La plataforma Perros Metro Bilbao acudirá este martes a la Comisión de Movilidad Sostenible del Parlamento Vasco para solicitar que los perros de compañía puedan acceder a todas las líneas del suburbano bilbaíno “sin restricción por razón de peso”. La propuesta incluye condiciones como estar identificados con chip, llevar correa no extensible, bozal y viajar en un vagón determinado, siguiendo modelos ya implantados en otras ciudades del Estado y en varias capitales europeas.
En una nota, el colectivo detalla que su intervención pretende visibilizar el problema de movilidad al que se enfrentan las familias que conviven con un perro de compañía cuando quieren desplazarse usando las líneas 1 y 2 de Metro Bilbao.
Recuerda que, desde enero de 2011, se permite viajar con perro de compañía en estas líneas, pero solo si el animal no supera los 8 kg y siempre que vaya en trasportín o sujeto y en brazos, sin tocar el suelo, una condición que, según la plataforma, “hace inviable la movilidad con mascota para la mayoría de las familias”.
La entidad sostiene que esta normativa ha quedado desfasada frente a las medidas adoptadas en los metros de Madrid, Barcelona, Palma, Granada, Donostia y en la línea del suburbano de Bilbao gestionada por Euskotren, así como en el 88% de las capitales europeas con red de metro, entre ellas Amsterdam, Berlín, Bruselas, Budapest, Conpenhague, Estocolmo, Helsinki, Lisboa, Madrid, París, Praga, Roma, Sofía, Varsovia y Viena, donde se permite viajar con perro de compañía sin límite de peso.
Para garantizar la convivencia, la plataforma subraya que estos sistemas de transporte imponen requisitos como la identificación del animal con microchip, el uso de correa no extensible y su control permanente, además del bozal en algunos casos. También se restringe el acceso en horas punta, se limita a un perro por persona y se reserva un vagón específico. Asimismo, los animales no pueden utilizar escaleras mecánicas por motivos de seguridad.
Según Perros Metro Bilbao, con estas condiciones las personas tutoras de perros de compañía no se verán forzadas a recurrir al vehículo privado en Bilbao y podrán optar por el transporte público, contribuyendo así a “la necesaria movilidad sostenible que deben promover los organismos públicos”.
La plataforma insiste en que “permitir viajar con perro de compañía no incide negativamente en el número de usuarios del transporte público. De hecho, todos los metros españoles que han adoptado la medida han seguido aumentando el número de viajeros (entre un 3% y un 11%)”.