El presidente del PP vasco, Javier de Andrés, ha reclamado que la Korrika sea “blanca”, alejada de “simpatías hacia el fenómeno violento del terrorismo” y sin “simbología permanente relacionada con la izquierda abertzale o con objetivos identitarios”.
En una entrevista en Radio Euskadi, recogida por Europa Press, De Andrés ha recordado que en el pasado participó en la Korrika, la carrera popular anual en apoyo del euskera. “Pero la verdad es que nos sacaron de allí porque teníamos el desagrado de vernos rodeados con carteles de presos, como el otro día lo vimos en Pamplona con los asesinos de Tomás Caballero (concejal del PSN asesinado por ETA)”, ha señalado.
El dirigente del PP en Euskadi ha criticado que en esta carrera a favor del euskera haya “tanta simbología política, con la cual se quiere hacer patrimonialización de la Korrika, que tendría que ser una carrera blanca, en la que la simbología fuera en torno a un hecho cultural, como es el euskera, y no a simbología permanentemente relacionada con la izquierda abertzale o con objetivos identitarios, que una parte de la sociedad comparte, pero otra no”.
Según ha remarcado, “si lo que queremos es hacer una carrera de unidad, independientemente de circunstancias ideológicas, políticas, raciales o de cualquier tipo, habría que hacer una carrera blanca y, desgraciadamente, la simbología permanente que hay en la Korrika tiene una simbología política muy determinada, y creo que muy negativa en muchos casos, como es toda esa simpatía que se muestra hacia el fenómeno violento que representó el terrorismo”.
Debate sobre el euskera en la Administración
Javier de Andrés también se ha pronunciado sobre las iniciativas del PNV y EH Bildu relativas al euskera en las ofertas públicas de empleo que se tramitan en el Parlamento Vasco, y ha explicado que su partido trabaja en planteamientos “que lo que hagan sea trabajar también por el servicio público, garantizar el servicio público, y algunos elementos muy importantes, como es poder garantizar que la sociedad vasca es capaz de cubrir los puestos que se mandan en la Administración”.
A su entender, “lo que ocurre en este momento es que los grados de exigencia de euskera que se piden”, tanto en sanidad como en otras áreas administrativas, “están por encima de lo que la sociedad vasca realmente puede ofrecer, porque no hay abogados, no hay sanitarios, no hay personal con la cualificación profesional que se exige en determinadas materias y que, además, tengan acreditado el perfil de euskera”.
“Eso es lo que lleva a unos grados de eventualidad de la plantilla por encima del 40% en muchos casos. Y eso lo que demuestra es que el nivel de exigencia que se está pidiendo es superior al que realmente la sociedad vasca puede prestar. Y yo creo que eso se tiene que acompasar”, ha añadido.
En su opinión, “si no se adecua la exigencia a la capacidad real de la sociedad vasca, no se van a cubrir las plazas con perfil de euskera y se conduce a una situación de eventualidad, que es muy mala”. Ha subrayado que “tenemos la administración con personal más eventual de toda España, por cierto, con un 30% por encima de lo que la UE está permitiendo, porque tendría que consolidarse las plantillas de la administración y hacerlo con los criterios de lo que la sociedad vasca realmente pueda prestar”.
Además, ha recalcado que debe tenerse en cuenta “como criterio importante, la capacidad de prestar determinados servicios, sean sanitarios, letrados de la abogacía o lo que fuera”.
“Realmente no tenemos mucha confianza en convencer a los grupos parlamentarios, pero sí en lanzar un mensaje a la sociedad vasca. El problema es que las exigencias ideológicas del nacionalismo están por encima de lo que la sociedad vasca realmente puede cubrir en materia de euskera en la Administración. Y eso es lo que está llevando a una eventualidad, ya que la profesionalidad y cualificación no están en el nivel de excelencia que tendría que tener la administración vasca”, ha advertido.
El líder de los populares vascos ha atribuido esta situación a “una gestión ideológica nacionalista que no consigue resolver el problema que ellos mismos han creado”.