El PNV reitera que pactará la Ley de Empleo Público con todos los dispuestos y mantiene la puerta abierta al PSE

El PNV abre la negociación de la Ley de Empleo Público a todos los partidos, busca sumar al PSE y choca con las propuestas de EH Bildu, PP y Sumar.

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El PNV reitera que pactará la Ley de Empleo Público con todos los dispuestos y mantiene la puerta abierta al PSE

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El PNV ha reiterado que está decidido a negociar la reforma de la Ley de Empleo Público, que fija el uso del euskera en la administración, “con todos los partidos que estén dispuestos” y ha subrayado que “no da por perdido” el respaldo del PSE, cuyo concurso “es importante” para lograr un amplio acuerdo. EH Bildu defiende que PSE-EE y Sumar se incorporen al pacto, mientras que los socialistas sostienen que el PNV “se está viendo arrastrado” por la coalición soberanista.

En un debate en Radio Euskadi, recogido por Europa Press, Urrutia ha remarcado que el consenso sobre la reforma de la Ley de Empleo Público deberá “concitar apoyos” que habrá que buscar “en base a negociar, a acordar, a hablar y a tener posturas lo más flexibles y empáticas posibles”.

“Nosotros pretendemos sentarnos y hablar con todas aquellas fuerzas políticas que están dispuestas a negociar con el objetivo de garantizar una seguridad jurídica”, ha insistido, dejando claro que el PNV quiere un texto que resista el escrutinio judicial.

El dirigente jeltzale ha recalcado que su grupo se compromete a “mantener una actitud constructiva” que, ha confiado, “compartan el resto de agentes”. Ha repetido que el PNV no va a crear “expectativas ni lanzar ninguna campana al vuelo” porque “es evidente que hay posturas muy divergentes”. A su entender, se abre “una nueva fase” que constituye “el momento clave” para “trabajar a fondo y poder llegar a un acuerdo”.

En esta línea, ha señalado que el PNV “no da por perdido el apoyo del socio”, porque considera que “es importante” que el PSE-EE forme parte del acuerdo y que este “concite las distintas sensibilidades del país”.

Ha reconocido que la formación jeltzale ha dado “preferencia” a “tratar de llegar a un acuerdo con el Partido Socialista”, aunque mantiene la disposición “a un acuerdo con EH Bildu y con quien no es EH Bildu”, abriendo así el abanico de posibles aliados.

Por otro lado, ha defendido que la reforma de la Ley de Empleo Público “no rompe ningún consenso”, si bien “la situación ha cambiado” a raíz de “la ofensiva judicial”. “Ante la situación que ha cambiado, hemos creido importante hacer una propuesta sobre el euskera, para nosotros una cuestión vital”, ha explicado, justificando la iniciativa del PNV.

En su opinión, el Poder Judicial “está actuando de legislador negativo” y “ante eso se debería de reflexionar de una manera mucho más profunda”. Ha precisado que su planteamiento incorpora “la realidad sociolingüística”. “Hemos dado una respuesta directa a las sentencias y hemos pasado de maximalismos y creo que hemos presentado una propuesta absolutamente pragmática”, ha manifestado.

EH Bildu reclama un acuerdo amplio

Desde EH Bildu, Josu Aztiria ha considerado “buena noticia” que el PNV “haya decidido explorar una vía de entendimiento con EH Bildu” en un ámbito “tan importante como el euskera y la seguridad jurídica de la instituciones”. “Han pasado meses, lamentablemente han pasado mucho tiempo, pero nunca es tarde si la dicha es buena”, ha apuntado.

El representante de la coalición soberanista ha defendido que en las conversaciones participen también el PSE-EE y Sumar “porque tienen que ser parte de la solución”, y que “los acuerdos de país” se cierren entre “todas las tradiciones políticas”.

A su entender, una vez finalizado el jueves el plazo de enmiendas y activada la ponencia parlamentaria, “hay tiempo” para “hacer las cosas bien, con tranquilidad y con el máximo rigor jurídico”.

“Creo que tenemos un suelo común, creo que hay mimbres, y nuestras enmiendas van a ir con el objetivo de facilitar un acuerdo inclusivo entre el PNV, el PSE-EE y Sumar”. “Creo honestamente que debemos de intentarlo con todas nuestras fuerzas”, ha señalado.

Ha reiterado la importancia de lograr un “suelo común” y ha detallado que las enmiendas de EH Bildu irán “en ese sentido”. “Lo que proponemos es lo que está llevando a cabo el PP en Galicia”, ha indicado, aludiendo a ese modelo como referencia.

