Los ertzainas investigados por la agresión en Sestao no tenían encendidas las cámaras corporales

Los ertzainas investigados por la agresión en Sestao no activaron sus cámaras corporales, un posible incumplimiento de la normativa según Bingen Zupiria.

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Los ertzainas denunciados por la presunta agresión a una mujer en Sestao (Bizkaia) en la madrugada del 21 de febrero, en una actuación tras la que otro implicado tuvo que ser operado de un testículo, no llevaban activadas sus cámaras corporales en el momento de los hechos. Así se desprende de las primeras averiguaciones sobre este caso, dadas a conocer por el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, quien ha advertido de que, si se confirma este punto, se habría producido un incumplimiento de la normativa vigente.

Zupiria ha comparecido este miércoles ante la Comisión de Seguridad del Parlamento Vasco para dar cuenta de este suceso, que trascendió el pasado 25 de febrero, cuando la Ertzaintza informó de la denuncia presentada por una mujer contra los agentes que la detuvieron, junto a su hijo y a otra persona, en la madrugada del 21 al 22 de febrero en Sestao.

El consejero ha remarcado que el caso está siendo analizado tanto por la Justicia como por la Jefatura de Asuntos Internos de la Ertzaintza, que “está recogiendo toda la información necesaria”. Ha insistido en que, al tratarse de una investigación en curso, no puede ofrecer una descripción detallada de todo lo ocurrido, aunque sí ha precisado que en el episodio participaron dos ertzainas y “varios ciudadanos”, entre ellos una mujer que ha presentado una denuncia formal contra la intervención policial.

Según su relato, en la madrugada del 21 al 22 de febrero, en plenos carnavales, dos ertzainas vestidos de paisano que circulaban en un coche sin distintivos policiales “tuvieron un incidente con ciudadanos y utilizaron la fuerza” contra esas personas, después de que estas hubieran golpeado el vehículo en el que se desplazaban los agentes. En ese momento, los policías salieron del coche con las porras extensibles y se produjo un enfrentamiento con el grupo.

Como resultado de la intervención, fueron arrestadas tres personas por un presunto delito de atentado contra agente de la autoridad: la mujer que posteriormente presentó la denuncia, su hijo y un amigo. Antes de su traslado a dependencias policiales, los tres fueron llevados a un centro de salud para su valoración. Uno de los detenidos tuvo que ser ingresado en un hospital por lesiones en un testículo que, según ha indicado el consejero, “eran presuntamente a consecuencia de la pelea que hubo en la calle” con los agentes.

La Ertzaintza revisó las imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la zona y, tras detectar comportamientos que podían considerarse irregulares, remitió el caso a la Jefatura de Asuntos Internos. En el marco de estas pesquisas, aún abiertas, se ha comprobado que los agentes, que iban de paisano pero portaban cámaras corporales, no las tenían encendidas cuando se produjo el enfrentamiento con las personas que habían golpeado el vehículo. Zupiria ha reiterado que, de ratificarse este extremo, supondría un quebranto de la normativa que regula el uso de estos dispositivos.

“RIGOR Y TRANSPARENCIA”

El consejero ha recalcado que “cualquier conducta presuntamente incorrecta protagonizada por miembros de la Ertzaintza debe ser abordada con el máximo rigor, transparencia y respeto al marco normativa vigente”. Ha defendido que la Ertzaintza “es una institución compuesta por miles de profesionales que desarrollan su labor diaria con un alto grado de compromiso con el servicio público y con la legalidad”.

Al mismo tiempo, ha admitido que “como en cualquier organización de gran dimensión, pueden producirse comportamientos individuales que ocasionalmente se aparten de las normas”. En esos casos, ha enfatizado, “debe quedar claro que se trata de actuaciones estrictamente personales, que no responden ni representan el funcionamiento ordinario ni los valores de la Ertzaintza”.

Zupiria ha señalado que cuando estas conductas “pudieran tener relevancia penal o disciplinaria, se deben activar de manera inmediata los mecanismos previstos en el ordenamiento jurídico”. “Es lo que hemos hecho en torno a los sucesos de Sestao; hemos adoptado las medidas que proceden conforme a la normativa aplicable, y garantizaremos tanto la protección del interés público, como los derechos individuales de todas las personas afectadas o involucradas”, ha asegurado.

El consejero ha reiterado el compromiso del Gobierno Vasco con “la transparencia, exigencia y formación”, y ha advertido de que “cualquier comportamiento inadecuado pone en cuestión la confianza en las instituciones”, también en la propia Ertzaintza. A su juicio, “por eso son importantes la transparencia y la exigencia; es la única forma de reforzar la legitimidad de las instituciones y su credibilidad”, para subrayar acto seguido que “este es un objetivo principal” del Ejecutivo.

“ESTRICTO AUTOCONTROL”

En su intervención, Zupiria ha defendido la importancia de “una completa y exigente formación policial inicial y continua sobre la naturaleza prescriptiva de las normas incluidas en el Código deontológico de la Policía del País Vasco”. Ha considerado que esta es “la principal medida de prevención con que debemos contar para evitar cualquier incumplimiento de la conducta policial exigible”.

Ha añadido que, en el desempeño de sus funciones, los agentes de la Ertzaintza “deben mantener un estricto autocontrol para afrontar las situaciones de tensión que pueden producirse en sus relaciones con la ciudadanía”. A este respecto, ha apuntado que “el autocontrol puede ser una cualidad innata, pero en cualquier caso es una capacidad en las que los agentes deben ser adiestrados para evitar reacciones impulsivas y para lograr la regulación voluntaria de los impulsos, emociones, pensamientos y comportamientos”.

El consejero ha explicado, además, que la capacitación en el ejercicio del autocontrol “debe adquirirse mediante el entrenamiento en estrategias de gestión emocional”. Por este motivo, ha indicado que la formación en estas técnicas “debe incluirse como eficaz medida preventiva en las actividades de formación policial”, y ha reconocido “la necesaria adopción de medidas de mejora” en este campo.

Por último, Zupiria ha subrayado que el Gobierno Vasco mantiene una política de “tolerancia cero ante cualquier conducta irregular”, junto con una “defensa firme del prestigio institucional” de la Ertzaintza y un “respaldo absoluto a la inmensa mayoría de las y los agentes que desempeñan su trabajo con profesionalidad, ética y vocación de servicio a la ciudadanía”.