El Partido Popular en el Parlamento Vasco ha introducido 1.122 enmiendas parciales con el objetivo de respaldar su enmienda a la totalidad contra el proyecto de presupuestos del Gobierno Vasco para 2026, expresando un firme rechazo a unas cuentas que consideran continuistas y propuestas por el Gobierno del PNV-PSE.
Durante una conferencia de prensa realizada el lunes en el Parlamento Vasco, la portavoz Laura Garrido y el parlamentario Álvaro Gotxi destacaron la necesidad de “reducir el gasto corriente” y “priorizar el aumento de fondos para abordar las preocupaciones principales de la ciudadanía”.
Garrido criticó que el presupuesto presentado por PNV y PSE es un “modelo intervencionista que no refleja la realidad socioeconómica del País Vasco,” e incide en “políticas ineficaces que no atienden los problemas reales de la gente”.
El PP sugiere aumentar el presupuesto de Visesa para “acelerar la construcción de vivienda en alquiler, abordar la crisis habitacional, particularmente entre la clase media y los jóvenes, y luchar contra la ‘okupación’ y las dificultades que enfrentan los propietarios, lo cual desmotiva la oferta de viviendas en el mercado del alquiler”.
En términos de seguridad, proponen incentivos para instalar sistemas de videovigilancia en localidades menores de 5.000 habitantes, adquirir un tercer helicóptero y renovar la flota de la Unidad de Vigilancia y Rescate, además de comprar pistolas taser y ofrecer cursos de capacitación junto con una auditoría de la Academia Vasca de Policía.
En el ámbito sanitario, plantean aumentar los fondos para “combatir la escasez de profesionales” y “realizar inversiones específicas”, además de reforzar el transporte sanitario urgente con nuevos vehículos de ambulancia y mejorar la atención en salud mental.
En educación, proponen la gratuidad de la enseñanza de 0 a 3 años, dotaciones de ordenadores para escuelas concertadas y un aumento significativo en los presupuestos universitarios.
Para el bienestar social, sugieren incrementar en 50 millones las ayudas por nacimiento en Euskadi, así como aumentar los fondos para víctimas de violencia de género y apoyos a empresas para facilitar la conciliación laboral y familiar.
En comercio y turismo, demandan la recuperación de fondos eliminados que impulsan el sector y proponen nuevas ayudas. En justicia, buscan la modernización de los juzgados y en movilidad, abogan por incrementar las inversiones en el tren de alta velocidad.
Gotxi, por su parte, ha señalado la necesidad de “eliminar el gasto corriente” en partidas como el ‘renting’ de vehículos en industria, los gastos de material de oficina de URA y los remanentes de tesorería del EVE, para redirigir esos fondos a necesidades más críticas.
Finalmente, Gotxi criticó la distribución desigual de las ayudas entre las diputaciones y solicitó un plan especial para los autónomos de Euskadi, mientras que Garrido concluyó que el proyecto de presupuesto del PNV y PSE “no se alinea con los desafíos y necesidades reales de la ciudadanía vasca”.