Según ha explicado, la propuesta de EH Bildu es “robusta” y plantea que “la senda de una administración bilingüe” se aborde de forma “flexible”, para lo que han diseñado “un nuevo índice” con “un sistema de holgura, progresivo y tasado”.

Reticencias del PSE-EE

El parlamentario del PSE-EE Pau Blasi ha señalado que desconoce si “el escenario” abierto tras el anuncio del PNV de enmendar su propio texto sobre la reforma de la Ley de Empleo Público y de reconocer contactos con EH Bildu “ha cambiado tanto” respecto al martes, cuando el líder de los socialistas vascos calificó de “muy difícil” alcanzar un acuerdo con los jeltzales para blindar el euskera frente a las resoluciones judiciales.

Ha reiterado que los socialistas discrepan del diagnóstico del PNV sobre “una supuesta ofensiva judicial” contra el euskera en las sentencias, que “no han sido tantas y, si se analizan a fondo, las ha habido de todo tipo”. “Y las que sí se refieren a las OPEs, ha habido resoluciones que han dado la razón a la administración”, ha indicado.

Ha añadido que “aun no compartiendo la premisa inicial”, el PSE-EE “ha accedido a explorarlas”, en un proceso de negociación con el PNV y contactos con EH Bildu que se ha prolongado durante meses. “Lamentablemente, entendemos que todavía estamos muy lejos”, ha afirmado.

En su opinión, la propuesta del PNV implica “dar total discrecionalidad a cada institución, a cada ayuntamiento, a cada diputación, a cada sociedad pública, para poner las exigencias lingüísticas que considera oportunas”, algo que el PSE-EE “no puede aceptar”.

Pau Blasi se ha preguntado por qué se pretende modificar un sistema que se resolvía mediante los índices de obligado cumplimiento vigentes desde 1989 y que en 2022 seguían siendo “válidos”. “Creemos que, al final, el PNV se está viendo arrastrado por Bildu en esta iniciativa”, ha dicho.

El representante socialista ha recalcado que su partido no es “inmovilisata” y que lleva un año “tratando de negociar y buscar puntos de encuentro”, pero rechaza que, “como pretende el PNV”, se otorgue “libertad total a los ayuntamientos”, porque “puede abrir la puerta a excesos, y no aporta la seguridad jurídica que pretende”. También ha descartado que, “como pretende Bildu”, se exija euskera “a todos” para después fijar las excepciones.

Críticas del PP y posición de Sumar

La parlamentaria del PP Ainhoa Domaica ha afirmado que “estamos dentro de la era de los acuerdos PNV-Bildu, con “acercamientos cada dos por tres”. A su juicio, como el PNV “quiere ser más de Bildu que los del propio Bildu”, se ha sumado a “esta política de imposición del euskera sin cuartel” en una Comunidad en la que “la inmensa mayoría de los ciudadanos vascos no se relacionan con la administración” en lengua vasca.

“El euskera es tan oficial como el castellano, pero creemos que hay que hacerlo con cabeza y teniendo en cuenta cuál es el uso real del euskera en cada territorio histórico. Por lo tanto, nosotros vamos a plantear unas enmiendas del sentido común, de ese sentido que tanto les falta a todas estas formaciones de izquierda”, ha avanzado.

Para Domaica, “entre las formaciones de izquierda anda el juego” y por ello ha asegurado que no descarta “un acuerdo PNV, Bildu, PSOE”. “Al final también el grupo socialista que ahora viene de adalid de la defensa de los castellanohablantes, estamos viendo qué políticas hace”, ha lamentado.

Por su parte, el representante de Sumar en la Cámara vasca, Jon Hernández, ha asegurado que su grupo no comparte “ninguna de las propuestas que hay en estos momentos encima de la mesa”, ni la del PNV ni la de EH Bildu, porque considera “para empezar, que no hay un problema de inseguridad jurídica” del euskera en la Administración.

Al contrario, sostiene que “se han hecho unas determinadas exigencias muy por encima, en muchos casos, de las que obligaba la ley”. “Eso no es inseguridad jurídica, simplemente es que la ley no se cumplía, en este caso, por elevación”, ha dicho.

Ha expresado su “voluntad de diálogo” aunque ha advertido de que “el punto de partida, con las dos propuestas que hay ahora encima de la mesa, es complicado”.