha dado luz verde a una enmienda presentada por PNV y PSE-EE que llama al Ejecutivo autonómico a continuar impulsando herramientas para el despliegue de energías renovables, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de las “exigencias” en materia de ordenación territorial y la protección de los elementos culturales y medioambientales.
El Pleno de la Cámara ha respaldado esta iniciativa durante la sesión de este jueves, en la que se ha abordado la cuestión a raíz de una moción del PP, que finalmente ha sido rechazada.
En su propuesta, el PP pedía al Gobierno Vasco “garantizar la seguridad jurídica de los procedimientos y tramitaciones de las solicitudes para la instalación de parques de renovables en Euskadi, eliminando las contradicciones existentes entre los distintos instrumentos normativos, y velando por la aplicación de criterios homogéneos, concretos y objetivables en el conjunto de las administraciones vascas”.
Además, los populares reclamaban al Ejecutivo “poner en marcha cuantos protocolos, medidas y actuaciones sean necesarias para agilizar los procedimientos y las tramitaciones de las solicitudes recibidas para la instalación de parques de energía renovable en Euskadi”.
Propuestas alternativas de la oposición
La enmienda de totalidad de EH Bildu, que tampoco ha prosperado, instaba al Gobierno a aprobar “sin más demora” el Plan Territorial Sectorial de Energías Renovables. Igualmente, planteaba revisar los planes territoriales parciales “para adecuar este plan territorial sectorial a la planificación a escala comarcal, contando con la participación de ciudadanía y agentes”.
En otro de los apartados de su texto, EH Bildu pedía al Ejecutivo que impulsara proyectos de titularidad pública “al 100%”, gestionados a través del Ente Vasco de la Energía (EVE), con la finalidad “de alimentar los consumos energéticos de los servicios públicos”.
Tampoco ha salido adelante la enmienda de Sumar, que exigía una reformulación “urgente” del Plan Territorial Sectorial de Energías Renovables “para convertirlo en una herramienta de dirección estratégica al servicio del interés público”; ni la de Vox, que pedía al Gobierno “adoptar medidas para garantizar la seguridad jurídica a los promotores de energías renovables, siempre y cuando no atenten contra la continuidad de otros sectores productivos”.
La enmienda conjunta de PNV y PSE-EE, aprobada gracias a la mayoría que suman en la Cámara, emplaza al Gobierno Vasco a continuar desarrollando “los instrumentos necesarios para el despliegue de energías renovables”.
Según se especifica en el texto, dichos instrumentos “deberán favorecer el adecuado desarrollo en el territorio de las energías renovables, respetando las exigencias de ordenación territorial, así como la preservación de los elementos culturales o medioambientales propios de nuestra Comunidad Autónoma”.