Duro, agresivo y desafiante. El presidente y portavoz del Grupo Parlamentario Vox en la Asamblea de Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha dejado claro este miércoles que su formación no respaldará la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta, al menos hasta que no cuente con “certezas y garantías de cumplimiento” del “cambio” que reclaman para la comunidad.
No rotundo, ha dicho el líder de Vox en Extremadura. Nosotros los hicimos presidenta para acabar con el cortijo socialista, pero ahora, si hubiese acuerdo, todo va a ser distinto. Una vez, sí, dos, no va a pasara -ha aludido a propósito de esta segunda investidura-.
Con esta declaración, y aún habiendo dejado la puerta abierta a la continuación de las converaciones, el voto de este miércoles será negativo, y habrá que esperar al viernes para comprobar si ha habido un cambio de opinión, y finalmente Vox se abstiene e incluso vota a favor de la candidata del Partido Popular a la presidencia de Extremadura.
“Si hay un acuerdo será un sí -un acuerdo, ha recalcado, que pasa por punto por punto, presupuesto por presupuesto-, si no hay acuerdo -ha manifestado Fernández Calle-, pues va a ser un no, y ahora mismo, como usted sabe, señora Guardiola, no hay ningún acuerdo”. Por lo tanto -ha incidido-, Vox no apoyará a la candidata del Partido Popular” en la sesión de investidura de este miércoles.
Almaraz y el campo
Fernández Calle ha afirmado que Guardiola sabe perfectamente qué quiere Vox, ya que sus propuestas le fueron trasladadas en el mes de enero. “Cuestiones mollares sobre la mesa como la vivienda, el trabajo y la patria, sin marcos y sin marcas”, ha señalado.
Almaraz se sitúa en el centro de las demandas. En este sentido, Vox pide la eliminación de la ecotasa con el objetivo de que la vida útil de la central nuclear no concluya en 2030, sino que se prolongue hasta 2050.
Desde la tribuna de la Asamblea de Extremadura, Fernández Calle ha defendido que el regadío en la zona de Tierra de Barros es otra de las prioridades que, en su opinión, la líder del PP ha dejado en el olvido durante su primer mandato en Extremadura. En esta línea, el dirigente de Vox ha solicitado un plan plurianual de regantes y el inicio de las obras en 2026.
Asimismo, ha reclamado el arreglo de caminos rurales y la simplificación de la normativa de la Red Natura para apoyar a agricultores y ganaderos.
Con contundencia, ha instado a María Guardiola a manifestarse en contra del acuerdo con Mercosur y a ejercer una oposición firme frente al mismo.
"Los españoles, los primeros"
En materia sanitaria, ha solicitado una dotación adicional de 500 millones de euros, así como un plan de contratación de 1.200 enfermeras y una tasa de reposición que permita reducir el déficit estructural en este ámbito.
En cuanto a vivienda, ha pedido la construcción de 3.500 viviendas durante esta legislatura.
Superado el ecuador de su intervención, Óscar Fernández ha situado como prioridad nacional que “los españoles sean los primeros en todo en Extremadura”, evitando que cualquier extranjero resulte beneficiado en trámites administrativos o ayudas antes que un ciudadano español. “Los extranjeros no van a ir por delante”, ha afirmado.
Además, ha asegurado que en Extremadura “no hacen falta inmigrantes”, sino “más extremeños”. En este sentido, ha manifestado su oposición frontal al reparto de inmigrantes y ha exigido que se impida por todos los medios su llegada a la región. Ha planteado, entre otras medidas, pruebas de edad y auditorías de gasto. “Ni un solo euro en inmigración”, ha reclamado.
¿Quién suspedió la reunión del jueves?
El líder de Vox también ha exigido la restitución de la Cruz de los Caídos en Cáceres, la ampliación de zonas educativas, mayores bajadas de impuestos, “y no medio puntito”, ha dicho en tono socarrón, recordando al tiempo que, en Andalucía el IRPF se ha reducido a cinco tramos, “y allí no gobierna Vox, de momento”, ha señalado.
En el tramo final de su discurso, el dirigente se ha referido al aborto y a los objetores de conciencia y, en línea con el discurso nacional de su formación, ha reclamado que se “trabaje por la vida”.
“Garantías, sí; medida a medida, punto a punto y presupuesto a presupuesto”. Así ha resumido la postura de Vox para negociar con María Guardiola un posible acuerdo de gobierno. En este sentido, ha advertido de que no quieren negociaciones retransmitidas en directo, como -según ha relatado- ocurrió el pasado jueves, cuando estaba programada una reunión entre la líder del PP y el dirigente de Vox que finalmente se suspendió “porque alguien de su partido o de la sede nacional no quiso”. “Y lo sabe el señor Bautista”, ha añadido.
“Si no hay acuerdo entre PP y Vox es porque alguien de Génova todavía no quiere”, ha afirmado. “Usted en la Asamblea tiene adversarios, pero los enemigos los tiene aquí, en Extremadura, y en Génova 13”, ha sostenido.
Vox tira de Aznar
El líder de Vox en Extremadura ha evocado al expresidente José María Aznar para afirmar que también él es “enemigo” de María Guardiola. “Claro que también es quien dice que Vox habla con el Gobierno más corrupto y no se le cae el bigote”, ha señalado.
Ya en la recta final, y tras anunciar un “no” rotundo, Óscar Fernández Calle ha trasladado a Guardiola que, si ella cree —y le dejan—, es posible cambiar Extremadura mediante la concreción de medidas, y se ha mostrado abierto a seguir dialogando.
Antes de la intervención de Vox, el Partido Socialista también ha adelantado su no a la señora María Guardiola.