El consejero de Trabajo, Mikel Torres, ha reiterado que discrepa de la huelga general anunciada para el 17 de marzo por ELA, LAB y otros sindicatos. A su juicio, el hecho de que la protesta se haya convocado "en diferido", con varios meses de margen, evidencia que sus promotores "no quieren un acuerdo" sobre un salario mínimo propio para Euskadi, sino que persiguen "plantearle la primera huelga general" al Gobierno Vasco.
Torres ha intervenido este viernes en el pleno de control del Parlamento Vasco, donde ha respondido a una interpelación de EH Bildu centrada en el debate sobre la creación de un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) específico para Euskadi.
El parlamentario de EH Bildu Arkaitz Rodríguez ha acusado al Ejecutivo autonómico de situarse "en una hipotética equidistancia" en esta discusión, "como si unos y otros, una parte y otra parte, fueran iguales, como si las responsabilidades de ambas partes y sobre todo su actitud fueran iguales".
Rodríguez ha reprochado al consejero que "eso no es neutralidad", sino "situarse del lado del más poderoso, en este caso, del lado de la patronal". Asimismo, ha defendido que la huelga general del 17 de marzo constituye la respuesta al "bloqueo", por parte de Confebask, de la posibilidad de fijar un SMI vasco.
El consejero ha recordado que la determinación legal del Salario Mínimo Interprofesional "es una competencia del Estado", de modo que "generar expectativas sobre una capacidad normativa que no se ajusta al marco competencial real no ayuda a mejorar hoy las condiciones de vida de la gente".
Mikel Torres ha hecho referencia también a la reciente resolución del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), que ha rechazado la demanda de ELA y LAB contra la negativa de Confebask a constituir una mesa para negociar un acuerdo interprofesional que fijara un salario mínimo para las personas trabajadoras de Euskadi.
Según ha explicado, esta sentencia "vuelve a evidenciar los límites de trasladar al terreno judicial lo que es, ante todo, un ámbito propio del diálogo social". Por ello, ha insistido en que "la judicialización de las relaciones laborales no es la vía adecuada".
"Los salarios y las condiciones de trabajo se fijan de forma sólida cuando nacen del acuerdo entre quienes generan el empleo, que son las empresas, y quienes sostienen el empleo, que son los trabajadores", ha señalado, para remarcar seguidamente que "el acuerdo entre sindicatos y patronal debe ser el camino".
Modelo vasco y negociación colectiva
Torres ha subrayado que este es "el modelo que mejor ha funcionado históricamente en Euskadi y el que ofrece mayor estabilidad, seguridad jurídica y adaptación a la realidad de cada sector".
En esta línea, ha recalcado que "Euskadi ya dispone de una herramienta potente, real y plenamente ajustada a un marco competencial, que es la negociación colectiva", y ha añadido que defender este sistema "no es renunciar a mejorar los sueldos", sino "apostar por el instrumento que mejor resultado puede ofrecer en nuestro contexto".
También ha argumentado que, "frente a debates jurídicos largos y inciertos, el diálogo social es la vía útil, la vía práctica, la vía responsable y coherente" con las competencias de Euskadi. El consejero se ha comprometido a "trabajar conjuntamente para fortalecer ese modelo vasco de relaciones laborales", al tiempo que ha criticado que, "mientras tanto", EH Bildu "sigue intentando la confrontación y la judicialización".
Críticas a la huelga general
"EL CAMINO ERRÓNEO"
Torres ha señalado, además, que mientras "se siguen convocando huelgas con tres meses de antelación" por parte de algunos sindicatos, "no por toda la realidad sociolaboral de este país", el Gobierno Vasco "va a seguir trabajando, acompañando, facilitando, generando espacios de confianza y promoviendo el diálogo".
Mikel Torres ha expresado su "respeto" hacia la convocatoria de huelga general, aunque ha insistido en que no la comparte porque "es el camino erróneo". En este sentido, ha denunciado que, "cuando te declaran una huelga en diferido a tres meses vista, eso quiere decir que no quieren ningún tipo de acuerdo".
"Tienen claro que quieren una huelga y que quieren, de alguna forma, plantearle la primera huelga general a este Gobierno Vasco", ha afirmado. El consejero ha recalcado también que no se trata de una convocatoria "unitaria", puesto que la ha definido como "una huelga general al 50%".