La candidata a la Presidencia de la Junta, María Guardiola, ha reclamado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, una financiación “justa” como “derecho” para Extremadura, junto a un tren “digno” y la continuidad de la Central Nuclear de Almaraz.
Plantea estas demandas en un contexto en el que, a su juicio, España vive un momento de “deterioro institucional muy serio”, que obligará al futuro Ejecutivo extremeño a actuar con “más firmeza y más valentía que nunca”.
En su intervención, ha criticado que el jefe del Ejecutivo “ha hecho de la supervivencia política su única brújula, y ha convertido las cesiones al separatismo en una moneda de cambio habitual”; y le ha afeado que “mientras se sienta y negocia con quienes estarían encantados de trocear este país, mira hacia otro lado cuando Extremadura llama a la puerta para ser atendida en sus reivindicaciones”.
“¿Acaso no son urgentes las necesidades de los extremeños? ¿Acaso somos ciudadanos de segunda? Esta tierra clama justicia y no vamos a seguir esperando callados. Eso se acabó”, ha proclamado Guardiola durante el debate de investidura que se celebra esta tarde en la Asamblea.
Como primera exigencia, ha reclamado a Sánchez una financiación “justa” para la comunidad. “No es un favor, no es caridad. Es un derecho y como tal vamos a exigirlo. Porque sostener la sanidad, la educación o la atención a la dependencia, en una tierra como la nuestra, cuesta más. Mucho más que en regiones más pequeñas y con ciudades más grandes”, ha remarcado.
Ha recordado que “cuando hay más extensión, más territorio rural, peores comunicaciones y menor densidad de población, el coste del sistema del bienestar aumenta. Y eso hay que reconocerlo en el nuevo sistema de financiación”. A su entender, el modelo que impulsa el Gobierno central es que haya “más dinero, sí, pero no para los extremeños”. “Reparte 21.000 millones entre quienes más presionan y más amenazan. Y a los extremeños... ni un euro más. Así responde Sánchez a la lealtad de esta tierra con España”, ha denunciado.
En esta línea, ha advertido de que “Extremadura no va a ser cómplice de una España basada en la desigualdad. Los extremeños tienen derecho a los mismos servicios públicos que cualquier ciudadano de este país”.
Guardiola ha reclamado también “infraestructuras” para la región. Ha recordado que “llevamos demasiado tiempo esperando un tren digno, autovías que nos conecten con el resto de las regiones, carreteras seguras, más potencia eléctrica para que se instalen más empresas y conectividad digital de calidad. Sin eso, Extremadura está pagando un peaje injusto. E insisto: no lo vamos a aceptar en silencio”.
Como tercera petición al presidente del Gobierno, la dirigente ‘popular’ ha defendido que se mantenga en funcionamiento la Central de Almaraz, un asunto sobre el que ha avisado de que insistirá “con toda la contundencia posible”.
“Almaraz no es ideología. Es empleo. Es soberanía energética. Es tejido industrial. Son familias enteras cuyo futuro depende de que alguien en Madrid tenga el valor de no cerrar a cal y canto, y por sectarismo, lo que costó décadas construir”, ha subrayado, antes de advertir que “en un mundo donde la energía se ha convertido en la principal palanca geopolítica, cerrar una central nuclear operativa y segura, es un error histórico que pagaríamos durante generaciones”.
Dispuesta a “hablar y acordar” con la oposición
En el tramo final de su discurso, Guardiola se ha dirigido al PSOE y a Unidas por Extremadura para señalar que, en su opinión, “tienen un problema muy serio con la realidad” y que “cuando los hechos no les dan la razón, lo niegan todo”.
Les ha reprochado que, en las últimas semanas, ambas formaciones “han querido convertir este acuerdo (de gobierno PP-Vox) en una anomalía”. “Han dramatizado. Han agitado. Han intentado tapar sus propias vergüenzas señalando las decisiones legítimas que estamos tomando los demás. Y ese es un mecanismo conocido: cuando no hay argumentos, sólo les queda el ruido y el fango. Cuando no tienen propuestas, buscan un enemigo. Y cuando pierden las elecciones, actúan como si las hubieras ganado o como si pudieran ser una alternativa”, ha señalado.
Ha recordado igualmente que “las urnas ya hablaron. Hablaron con nitidez” y que “en democracia no se puede respetar el voto sólo cuando te favorece”. A renglón seguido, ha añadido: “Y conviene poner cada cosa en su sitio. Porque a nosotros no pueden darnos lecciones quienes sostienen en España un Gobierno entregado al chantaje permanente. Los derechos que ustedes dicen defender los garantizamos nosotros. Así que no pretendan mostrarnos el camino de su feminismo y de su solidaridad, porque está lleno de baches. Ustedes no son árbitros de la democracia. Bajen de ese púlpito y trabajen con nosotros por el bien de esta región”.
A su juicio, “llevan instalados en el resentimiento desde que perdieron el gobierno en 2023” y “desde el resentimiento ni se construye ni se sirve a nadie”, pero ha reiterado que está dispuesta a “hablar y acordar”.
“Sé que no todos compartirán este acuerdo. Sé que habrá discrepancias y debates encendidos en esta Cámara. Así es la democracia. Yo acepto ese papel legítimo de la oposición. Pero lo importante ahora es si todos somos capaces de estar a la altura de lo que esta tierra necesita. De trabajar sin excusas. De no convertir el disenso en un pretexto para no hacer nada. Yo estoy dispuesta a hablar y a acordar. A exigir y a rectificar cuando sea necesario. A defender con firmeza lo que creo y a escuchar lo que no había contemplado. Esa es la política que merece Extremadura”, ha manifestado.
En este sentido, ha recalcado que vuelve al debate de investidura en la Asamblea “para acabar con el bloqueo” y ofrecer “un camino”, con el fin de que haya gobierno en la comunidad. “Para que haya gobierno. Para que haya certeza y para que haya un buen porvenir”, ha afirmado la ‘popular’, que ha solicitado el respaldo de la Cámara para su investidura. “Les pido su voto para abrir un tiempo nuevo. Para trabajar con humildad y con seriedad. Para servir con lealtad y con respeto. Esta tierra lleva esperando demasiado tiempo. Ha llegado la hora”, ha concluido.