El lehendakari, Imanol Pradales, ha vuelto a defender el autogobierno de Euskadi como una herramienta “fundamental” para el progreso del país frente al “centralismo intolerante de Vox”, y ha garantizado que, pese a las “decepciones” y a que en ocasiones se lleve su paciencia “al límite”, el Gobierno Vasco “seguirá trabajando para “mejorar y ensanchar el autogobierno”.
Pradales ha intervenido este viernes en el pleno de control del Parlamento Vasco para responder a una cuestión de Vox sobre el calendario de traspaso a Euskadi de las competencias pendientes incluidas en el Estatuto de Autonomía de 1979, que siguen sin ejecutarse por parte de la Administración General del Estado.
La única representante de Vox en la Cámara, Amaia Martínez, ha sostenido que la exigencia de culminar esas transferencias obedece al propósito de “rentabilizar políticamente” las competencias, con la intención de crear nuevos “chiringuitos” donde colocar a más “enchufados”.
El lehendakari ha replicado a Martínez que “afortunadamente la gran mayoría de esta Cámara y de la sociedad vasca quiere lo contrario de lo que defiende Vox: más y mejor democracia, más y mejor autogobierno, y más y mejor Europa”. Asimismo, ha subrayado que “solo desde un centralismo intolerante” como el de Vox puede tildarse de “partidista” la “demanda mayoritaria de la sociedad vasca” de cumplir íntegramente el Estatuto de Gernika.
En este sentido, ha acusado a la formación de extrema derecha de que “Vox se empeña en convertir la política en un campo de batalla en el que solo hay mercadeo, tratantes, solo hay ganadores, solo hay perdedores”.
Críticas de Pradales al modelo de Vox
Imanol Pradales ha explicado que, precisamente por esa visión, Vox rechaza los acuerdos y el diálogo entre el Ejecutivo central y el vasco, al ser un partido contrario a “cualquier atisbo de estabilidad o de entendimiento”, y ha descrito a la formación como una organización “que prospera en el caldo de cultivo del enfrentamiento, de la trinchera y de la tensión”.
Según ha dicho, “lo que les irrita, lo que les indigna es la relación bilateral entre Euskadi y el Estado, porque Vox cree que esa relación debe producirse única y exclusivamente en términos de dependencia impuesta, de subordinación o de sometimiento”.
El lehendakari ha instado a la diputada de Vox a hablar con claridad: “No se anden con rodeos y dígalo abiertamente, ¿no eran ustedes quienes hablaban sin pelos en la lengua? A ustedes, a Vox, le molesta que el lehendakari negocie en La Moncloa con el presidente del Gobierno español”.
Pradales ha llegado a cuestionar si a Vox también “le molesta” la propia figura del lehendakari, así como la existencia del Parlamento Vasco, el Estatuto de Gernika, la Ertzaintza y el euskera. “Para respetar algo hay que reconocerlo, señora Martínez, y Vox no reconoce a Euskadi como un sujeto político capaz de tomar sus propias decisiones y capaz de autogobernarse”, ha recalcado.
El dirigente vasco ha reivindicado que el autogobierno “ha sido una herramienta fundamental para levantar un país en ruinas y llevarlo al nivel de los más avanzados de Europa”. Por ello, y aunque reconoce que el proceso de culminar las transferencias es “más tortuoso que lo que debiera” y genera “decepciones” que “a veces pongan nuestra paciencia al límite”, ha asegurado que el Ejecutivo autonómico mantendrá su empeño y “seguirá trabajando para “mejorar y ensanchar el autogobierno”.